¿Por qué el Coaching será la profesión de referencia en la próxima década?

Con motivo de la nueva etapa en mi negocio, iré compartiendo a partir de ahora nuevos artículos y vídeos muy relacionados con esta hermosa profesión a la que me dedico: el Coaching.

¿Cuál es esa nueva etapa? Lo contaba el otro día en mi Newsletter semanal que reciben mis suscriptores. Si no la has recibido o no estás suscrito, te cuento brevemente por aquí de qué se trata.

Todo comenzó el año pasado, cuando fui madre de dos preciosas niñas que ahora tienen 9 meses. Te reconozco que en este período, desde su nacimiento, mi negocio digital ha estado bastante parado por razones obvias.

Así que este año toca redefinir mi estrategia y los próximos pasos a seguir.

Cuando tienes poco tiempo para invertirlo en tu negocio, toca priorizar y decidir. Elegir con qué servicios puedes quedarte. Esta es la razón por la que apenas he aceptado clientes de tú a tú en los últimos meses. Porque necesitaba tiempo para planificar mi año y crear una estrategia clara y potente para mi negocio digital.

El nuevo enfoque de mi negocio: ayudar a los coaches a vivir en exclusiva de su pasión

Y me di cuenta de que donde más transformo y ayudo a mis clientes es como mentora, para que profesionales del desarrollo personal consigan vivir en exclusiva de su pasión en relativamente poco tiempo.

La mayoría de mis clientes son personas como yo: coaches que se han formado en una disciplina que aman, su gran pasión es ayudar a otras personas, son profesionales con valores, honestos, comprometidos con el cambio y el progreso de sí mismos y de la sociedad…

Y de ahora en adelante me voy a enfocar al máximo para ayudarles a ayudar a los demás. Y la mejor manera de hacerlo es acompañarles en la creación de un negocio digital que que sea rentable, que perdure muchos años,  que tenga una estrategia sencilla y clara desde el principio, y donde la tecnología no sea un obstáculo (para esto último tendré el apoyo y la colaboración de Carlos, mi marido y socio, ingeniero software de profesión y consultor de negocios digitales).

¿Qué quiere decir todo esto? Que si eres coach y no estás logrando ver buenos resultados en tu negocio digital, si tienes pocos clientes y deseas conseguir vivir bien de tu pasión, voy a compartir contigo, a partir de ahora, mucho contenido referente a:

  • el mindset necesario para un emprendedor con valores
  • el marketing más efectivo y transparente basado en la honestidad
  • y cómo aportar el máximo valor a tus clientes para convertirte en un coach de referencia

También lo quiero hacer porque amo el coaching, porque creo firmemente que es una de las profesiones más influyentes y necesarias para la sociedad y cada vez lo será más a nivel social y personal, por lo que quiero adaptarme a este contexto y aportar lo que creo que ahora mismo falta en el mercado digital: formar a coaches para crear propuestas de valor transformadoras, honestas, que realmente ayudan a sus clientes y transforman sus vidas.

Y todo esto lo voy a hacer, como te decía, en colaboración directa con Carlos, la mano derecha de mi proyecto. Él aportará toda su experiencia en estrategia de negocio y tecnología para que, con nuestro apoyo, consigas tus objetivos.

Así que… ¡SOPRESA! Hemos grabado un pequeño vídeo donde ya no sólo me verás a mí, sino también a Carlos. Nos hace mucha ilusión compartirlo contigo, porque es la primera vez que nos mostramos oficialmente en mi canal en Youtube.

¿Qué pasa con los que no seáis coaches?

Te puedes preguntar qué pasa con los que no seáis coaches ni profesionales del desarrollo personal.

Pues por supuesto que seguiré compartiendo contenidos de mucho valor para todos vosotros. Porque lo que nos pasa a los coaches no es muy distinto de lo que nos ocurre al resto de los humanos: miedos, inseguridad, autoestima, alcanzar objetivos, tomar decisiones…

Y para traerte los contenidos que más resuenan contigo, simplemente necesitaré conocerte un poco más, a través de este sencillo cuestionario donde sólo te pido responder a unas pocas preguntas (te llevará menos de un minuto hacerlo).

Como regalo por rellenar el cuestionario, he grabado un vídeo con un ejercicio del coaching donde explico cómo cambio mis propias creencias limitantes de manera sencilla y rápida. No es nada complejo, de hecho te puede sorprender la sencillez de cómo lo hago.

El Coaching, la profesión más bella y necesaria de la época actual

Hoy, me apetece inaugurar esta nueva etapa con un post donde quiero darle al Coaching un lugar que realmente merece, el de una de las profesiones más bellas y necesarias en la época actual.

Cuando conocí el coaching me enamoré de la profesión. Da igual si lo llamamos coaching, desarrollo personal, crecimiento personal… Para mí el Coaching es una filosofía de vida. Una manera de entender la realidad. Una forma de conocerme y conectar con los demás. Una oportunidad de ser más feliz, más consciente, más sabia.

Grandes cambios se avecinan en la nueva década

En nada comenzamos la tercera década del Siglo XXI: 2020. Y se avecinan grandes cambios a nivel social, tecnológico, económico y de valores. Cambios que están sucediendo en la actualidad y donde el Coaching será la profesión más decisiva para poder afrontar y gestionar estos cambios vertiginosos.

Leía el otro día en un artículo sobre el futuro del coaching que estamos viviendo en un mundo VUCA (volátil, incierta –uncertained en inglés–, compleja y ambigua). La globalización, los cambios vertiginosos, la incertidumbre profesional y económica por la automatización del empleo y la rapidez en la evolución de la tecnología hace que estemos perdiendo nuestra identidad, que nos sintamos cada día más perdidos en este mundo complejo.

El estado, el gobierno o el sistema educativo ya no pueden aportarnos esa seguridad que nuestros abuelos o padres habían estado persiguiendo. Los trabajos para toda la vida ya no existen, y son cada vez más inseguros, los contratos son cada vez más precarios, y el empleo, nos guste o no, se va a ir destruyendo.

Los coaches, canalizadores del cambio de la nueva década

Por eso la figura del coach va a ser tan relevante en la actualidad. Porque el miedo y la ansiedad son por desgracia muy comunes en este entorno de incertidumbre., como cuenta el escritor Juan José Millás en el artículo que menciono, refiriéndose a los males contemporáneos como el exceso de la información, la competitividad compulsiva, la auto-exigencia exagerada o el temido perfeccionismo.

Y todo eso hará que muchas personas necesitarán cambiar sus creencias, sus habilidades y sus valores para adaptarse a este nuevo mundo y lograr ese equilibrio tan ansiado.

Así es como los coaches, según esto, se convierten en los llamados canalizadores del cambio. Sí, somos los profesionales más preparados para ayudar a tantas personas perdidas a encontrar su camino, a conectar con sus valores y sus sueños. Ayudamos a la gente a conseguir sus objetivos, a vivir y crecer con sus miedos, a creer más en sí mismos y explotar sus talentos.

Como coaches nuestra misión es también acompañar a las personas a manejar y gestionar mejor sus emociones. Emociones tan a la orden del día como la frustración, el miedo, la apatía, la inseguridad, la baja autoestima o falta de confianza en uno mismo.

Porque sólo teniendo una buena gestión emocional podremos adaptarnos mejor a los cambios y seremos capaces de sacar lo mejor de nosotros para alcanzar nuestras metas y objetivos.

El coaching también nos ayuda a tomar mejores decisiones, a hacerlo sin tanto miedo, a pasar a la acción. El coaching nos ayuda a ser resilientes y levantarnos cuando hemos vivido un fracaso o hemos atravesado una dificultad.

¿Hay un mercado de saturación de coaches?

Mucha gente lo comenta en las redes: «Hay demasiados coaches. Levantas una piedra y salen coaches». Parece que todo el mundo hoy día es coach: el peluquero del barrio, la asesora de moda de la tienda de la esquina, mi prima que vende productos de maquillaje a domicilio.

¿Pero quién puede llamarse coach?

En realidad, nuestra profesión no está homologada a día de hoy de manera oficial. Es cierto que hay escuelas y másters o postgrados que tienen un aval universitario (como es por ejemplo mi caso) o que están avaladas por asociaciones de Coaching reconocidas (como la ICF o ASESCO en España), pero también hay formaciones de calidad o no tanto que no están siendo avaladas. De ahí que haya gente haciendo un curso de fin de semana se hacen llamar coaches.

En este otro post que escribí hace tiempo hablo de cómo elegir un buen coach (y los distintos enfoques o escuelas de coaching que hay en la actualidad).

El caso es que hay una tendencia global a nivel mundial: cada día somos más los coaches que nos formamos y que nos tomamos en serio nuestra profesión.

¿Por qué somos cada día más los coaches?

Muy fácil: por todos estos cambios vertiginosos de la nueva era que están sucediendo y que comentaba más arriba.

Por un lado, existe una necesidad creciente de encontrarnos en este mundo cada día más incierto, de comprender quiénes somos, de mejorar, de crecer a nivel personal. Hay un despertar de personas conscientes. Y muchos coaches nos formamos precisamente para encontrar esas respuestas y cambiar a mejor nuestras vidas.

Y por otro lado, hay cada vez más demanda ahí fuera. Miles de personas que están despertando, que se han cansado de una vida sin sentido, que se han dado cuenta de que hay otra manera de vivir su vida.

La globalización también ayuda en este sentido: tenemos más acceso a la información que nunca en la historia de la humanidad. Ya no es la TV o nuestro entorno más cercano, sea familia, amigos o compañeros de trabajo, los que marcan nuestro camino. Podemos sopesar la información, contrastarla, adquirir formaciones y conocimientos de manera instantánea, conectar con personas muy dispares a nuestro círculo habitual o que viven a miles de kilómetros de nuestro hogar. Ahora viajamos más, conocemos otras culturas, abrimos la mente como nunca lo hemos podido hacer hasta ahora.

Sí tenemos miedos y dudas, pero también jugamos con la gran ventaja de poder crecer como nunca. Como lo contaba en este artículo cuando Trump ganó las elecciones de EEUU: estamos viviendo en el mejor momento de la historia de la humanidad.

El Coaching ha venido para quedarse

Y en este contexto, el Coaching, aunque no les agrade a todos (y de esto también hablaré en mis próximos posts), ha venido para quedarse.

Como ves, soy una fiel defensora de la profesión que ejerzo y me siento orgullosa de llamarme coach. Creo que es de las profesiones que más se necesitan en los tiempos que corren.

En los próximos artículos quiero tocar temas tan importantes como el Gran Problema que tenemos los Coaches de habla hispana a la hora de crear y vivir de nuestro negocio digital de Coaching. Y también las creencias limitantes que nos bloquean para vivir de nuestra pasión.

Por último, me encantaría escucharte a ti también. Seas coach o si trabajas o has trabajado con un coach.

¿Crees que el Coaching es una profesión necesaria en la época actual?

¿Te parece que estamos en un mercado demasiado saturado?

Como cliente de procesos de coaching o coachee, ¿tienes la sensación de que hay pocos coaches buenos?

Me encantaría escucharte y seguir completando este artículo con vuestras opiniones.

16 comentarios

  1. Muchas gracias, Masha, por estas reflexiones y análisis de la situación actual respecto al coaching. Como siempre, me ha encantado leerte, y te agradezco profundamente que ofrezcas esta visión tan amable e interesante acerca de esta profesión.
    Un abrazo enorme, preciosa!

    1. Gracias preciosa! La verdad no es fácil defender una profesión como el coaching en los tiempos que corren. Como ves, hay muchos detractores, hay muchos vende-humos efectivamente, y muchas creencias limitantes a nivel cultural, al menos en España, relacionadas con esta disciplina. Pero por eso creo que tengo una nueva misión: informar y formar a los coaches (y no sólo) que aman su profesión, creen en ella y quieren ayudar honestamente a los demás, pero a los que les faltan herramientas, conocimientos, etc. Un abrazo grande y nos veremos pronto, espero!

  2. Hola Maria, recibe un cordial saludo desea do estes bien junto a tu hermosa familia. Felicitaciones por esta dupla con tu esposo. Yo, encantada de seguir creciendo junto a ustedes, sin importar la distancia. Efectivamente, soy Coach, formada en una escuela con todas las de la ley. Amo mi profesion, que forma tan valiosa de apoyar a nuestros clientes desde el amor y llevarlo a esa expansion de conciencia tan necesaria para que pueda descubrir y potenciar sus habilidades en pro de una vida mejor. Efectivamente, hace falta mas Coaches, las nuevas generaciones se enfrentan a extas cambios y por supuesto necesitan el apoyo de un Coach bien formado sin i mportar la tendencia. Hasta aqui mi comentario.

    1. Gracias de corazón por tu comentario, Frider. Como comentaba a Alicia, nuestra profesión está siendo muy desprestigiada y me da mucha pena verlo. Por eso antes que renunciar a ella o rechazar llamarme coach, lo que quiero hacer es defender un coaching con valores, honesto y profesional. Y creo que hacen falta más voces como ésta, porque si no, acabaremos trabajando de lo que sea por miedo a llamarnos coaches o creyendo que no se puede vivir de esta bella profesión, que considero necesaria. Un abrazo grande y aquí estamos!

  3. Hola María

    Ahora tienes dos responsabilidades. Un contenido de calidad sobre desarrollo personal y un escaparate digital de lujo ya que cuentas con un ingeniero de software a tu disposición. Una cosa es qué se cuenta y otra muy distinta cómo se cuenta; sobre todo en el medio online.

    Yo no soy coach, pero me interesa todo lo que tenga que ver con la gestión de la incertidumbre.

    Un abrazo

    1. Muchas gracias por tus palabras Jerby! Procuraré que los que no seais profesionales del coaching o similar, recibáis contenidos de calidad que os interesen! Un abrazo grande y gracias por estar siempre ahí! Por cierto, ya hemos solucionado el tema de los botones sociales.

  4. BUENAS TARDES.
    1)El coaching es una profesión sin barreras de entrada por lo que cualquier persona la puede ejercer.
    2)El coaching se vendió hace años como una profesión con un imparable crecimiento y con honorarios altísimos.
    3)Los psicólogos entienden que los coachs son unos intrusos. Qué para ejercer como tales se necesita la rigurosa y exhausta formación que ellos reciben a los largo de su carrera universitaria. Además, de que se le pueden producir graves daños a los clientes si no se es psicólogos y no se detectan posibles enfermedades que puedan tener. También al tratar enfermedades psicológicas como la ansiedad, depresión…
    4)Dado el desprestigio de ésta profesión (cualquiera se puede llamar coach) hay un número significativos de coachs que han dejado de utilizar dicho nombre y denominan su profesión de otra manera, por ejemplo: Pedro Amador dice: “y con el humo que hay en el mercado, lo menos que quiero es que me llamen coach. Soy ingeniero con una excelente maestría y demostrada experiencia en gestión empresarial, coaching, liderazgo y comunicación.”
    5)Algunos conocidos coachs han dejado la profesión y se dedican a otras por falta de rentabilidad. Otros han evolucionado a profesiones que tiene alguna relación como los casos de Raimón Samsó, César Piqueras… También un número significativo han dejado de ejercer como coachs y ahora se dedican a la formación, conferencias… por ejemplo: Tino Fernández, Enrique Jurado…
    6)Según dicen personas relacionadas con el coaching, menos del cinco por ciento de los que estudian coaching finalmente ejercen como coach. Que de ese cinco por ciento muy pocos logran vivir finalmente de ésta profesión.
    SALUDOS.

    1. Muchas gracias por tu valioso comentario, Juan. Efectivamente, el coaching está siendo muy desprestigiado últimamente por todo lo que comentas. Aunque no todo es cierto, sí hay muchas apreciaciones tuyas que están siendo actuales en los tiempos que corren. Me da pena que grandes profesionales tengan vergüenza de llamarse coaches cuando ésto es lo que son. En lugar de defender su profesión, parece que huyen de ella, cuando al final, si les contratas, lo que harán es coaching. Escribiré artículos donde abordaré todo esto que comentas, de hecho ya lo tenía en mente, y con estas objeciones me estás facilitando el trabajo. Responderé muy brevemente por aquí a tus planteamientos:

      1) Sí, las barreras de entrada son muy bajas en nuestra profesión. Por eso siempre digo a las personas que antes de elegir un coach, investiguen quién es, dónde y con quién se ha formado, que lea los testimonios e incluso contacte con personas que han trabajado con este coach para tener conocimientos de su profesionalidad y rigor.

      2) Sí, los honorarios son altos en general, pero también es cierto que cuando una persona acude a un buen coach su vida puede cambiar de tal manera, que vale la pena la inversión. He trabajado con personas que llevaban años gastándose dinero en terapias y en pocas sesiones eran personas nuevas, se ponían en acción y conseguían sus objetivos más deseados. Ellos mismos me decían que les parecía mucho más potente el trabajo que realizaron conmigo. Esto no quiere decir que no se deba acudir a un psicólogo o terapeuta.

      3) El punto 3 deriva del anterior. Un coach no debe curar depresiones, ansiedad, etc. Debe derivar al cliente a otro profesional especializado si ve que el foco de trabajo se desvía del planteamiento inicial de un proceso de coaching. Por ejemplo, yo trabajo con personas que quieren reinventarse, encontrar su pasión o emprender. ¿Crees que estas personas deben acudir a un psicólogo? Obviamente en este proceso trabajamos también los miedos y la autoestima para afrontar cambios importantes en su vida.

      4) Desprestigio de la profesión. Como decía antes, en lugar de huir de la profesión e inventarse otros nombres para no parecer vende-humos, lo que deberíamos hacer los coaches con valores es defender nuestra profesión. Porque lo mismo que hay malos psicólogos abogados o políticos corruptos y marketeros que manipulan, hay malos coaches o coaches que manipulan a los demás. Pero no es problema de la profesión, sino del uso que se le da. Necesitamos que más voces honestas defiendan una bella y necesaria profesión que ayuda a las personas a sacar lo mejor de sí mismas.

      5) Que sea una profesión poco rentable, al menos en España, sí es cierto. Pero como contaba en el artículo, es porque no nos han enseñado estrategias para vivir del coaching, porque los coaches estamos llenos de creencias limitantes sobre el dinero, la abundancia y el altruismo. Precisamente este es mi enfoque: ayudar a los coaches a expandir ese 5% de personas que viven de su profesión. Cada día recibo emails de personas interesadas en trabajar conmigo y apenas puedo aceptar clientes.

      El problema es que tenemos una visiòn muy pobre de la realidad. Fíjate que tu comentario es sólo tu punto de vista, lo que has oído, te han contado, o has vivido. Pero no lA REALIDAD. Hay coaches viviendo muy bien de su profesión. Personas que realmente ayudan y transforman. Y los que se han pasado a eventos y formación no es por falta de clientes de coaching, sino porque es la evolución natural de un profesional exitoso: cuando nos va muy bien, en lugar de ofrecer nuestro trabajo de 1 a 1, buscamos hacerlo de 1 a muchos.

      Precisamente la creencia que tratas de mostrarnos es muy poco beneficiosa: MUY POCOS LOGRAN VIVIR DEL COACHING. Pues creo que en el futuro casi todo el mundo tendría coach, al menos las personas que quieran crecer, desarrollarse por dentro, avanzar. Incluso siendo el coaching una disciplina más cara de lo que estamos acostumbrados. He trabajado con personas de otros países que estaban dispuestas a pagar el alto precio del coaching porque recibían tanto a cambio que les merecía la pena. Igual no se compraron un iPhone (yo tampoco tengo uno y ni falta que me hace), pero lograron una transformación tan potente que toda su visión de la vida cambió y ahora son simplemente más felices. Creo que vale la pena invertir en algo así. Eso sí, no escoger a cualquiera, sino a un COACH CON VOCACIÓN DE SERVICIO. Y esos son los coaches con los que he trabajado: personas auténticas, personas empáticas, con verdaderas ganas de ayudar a los demás. Qué pena que nuestra profesión se haya desprestigiado por los que han querido aprovecharse de la moda. Pero para eso estamos profesionales como yo y otros tantos, para defender nuestra profesión, mostrar que UN COACHING HONESTO ES POSIBLE y que SÍ SE PUEDE VIVIR DE NUESTRA PASIÓN QUE ES EL COACHING.

      1. Buenas tardes. Lo primero que quiero es darte las gracias por la publicación y contestación a mí correo.
        También me gustaría felicitarte por tu implicación, trabajo y lucha en el complejo, difícil y a la vez apasionante mundo del coaching.

        1. Por supuesto Juan. Además comentarios como el tuyo son los más valiosos, porque permiten que el artículo se complete con otros puntos de vista y hasta generan debates. Me gustaría saber si eres coach o has trabajado con coaches y personalmente cuál es tu sensación sobre nuestro trabajo. Si te parece bien comentarlo, claro. UN abrazo!

      2. Felicidades María:
        Poca gente comunica tan bien, de forma tan clara y cercana.
        Sublimes los dos, pues las lo que expone Juan son muchas creencias que tenemos en la mente y como muchas veces has dicho y así lo creo yo, una creencia no solo se transforma o elimina de manera racional sino que también hay que aplicar la emoción correcta, y gracias a tus valoraciones tenemos una base, que es ser conscientes de esas limitaciones. Ahora toca trabajarlas.
        Gracias por este trabajo que haces.

        1. Gracias María! Agradezco tus palabras hacia mi trabajo y aunque sé que no siempre lo haré bien, mi intención es ésta: darle su lugar al buen coaching. Siempre he sido una apasionada de esta profesión pero me daba mucha pena ver tantas creencias negativas sobre esta profesión ahí fuera. Y puedes hacer dos cosas: pasar de ello o hacer algo al respecto. En este caso decidí lo último. Y ahora me queda un camino largo por recorrer en este sentido pero lo hago encantada, porque siento que es parte de mi misión. Un abrazo grande y gracias de nuevo por tus palabras!

  5. Buenos días, María Mikhailova.

    Yo estoy realmente encantada de haber trabajado contigo y de poder decir que gracias a tu calidad personal y profesional hoy puedo ver cosas en mi que antes no podía imaginar que tenía, tales cómo mi tales como la seguridad en mi y en mi valor como persona. Y tu implicación y deseos de mejorar la vida de las personas que buscan de tu trabajo se nota desde el primer momento. Sólo quiero agradecerte por todo el valor que aportas y por dar la cara para defender tan valiosa y necesaria profesión en este tiempo actual. Gracias María y que sigan tus éxitos y tu motivación para seguir aportando y motivando a crecer y a creer en una profesión y en nosotros como persona, gracias, gracias, gracias.

    1. Muchas gracias por tus sinceras palabras Verenice. Esto es justo de lo que estoy hablando. Cuando encuentras a un coach que ama lo que hace, que vibra con su pasión por ayudar a los demás, los resultados en los clientes que se implican se ven siempre. Y tú eres una persona que se ha implicado en su proceso, que no se ha rendido, y por eso siempre te irá bien en lo que te propongas, aunque lleve tiempo, porque no cesas en tu lucha de vivir como mereces. No es palabrería, es acción, es determinación, es coraje, es valentía, es confianza, aunque también haya miedos, inseguridad, momentos bajos. Este es el desarrollo personal de verdad: aceptar lo malo y seguir creciendo en lo bueno. No rendirte pero aceptar también. Es complejo y bello a la vez, aunque muchas veces cansado. Gracias por dejar tu testimonio, te lo agradezco de corazón! Un abrazo preciosa!

  6. Hola, gracias por tus consejos, si es cierto que ahora las personas parece que se están abriendo más a nuevos métodos para mejorar su vida y que son más conscientes de que para mejorar su vida tienen que cambiar su interior y es allí donde entráis vosotros.

    1. Así es Ana! Hay más apertura aunque también mucho miedo. Creo que el mundo necesita que cada vez más personas despertemos y encontremos respuestas, empecemos a conocernos más, a aceptarnos más, con nuestras luces y sombras. Y aquí los coaches (u otros profesionales del desarrollo personal) seremos una figura clave. Eso sí, defiendo un coaching transparente, honesto y con respeto a la otra persona. Si se usa así, estamos contribuyendo a un mundo un poquito mejor. Un abrazo grande y gracias por pasarte por aquí!

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