La Envidia y la Ley del Espejo

Claves del artículo:

¿Has sentido envidia alguna vez de alguien a quien le va muy bien? ¿Hay ciertas personas que no soportas en la red porque crees que no se merecen estar donde están?

A mí me ha pasado... ¡A quién no le ha pasado! Es normal, totalmente natural sentir cierto recelo de que a alguien le vaya demasiado bien... cuando a ti te va tan mal.

De hecho, mencioné el tema de la envidia en la reciente ponencia que realicé en el Evento "Del miedo a la Acción" el pasado sábado 5 de marzo en el Espacio Ronda en Madrid, hablando de que el éxito sí tiene un precio a pagar. Por ejemplo, me llegaron a borrar todos mis artículos en un blog con el que colaboraba hasta hace poco sin siquiera avisarme y cuando pregunté si podía reutilizarlos yo, me tacharon de interesada...

Por cierto, lo que conté ese día en mi ponencia fue algo muy muy personal que emocionó profundamente a los asistentes. Pronto te compartiré en exclusiva el vídeo de esa ponencia, así que no te pierdas mis próximos emails semanales. Sólo será visible para mis suscriptores, porque no quiero hacerlo público: es algo muy personal y que muy pocas personas saben. Apúntate a la Newsletter, si aún no lo has hecho.

No vas a poder evitarlo, el famoso miedo al rechazo se presentará en tu trayectoria como emprendedor, blogger o coach de muchas formas. E irá tomando diferentes formas. No vas a poder escapar de ahí, lo siento. No todo va a ser tan bonito en esto de emprender 😉

Por eso escribo este post, muy personal y cercano, escrito desde la verdad, desde lo que siento y cómo lo siento. Es posible que no guste a todos, no lo sé, pero cada día más apuesto por decir mi propia verdad, aunque no todos estén de acuerdo.

Pero vayamos por partes...

¿De dónde surge la envidia?

La envidia es natural en el ser humano porque surge del Ego. El ego se pasa la vida comparándose con los demás, juzgándose a sí mismo y a otros. El principal problema es que el ego siente que nunca es suficiente, y cree que logrando ciertas cosas, cierto estatus, o simplemente unos objetivos incluso meramente económicos, logrará estar en paz.

Pero la paradoja es que el Ego nunca podrá estar en paz. Porque el Ego es lo contrario a la Paz. O estás en el modo paz o estás en el modo ego.

Yo también he sentido envidia

Sí, yo también he sentido envidia. El caso más llamativo que recuerdo sucedió hace unos 3 años, cuando yo estaba empezando con mi blog. Empecé a seguir a una viajera, que cuidaba casas de lujo mientras viajaba sin un duro por el mundo. Un día estaba en Nueva Zelanda, al otro en Vietnam, después en Tailandia, más adelante en Europa, etc. Pero lo que más me despertaba envidia y admiración era su manera de escribir. Escribía como me hubiera gustado poder escribir a mí misma.

Esa chica para mí era sinónimo de talento y libertad.

Dejé de seguirla porque me dolía ver que ella llevaba la vida que yo hubiese querido llevar. Aunque no de manera consciente. Es decir, yo no estaba dispuesta a renunciar a mis comodidades en España o en Holanda, no iba a dejarlo todo, a mi marido, mi familia... para irme a dar vueltas por el mundo.

Es decir, yo elegí no seguir ese camino, pero me dolía que alguien me recordara de vez en cuando que eso no iba a vivirlo yo.

Cuando eres el blanco de las envidias

Y aunque no es lo habitual para mí, el otro día entendí que yo también podía ser el blanco de envidias. Debe ser normal: cuando alguien crece, se hace conocido, incluso llega a un cierto nivel de lo que socialmente se entiende por éxito, habrá personas a las que les moleste. Unos dirán que no eres lo suficientemente bueno, otros que no eres lo suficientemente genuino, muchos simplemente pasarán de ti...

Pero el otro día recibí un email muy bonito. Aunque me dolió en un principio. Y esa fue la razón por la que decidí escribir este post. Me escribió una chica que yo misma admiro para decirme que iba a dejar de seguirme porque sufría al ver que me iba bien y a ella no.

Nunca antes nadie trató ese tema con tanta honestidad como ella. ¡Wow, qué valiente es!, pensé.

Enseguida salta nuestro ego, trata de juzgarla a ella: ¡vaya, te tiene envidia y utiliza eso para dejar de seguirte!, ¿por qué siquiera tuvo que escribirme para decirme nada?, ¡podía haberlo callado y yo no me hubiera enterado de nada!

Sí, porque la envidia —y eso acabo de descubrirlo ahora– cuando eres tú el objeto de ella, duele. Duele porque al envidiarte, en realidad están tratando de excluirte. ¿O acaso eres super-amigo de personas a las que envidias?

Puede que esto último también sea una mera interpretación mía. Muchos dirán incluso que el hecho de que alguien sienta envidia por ti es hasta positivo: significa que estás en una buena posición... Pero si te reconozco, no me ha gustado nada.

Porque de repente, se presentó ante mí uno de mis mayores miedos: el miedo a brillar. ¡Y yo que creía que lo tenía superado!

La envidia y la Ley del Espejo

Pero sí, sentir envidia del otro duele. Y yo inmediatamente conecté con mi propio dolor: el dolor del rechazo.

Es más: si algún día decides dejar de seguirme, por favor no me envíes un email explicando por qué lo haces. Tengo desactivadas las notificaciones de baja en mi correo. Si por lo que sea no te interesan más mis contenidos, si no tienes tiempo ahora o no te apetece ver mis pequeños logros y éxitos, simplemente puedes darte de baja y yo ni siquiera sabré que has sido tú.

Lo decidí así un día para no estar viviendo cada día esos “pequeños rechazos” que en realidad carecen de mayor importancia.

¿Entonces qué ocurre con la ley del espejo? Pues que todos somos maestros de todos.

Esa chica que me escribió desde la mayor honestidad se ha convertido en mi maestra y yo en la suya. Ella está aprendiendo cómo lidiar con el sentimiento incómodo de la envidia, no quiere tenerlo, pero es algo que siente... ¡Y no pasa nada! No hay cosa peor que ocultarnos nuestras emociones, ignorarlas, juzgarlas, rechazarlas... aunque no nos gusten.

Yo por mi parte, en este momento, estoy aprendiendo lo que significa ser envidiada y excluida por otras personas. No es la primera vez que me ocurre. Pero esta es la vez más consciente. Porque cuando alguien te envidia de manera hostil, te insulta o te menosprecia, hay también otras emociones dentro como la ira, la venganza...

Pero en esta ocasión no hay ira, no hay nada de eso. Hay una mezcla de admiración por esa persona y una sensación de rechazo, que no tiene nada que ver con la otra persona. De modo que es más fácil trabajar con esa sensación.

¿Existe la envidia sana?

Creo que el gran paso que tenemos los seres humanos en relación a la envidia es aceptarla, dejar de demonizarla y convertirla en lo que se llama envidia sana. Sí, actualmente siento un pequeño grado de envidia por otros grandes profesionales... pero en lugar de sentirme inferior, de compararme con ellos, utilizo esa fuerza para crecer, para acercarme a ellos.

Si puedo aprender de ellos, lo que debo hacer es preguntarles. Si puedo interactuar con ellos, pasar más tiempo con ellos.

Porque la envidia insana contiene un alto grado de orgullo. Y un alto grado de separación.

Yo he aprendido que al rechazar aquello que deseo tener en mi vida, estoy enviándole un mensaje al Universo de que no soy digna de eso. De que eso no es para mí.

Al aceptar e incluir aquello que me causa envidia, estoy rodeándome de la energía de aquello que quiero conseguir.

La idea es que, aunque es imposible asegurarte de que no vas a sentir la envidia (creo que todos en algún momento de la vida la hemos sentido), sí puedes gestionarla de manera positiva, a tu favor. Y la única manera es uniendo, desapegándote del ego, en vez de separar o rechazar.

Miedo a las críticas vs. Miedo a brillar

Ahora, después de este pequeño suceso, entiendo mejor que nunca por qué siempre he tenido tanto miedo a brillar. Porque creía que al brillar te vuelves alguien prepotente, y eso despierta críticas, envidias, hace que algunas personas se alejen de tu vida.

Era mi peor miedo y se ha materializado... ¿Y qué estoy aprendiendo de ello?

Que sí, que te van a criticar, que cuando brilles algunas personas te van a excluir de su vida, te van a rechazar, te van a juzgar acusándote de ser prepotente hablando de tus éxitos y no interesarte por sus vidas, por ejemplo. Creerán que te has alejado de ellos porque te está yendo muy bien... Y no querrán ver lo duro que es conseguir todo esto, porque hay mucho trabajo detrás que no se ve.

Pero cuando lo pases, cuando atravieses la tormenta, tu miedo, ¿sabes qué pasará? ¡Que no pasa nada! Sigues viva, sigues creando, sigues creyendo en tu proyecto con aún más fuerzas. Sigues entregándote a personas que confían en ti. Sigues dando lo mejor de ti y eso te hace crecer y aprender a recibir lo bueno que te devuelve la Vida.

Y entonces el miedo a brillar se desvanece, simplemente pierde fuerza, porque lo has vivido, porque ya no es un desconocido monstruo del Averno, es una experiencia más que te eleva al siguiente nivel y todo encaja, te haces más fuerte, confías más en ti. Te das cuenta de que has tenido que pasar por ese miedo, por la incomprensión, envidia o rechazo para reafirmarte en tu trabajo, para avanzar. Que el miedo no te ha detenido...

Por cierto, en breve saco un curso gratuito donde hablaré del miedo a brillar como uno de nuestros mayores auto-sabotajes internos. Si no quieres perdértelo, suscríbete a mi Newsletter y te avisaré por email (es un curso solo para los suscriptores).

La envidia nace de la Mentalidad de Escasez

Seguramente el concepto de mentalidad de escasez te suene. Yo misma lo he padecido durante toda mi vida, como cuento en este artículo. La mentalidad de escasez tiene que ver con la sensación de que no hay suficiente para ti en el mundo. Que no tendrás suficientes clientes, no tendrás suficiente dinero, no tendrás suficiente amor. Vamos, que eres una persona a la que no pueden sucederle cosas buenas, por tu "karma", por tu forma de ser, por tus padres, etc.

De ahí puede nacer también la envidia. La sensación de que si a alguien le va bien, a ti ya no te podrá ir bien, porque el éxito se lo lleva el otro.

Algunas personas cuando empiezan su blog me preguntan qué hacer si alguien copia su contenido. Qué hacer si alguien con el que colaboran se lleva sus clientes... Te confieso que yo también lo he pensado alguna vez.

Cada vez soy más visible y cuando ofrezco guest-posts en mi blog, hago entrevistas o conferencias de SelfCoaching a otros expertos, éstos empiezan a ser conocidos para mi público y mis clientes actuales y potenciales pueden llegar a comprar sus productos. Si me enfoco en la escasez, pensaré que estoy perdiendo a estos clientes, ya que no me pagarán a mí sino a otro.

Pero si me enfoco en la abundancia (hay dinero y clientes para todos), entonces no tendré ese miedo, sino todo lo contrario, compartiré tanto valor con mis lectores y seguidores que éstos se sentirán aún más agradecidos y probablemente tengan mayor confianza en mí para contratarme o comprar mis cursos. Y si le compran a mi competencia, será que eso es lo que están buscando. No seré yo la única profesional buena, ¿verdad?

¿Cómo gestionar la envidia?

Ahora viene lo más importante. De acuerdo, todos sentimos la envidia en alguna ocasión. ¿Y ahora qué hacemos con ella?

Qué hacer cuando envidias a alguien

Como siempre te contaré cómo la gestiono yo, no creas que es una fórmula infalible. Cada persona tiene sus recursos, herramientas y trucos y puede que te sirva mi ejemplo, pero puede que no.

Para empezar, vamos a dejar de demonizar la envidia. La envidia es una emoción más. Me está diciendo qué me duele cuando la siento, qué me falta, cuáles son mis anhelos...

Vamos a buscar el lado positivo de la envidia. Si me da envidia alguien es que yo quiero tener algo que él tiene y creo que no puedo tenerlo.

Usemos el sentido común (o sea, coaching):

  • ¿de verdad no puedo tenerlo?
  • ¿estoy dispuesto a pagar el precio de lo que esa persona hace para tenerlo?
  • ¿de verdad quiero tenerlo?
  • ¿ a lo mejor siento que simplemente no merezco tenerlo?

Detrás de la envidia, suele estar casi siempre el problema de la baja autoestima. Me siento inferior, siento que no seré capaz, siento que no merezco ese éxito, creo que no me corresponde, que no lo conseguiré tener nunca.

Por eso es tan importante conectar con la energía del amor para diluir la fuerza de la envidia, sintiéndonos parte del Todo. Sentir que si a esa persona le va bien ahora y a mí no, ¿y si la siguiente en tener éxito seré yo?

Y sobre todo preguntarme: ¿qué puedo aprender de esa persona para tener lo mismo que ella?

En lugar de rechazar, incluir a la otra persona en tu vida. En lugar de potenciar la sensación de inferioridad (envidia), potenciar la sensación de igualdad (admiración).

Qué hacer cuando te envidia alguien

Y cuando eres el blanco de las envidias, cuando eres tú la persona envidiada, ocurren dos cosas (al menos en mi caso):

    1. Te sientes halagada porque si te envidian es que algo haces bien, porque destacas y estás acercándote al éxito
    2. Sentir envidia también es muy doloroso. La he sentido en varias ocasiones en mi vida...

El problema no es la relación con la otra persona, nunca es la relación, nunca es la otra persona. Es la emoción desagradable o incómoda que te produce sentirte envidiada.

En mi caso siento rechazo cuando alguien me envidia. Como siempre es mi interpretación de la realidad y es mi emoción, por lo que no es correcta ni incorrecta, es la que siento. Es una emoción que viene de mi infancia, de mi propio trauma y dolor... Por eso quizás reprimí mis ganas a brillar, para no despertar envidias ni incomodidades en nadie...

Como buen eneatipo 9 que soy, no sé gestionar el enfado de otras personas, por eso me amoldé a estar siempre en segundo plano, porque así no molestaba a los demás y hasta podía caerles bien.

Por mi necesidad de recibir amor he ayudado demasiado a personas que ni siquiera me lo pedían.  Lo hacía sin que me lo pidieran. Cuando por alguna razón esas personas se alejaban de mi vida o me reclamaban algo, yo me preguntaba: ¿cómo era posible que después de darles tanto me correspondieran con tan poco?

Obviamente el problema era mío, no de ellos. Era yo quien decidía dar tanto, creyendo que me iban a corresponder con lo mismo o al menos con algo.

Pero la vida no funciona así. La vida es como la ley del espejo: cuando interactuamos y surgen problemas, estamos viendo nuestras carencias reflejadas en el otro. En mi caso, mi necesidad de aprobación, de que me acepten y me amen. En el caso de la otra persona, su falta de valía personal reflejada a través de mi éxito que cree inalcanzable para sí misma.

Así que si te duele sentirte envidiado, pregúntate: ¿qué me duele realmente? Si es el rechazo, entonces trabaja en ello, aprende a amarte y sobre todo no realices en tu día a día actos altruistas buscando aprobación de los demás, buscando amor fuera.

En ningún momento quiero juzgar a nadie. Como ves, yo pasé por lo mismo, soy un ser humano y es de humanos sentir envidia. Simplemente quiero reflexionar acerca de este tema que muchas veces callamos, porque es un tema del que nos avergonzamos, porque la envidia es un tema tabú.

Sí, sé que el éxito puede que haga que se alejen ciertas personas de ti pero también se te acercarán otras muchas. Y en realidad todo este juego es parte de la vida, es parte de tu proceso y del mío.

Y ahora, ¿te atreverías a contar en los comentarios si alguna vez sentiste envidia y qué hiciste con ella? O tal vez, al contrario, te sentiste envidiada, ¿cómo reaccionaste, te dolió como a mí o lo tomaste como un cumplido?

42 comentarios

  1. Yo estoy en sobrepeso y cuando veo un cuerpo atlético, cuidado he sentido envidia por que yo no lo tengo. Pero se ha convertido en admiración para ver más allá y lograr llegar a un nivel así por mi salud primero que nada, autoestima y ver que si pongo mi foco de atención en ello. Claro que lo puedo lograr. Me han encantado el blog. Un fuerte abrazo

    1. Hola Alexandra. Muchas gracias por tu autenticidad y expresarte desde el corazón. Sí, yo también he envidiado cuerpos perfectos, no tengo sobrepeso pero sí un cuerpo sin entrenar. Está claro que podemos mejorar esta parte: yendo al gimnasio, comiendo más sano… Pero la cuestión está en si estamos dispuestos a pagar el precio. Porque dejar de comer donuts (estos días comí varios, lo reconozco) es algo que cuesta más, verdad? O ir al gimnasio cada dos días. Así que busquemos la forma de acercarnos a esos cuerpos, igual no lo conseguimos al 100% pero al ver que estamos mejorando, nos vamos a gustar más y subirá nuestra autoestima, verdad? Verás qué buen reto el de hoy en SelfCoaching: hábitos!!! A ver si nos ponemos en serio con nuestros hábitos saludables y más adelante Dyanna Chacón nos ayuda con sus consejos. Abrazos bonita!

  2. **Sinitiendo envidia…

    Yo siento envidia cuando me cruzo con gente que disfruta de su trabajo sin renunciar a su vida personal.

    ¿ Cómo lo gestiono?

    – Analizo si mi impresión es real o no. Porque en muchas ocasiones era yo quien lo idealizaba.

    **Siendo envidiada…

    En cuanto a ser envidiada, estoy totalmente contigo. Me siento rechazada y me duele. No me gusta generar envidia.

    ¿Cómo lo gestiono?

    – Esto me cuesta mucho más que envidiar. Es decir, aliviar mi sufrimiento cuando esto pasa me es mucho mas difícil: sobretodo cuando no lo se en tiempo real ,que es la mayoría de las veces, sino que lo descubro tarde y ya todas las situaciones de distanciamiento se han producido. Y por tanto, sufrido.

    – En los casos en los que sí que lo se o intuyo, tengo la horrible tendencia de estar aún más encima de la persona. Como si tratase de retenerla para que no se fuese. Y como ya puedes imaginar el desenlace no es el mejor.

    Creo que envidia y apego tienen muchos puntos en común para mí. Y desde luego, lo de que la envidia nace de la mentalidad de escasez es todo un acierto!

    Gracias por este artículo María. Cruzarme contigo a través de la experiencia de Selfcoaching ha sido un regalo. Y como prueba, aquí ves que no sólo te leo dentro del curso sino fuera.

    Un abrazo

    1. Me encanta este punto de vista Amor. Envidia y apego. Fíjate que las dos parten del Ego, las dos se basan en el miedo, en la escasez, en el miedo a perder o en el miedo a no obtener. Yo antes también trataba de ayudarle mucho a esa persona que podía intuir que se alejaba de mí, pero llegó un momento que dejé de hacerlo. Ya no tengo tantos amigos, porque en realidad esas personas probablemente no eran amigos, pero sí me siento fiel a mí misma. Y encantada de leerte también por aquí, guapa! Ya sabes que SelfCoaching es mucho más que un curso, es una experiencia de vida y cambio que encuentras en cada paso que das. Un abrazo grande, preciosa!

  3. La clave para no sentir envidia , es la GRATITUD, sentirse agradecido por las cosas y situaciones vividas te hacen ver que tienes todo lo que nesecitas para ser feliz, cuando eres agradecido la sensación de escasez desaparece, estas contento contigo mismo te quieres y aceptas, y esa envidia que el resto te genera se convierte en un motor para aprender lo que de esa persona te gusto

    1. Qué gran respuesta Lorena. Sencilla, escueta y auténtica. Me parece valiosísima y completa a la perfección el post, así que te lo agradezco de corazón. Efectivamente, la gratitud es el bálsamo que cura todos los males: la envidia, la tristeza, la frustración, incluso la ira. Porque donde pones gratitud, pones amor y el amor es la cura a todo en esta vida. Es algo tan simple que a veces lo pasamos por alto, pero la gratitud siempre está ahí, siempre está ofreciéndose para que vivamos felices. Un abrazo!

  4. Hola Masha..me encantan ese tipo de post, tendrían que ponerse de moda…Es genial que alguien te explique su proceso emotivo con un caso personal, cobra autenticidad se hace mucho más real….te invita a entablar una conversación y a reflexionar.
    Cuando envidio me siento mal, como todo el mundo, pero me siento mal por estar sintiendo envidia, porque me hace pequeña, y sobre todo me bloquea porque me pone muy nerviosa.Empiezan a venirme pensamientos repetitivos a la cabeza y me quitan tiempo, me entra la obsesión, me paraliza y bloquea por completo mi creatividad..Empiezan a venirme a la cabeza todas las justificaciones posibles de por qué yo no puedo hacer eso ,pero en realidad lo que no hay es una aceptación de la situación, que sería la única forma de continuar sin bloqueo, aceptar que alguien hace o tiene algo que yo no hago o no tengo.
    Con respecto a sentirme envidiada, el sentimiento que me produce es miedo..Miedo a que la otra persona reaccione en contra de mi o intente herirme bajo su frustración, me imagino a mí con una herradura por si alguien que me envidia me intenta atacar, y me produce mucha inquietud y miedo por la reacción de los demás hacia mí..Pero una vez más la aceptación sería la solución si es que hay una solución que no lo creo…Puedes buscar algunas herramientas para llevarlo mejor, pero creo que aceptar y centrarte en tu marca , a largo plazo es lo que funciona, a corto plazo me temo que solo te puede salvar una autoestima trabajada..Y para eso están las herramientas de autoconocimiento .
    Para mí es muy importante la creatividad, y más en un mundo como es la blogosfera o mundo on line que crece exponencialmente…No podemos permitirnos que nos bloque la envidia ni ser envidiados, si nos dejamos llevar por eso, acabaremos copiando a otros o haciendo todos lo mismo, y en un mundo donde ya hay tantas copias, el que resiste y se centra es el que se mantiene…No copiar y alejar de tu alrededor lo que te produce toxicidad , centrarte en ti, creer en ti, escucharte y seguir tu camino, es la única opción…Si empezamos a querer todos lo mismo, empiezan los problemas, la rueda se repite, los dogmas vuelven y no tendría sentido nada de lo que hemos hecho…Ilusión, confianza, desapego, objetivo claro, paz interior, serenidad y trabajo…
    besos Masha!!
    susana

    1. Preciosa reflexión Susana, como siempre! Al final es muy importante gestionar las emociones, tanto de sentirte envidiada como de envidiar, ambas te están trayendo un mensaje y dejar el mensaje sin atender sólo hará que el mensajero aparezca más veces. Sé que a veces el proceso no es tan sencillo, pero el mero hecho de darte cuenta y decidir que puedes verlo desde otra perspectiva, te ayuda. A mí lo primero que me pasó fue sentirme molesta por el mensaje de esta chica. Pero pasada la rabia (mi emoción más transformadora, tengo que escribir sobre ella próximamente), empecé a ver la situación con otros ojos. En lugar de rabia, sentía admiración por esa chica y vi todo lo que ella sin saberlo me estaba enseñando. Es mi maestra! Es muy hermoso, como diría nuestro amigo Sergi Torres 😉 Un abrazo muy grande preciosa! Y a brillar con tu blog y tu futura novela, el mundo la está esperando!

  5. Hola María
    Me ha encantado tu email y tu post.
    A mí, personalmente, me nutre mucho que compartas tu versión más humana. Aprendo y me emociono contigo.
    Sí, la envidia es tema tabú. Y aún no conozco a nadie que esté 100% libre de ego y, como dices, el ego compara y envidia. Así que esta emoción no puede sernos ajena.
    Como con todo conflicto interno, el primer paso para superarlo, es reconocerlo e integrarlo.
    Para hacerlo, desde la comprensión, a mí me sirve el asumir la responsabilidad de mí misma y de mí vida.
    Como bien dices, todo tiene un precio a pagar. Si yo no obtengo los mismos resultados que alguien, es porque no aún no he pagado el precio. Puedo hacerlo o no hacerlo, pero la elección es mía y no hay culpables.
    También me ayuda la visión no dual de todas las cosas (esto me ayuda para absolutamente todo).
    Yo y el mundo que observo están unidos. Si observo éxito en ti, lo entiendo como algo posible para mí.
    Visto así, tu éxito es mi éxito. Y lo celebro como propio.
    Sin embargo, yo tampoco estoy libre de ego, jeje.
    Mira, voy a confesarte algo porque yo también estoy resuelta a ser cada día un poco más valiente:
    Aunque no siento envidia de ti, sí he sientido algo que puede tener relación, te cuento a ver que opinas, ¿ok?
    En el pasado evento de Madrid, el sábado, me hubiera gustado acercarme un poco más a ti. No lo hice porque me dio verguencilla! Eres una persona la mar de cercana, y lo sé.
    Pero pensé que tenías mucha gente a la que saludar y me sentí un poco pequeña.
    Sé que es una chorrada, pero no me importa confesarlo. Soy humana. Y estoy en proceso de romper mis límites. Lo hago lo mejor que puedo.
    ¿Qué opinas? Tiene algo que ver con la envidia, ¿no? En el sentido de compararme contigo…
    En fin, que yo me alegro de todos tus éxitos. Bien merecidos son. Un abrazo grande, grande.

    1. Wow, qué bonito lo que cuentas Cristina! Sabes que lo que tú sentiste eso me pasa a mí a menudo con otras personas a las que admiro? No creo que sea envidia, para nada, no al menos aquí, simplemente es la sensación de que si alguien tiene más éxito es inaccesible o diferente a mí, cuando no es así en absoluto. Sí es cierto que hay algunas personas que se comportan así, que se alejan de los demás por creerse mejores o más importantes, pero de verdad que lo que sentiste es normal. A mí también me pasó que me hubiera gustado compartir más tiempo contigo, con Ali, con Diana, con Elena Dijgir… pero éramos tantos que fue realmente imposible. Encima me tuve que ir pronto porque venían amigos de visita y se presentaron en el propio bar jeje. Sólo decirte que estoy segura de que habrá más oportunidades de vernos, quizás más en petite comité y charlar y compartir. Te confieso también que cuando hablo con tantas personas a la vez me agobio un poco porque mi forma de ser es introvertida. Por eso cuando hablo mucho, me canso y me tengo que quedar más callada jeje. También soy tímida y sé de lo que me hablas, a veces no quiero molestar a alguien que está hablando con otra persona. Pero como bien dices, somos humanas y nos toca aprender y aprender. Un abrazo y miles de gracias por tu sinceridad y bello comentario!

  6. Gracias por el artículo.
    A mi también me da miedo el brillar, por experiencias de la infancia, cuando brillo “me sacuden”, me excluyen.
    Y claro, también he sentido envidia, y paso por el proceso, me enfado, lo gestiono, miro a ver lo que está pasando, que me está diciendo….

    1. Gracias por tu autenticidad, Yolanda. Lo mismo que podemos enamorarnos de nuestros miedos, podemos enamorarnos de la envidia y pensar en ella en positivo. Si me envidian, brillo, aunque me duela que me excluyan. Si yo envidio, me trabajo mi pensamiento de escasez. Yo también continuamente hago ese trabajo interno y ayuda muchísimo! Un fuerte abrazo, amiga! Mil gracias por pasarte por aquí.

  7. ¡Bufff!
    ¡Qué envidia de post, amiga!
    Te envidio. Sí. ¡Desde el día que te conocí!
    Pero la envidia que siento hacia ti y hacia tu proyecto es “inspiradora” (no “aspiradora” ¡jajaja! ) aunque dirían los expertos que eso no es envidia, que esa emoción es otra cosa, pero de momento yo no sé ponerle nombre.
    No dejo de aprender de ti, de hecho me encanta tener ese tipo de envidia hacia ti, porque a mi me hace expandir cada día más mi zona cómoda.
    Yo en lugar de quedarme ahí contemplando desde la barrera tu creatividad, tu buen hacer, pensando en “lo mediocre que creo que soy” comparado contigo, en definitiva creyendo ser víctima de mis circunstancias, busco la forma de de conseguir que, lo que tú ya has logrado sea posible para mí, aunque sea a menor escala, porque yo creo mi realidad y por tanto mis circunstancias.
    Y… ¡bueno! creo que gracias a ti que me inspiras cada día, voy consiguiendo cosas, aunque ni mucho menos sean perfectas.
    Y sí, como tú, siento profundo dolor cuando siento que a mí me envidian, porque me siento ignorada, siento la indiferencia y la siento porque esas personas que me la transmiten me importan ¡y mucho! porque casi siempre esas personas que creo que me envidian me son muy cercanas. De hecho si no lo fueran, no me generarían esos sentimientos tan desoladores.
    Ah! y muy importante, por si te sirve:
    No tengas miedo ni de mí, ni de nadie que creas que te envidia, Tú eres única, como una huella dactilar. Nadie jamás podrá ser como tú, hacer las cosas como tú. Tú tienes un “ángel” único, que es solo tuyo y sólo para ti.
    Y no temas, perder audiencia o clientes, al contrario: piensa en la audiencia o clientes que ganas cuando ayudas a otros con el guest posting o las conferencias.
    Vivimos en el paradigma 2.0.
    El estado de conciencia 1.0 basado en la escasez , la competencia y el sufrimiento es historia.
    Todavía hay quien no se quiere enterar que la abundancia mana por doquier , que hay para todos a todos los niveles, que solo hay que saber verlo, y darse el permiso para para que todo eso nos impregne.
    La colaboración, la ayuda mutua es lo que mueve el mundo.
    Ya sabes, todo es cuestión de elección:
    Vivir desde el temor o vivir desde el amor.
    Vivir en el caduco paradigma 1.0 o vivir en el estado de conciencia 2.0 con plenitud de infinitas posibilidades.
    ¡Muchos éxitos amiga! y cómo dirían tradicionalmente los actores y actrices de teatro,
    Te deseo ¡Mucha mierda!
    Y…¡ no me malinterpretes por favor!
    ¡Te quiero mucho!
    ¡Un fuerte abrazo de corazón a corazón!

    1. Qué preciosidad de comentario Elena! Pues yo no te envidio, te admiro y no dejaré de decir que veo en ti a mi maestra. Eres tan sabia que sería una injusticia que el mundo no te conociera, así que no dejaré de animarte a que sigas con lo que haces y vayas aún más allá. Te confieso que mi envidia desaparece totalmente cuando la persona me cae muy muy bien, y esa eres tú. Natural, auténtica, divertida y sabia. ¿Qué más puedo pedir? Un abrazo enorme y espero pronto ese webinar de los 3 Principios 😉

  8. María María! Una publicación con exceso de corazón!!
    Ese que aveces olvidamos utilizar, por miedo. Al final, la vida es un collage de situaciones, que nos permiten ver, desde otra perspectiva a donde estamos, en un momento específico de la vida: este es tu momento, y nadie te lo puede quitar. Nadie sabe lo que costó llegar a donde estás hoy y los obstáculos que atravesaste. Muy interesante todos tus puntos de vista de la envidia, para que cada quien “ponga las barbas en remojo” y realice una introspección de su vida, en torno a la envidia. Un tema polémico, tabú, doloroso y lo más importante: senador. Cuando nos damos cuenta de las áreas de mejora, de los temas por resolver y de las prioridades de vida, entonces podemos avanzar con más libertad, con menos cargas, con menos penas en el alma (porque al ser humanos, siempre las tendremos por alguna u otra razón), sin ataduras y con una sonrisa de oreja a oreja!
    Un abrazo desde Costa Rica!

    1. Hola Margie! Qué alegría saber de ti, hace mucho que te perdí la pista… Espero que te encuentres bien! Pues sí, como tú misma dices la envidia duele mucho, pero en realidad es una emoción más de las que tenemos. Creo que cuando uno la reconoce, ya no es tan fuerte. Lo peor es rechazar o ignorar emociones, pero cuando la aceptas, asimilas su mensaje, pierde su fuerza. Un abrazo enorme!

  9. María en estos días leí lo siguiente: “Envidia, es mejor despertarla que sentirla”, y me pareció hasta graciosa la frase, pero leyendo ahora tu post, veo que la envidia tiene una doble cara cuando la sientes y cuando alguien la siente por ti. Cuando la padeces constantemente o cuando eres mira de la critica a causa de la envidia de otro.
    Una de las cosas que más me gusta de tus posts es esa sinceridad con la que siempre escribes y te dejas ver por dentro, yo estoy muy de acuerdo contigo cuando dices que no debemos satanizar a la envidia. Así como hay personas que no se permiten estar tristes, están también quienes ocultan su envidia sin darse cuenta que es una emoción tan normal y verídica como cualquier otra, pero la cuestión es cuando nos quedamos mirando el afuera por mucho tiempo viendo como los demás están viviendo sus vidas, y no nos atrevemos hacer esa mirada introspectiva para saber qué dice esa envidia de mi, de mi concepción de merecimiento, de cómo me abro a recibir tal cual como lo está haciendo el otro. Porque lo maravilloso y mágico de la vida es que hay suficiente para todos, y todos tenemos la misma oportunidad de vivir en abundancia, la única diferencia entre unos y otros es cómo cada quien está conectado con esa abundancia y lo que cada quien crea que merezca recibir.
    A mí me ha dolido mucho ver como gente que conozco y aprecio se ha dado de baja en mis correos, tal vez es porque lo que yo escribo no les interese o puede que no necesiten saber de mi porque yo tenga cosas que ellos no tienen, en realidad no quiero sacar conclusiones, una de las cosas que he aprendido en todo este tiempo en el que escribo para sanar emociones, es que cada quien tiene su proceso y su ritmo y he aprendido a despegarme de la energía de los demás y no conectarla con la mía.
    Una vez más me quedo fascinada con uno de tus posts, y claro que si todos estamos en este mundo del blogger es válido sentir envidia por el que tiene un mejor posicionamiento, pero también es válido admitir que esa persona ha invertido seguro más tiempo y dinero del que yo he podido invertir y eso también tiene muchísimo peso.
    Gracias por haber escrito este post tan importante y certero.

    1. Gracias Eliana por tu sincera respuesta. Escribes tan bien… Ya ves, todos estamos bajo la posibilidad de sentir envidia. Yo he vivido con músicos y ya sabes que en este mundillo la envidia está a la orden del día. Hay mucha competitividad, muchas ganas de brillar… y yo siempre me he apartado de todo esto, pero no por eso dejaba de sentir esta emoción. Al final todos tenemos Ego y en algún momento tendremos una emoción que no nos guste. En mi caso la ira. Es una de mis emociones retenidas de la que hablaré próximamente. En realidad estos posts los escribo también para sanarme yo, para entender qué me quieren decir esas emociones, por eso salen tan personales. El día que sienta envidia o me sienta envidiada, iré al post para ver qué decía la María Sabia sobre ese tema tan quisquilloso. Mil gracias por estar! Te envío un enorme abrazo, guapa!

  10. Masha, me ha encantado lo que leí. Como siempre hacés de tus escritos una experesión natural, por lo que llega desde la energía amor. Y lo sé ya que te he hecho varias preguntas técnicas antes de empezar en radio streaming, y muy amablemente y generosa me has respondido, más allá de haber compartido ACE.
    Creo que todos desde nuestro lugar aportamos al otro, somos todos uno.
    Cada uno tiene elecciones y crecimientos diferentes.
    En mi nuevo proyecto, invito a personajes que creo aportarán al resto a mejorar en diferentes ámbitos.
    Aunque soy coach profesional, invitaré a colegas, ya que hay para todos, cada uno es distinto, y todos tenemos un lugar único en el mundo.
    Admirar y alegrarse por el otro es de gran beneficio para nuestras emociones.
    Muchas gracias por formar parte de los que nos apasionamos al contribuir.
    Un abrazo

    1. Mil gracias por tus palabras, Geraldine! Claro que sí, yo cada vez más creo en la abundancia y en que hay para todos. Si damos lo mejor de nosotros, conectaremos con el corazón y haremos de este mundo un lugar un poquito más feliz. Por eso me encanta colaborar con otros coaches y ayudarles, como a mí me ayudaron al principio. Es maravilloso ver que entonces la envidia desaparece y da lugar a contribución. Gracias por mencionar este bella palabra aquí, para mí también es una de las claves para vencer la envidia. Un gran abrazo!

  11. Causar envidias nos hace ver presumidas, superficiales, o simplemente exitosas?

    Yo he reflexionado en mi caso, cuando escribo y hablo de Europa, de viajes, de vino y luego me viene la idea;  ¿Esta bien lo que dije? Porque es parte de mi vida  y solo de ésta puedo hablar, más pienso después y, como lo ven los demás? Me ven como presumida aunque no sea mi intención. Es ahí cuando me planteo si se puede decir o no, si se puede hablar sobre tu situación sin el prejuicio de ser mal interpretada.  A mi en la escritura me gusta sentirme libre, sincera, para poder fluir.  Y si alguien dice como tú,” estoy siendo exitosa ” , me encanta y me da mucho gusto por ti y además se ve y se palpa.

    1. Hola Martha… Yo muchas veces me he sentido como tú: hablando de viajes, pensaba ¿no pareceré demasiado prepotente? Pero en realidad, ¿qué tiene de malo mostrar las cosas buenas de nuestra vida? A mí me encanta escuchar cosas positivas de alguien, antes que las negativas, siempre que la intención no sea meramente impresionar. Hay personas que te cuentan lo bien que les va simplemente para impresionarte, para nutrir su narcisismo, pero desde luego no es mi caso. Si no es el tuyo tampoco, el que se sienta incómodo a tu lado, es que simplemente no se siente merecedor de esas cosas buenas. Y si no se las puede permitir, puede pensar en cómo llegar a ello. Tú también tuviste que salir de tu país natal para vivir todo esto. Y hay un precio que pagar siempre. Yo ahora tengo una vida en Europa muy envidiable para muchas personas del mundo, pero… mis padres llegaron a España con 3 hijas pequeñas y 300 dólares en el bolsillo. Sin casa, sin trabajo, sin dinero. Se arriesgaron, emigraron, lo pasaron mal y ahora tenemos la vida que tenemos. Han pasado por escasez, dificultades, no hablábamos castellano, apenas teníamos amigos en España… Podían quedarse donde estaban y quejarse pero decidieron emigrar y lo han logrado.

  12. ¿Soy el único hombre, aquí? Sea lo que sea, me ha gustado muchísimo tu post, la apertura de “alma”, expresada desde el conocimiento de las limitaciones humanas que encontramos, como la envidia fruto del ego,.. ¡Dios, qué nivel de autenticidad! Pocas veces te encuentras con personas así de valientes y honestas, como tú, Masha, con la clara vocación de servir a otros. Así que mi más sincera gratitud por tu humanidad y por comunicarnos tan valiosas vivencias, que emana de una fuente que es, sin duda, ensencialmente AMOR.
    Siguiendo el hilo de tu post, no sé bien si en mi vida he experimentado envidia o dificultad para encajar una realidad que se me presenta inalcanzable por su complejidad. He vivido momentos brillantes en mi vida, que se han traducido en: vocación, pasión, amor, éxito, entrega,.. con los consiguientes y dolorosos resultados como el rechazo, cierre de puertas, acortamiento de horizontes, ignorarme mis esfuerzos de superación y adaptación (soy sordo desde los dos años de edad), pues en mi vida, he sentido siempre la motivación de superarme, pese a los inconvenientes de la sordera. Y eso parece que ha molestado y sigue molestando a muchas personas sordas y no sordas. ¡Llevo cinco años aún en fase de reinvención!. A pesar de sentir que se me han cerrado las puertas… sigo confiando que ese momento llegará, pues presiento el renacer del hombre nuevo, liberado del sufrimiento de ser envidiado, extrayendo de ahí valiosas lecciones. Esta paralización, lo veo reflejado en lo que dices.. miedo a revivir el rechazo, a brillar como en su día lo hice. Solo un reducto de personas “especiales” han sabido ver en mí rasgos que me identifican y que me hacen auténtico, en algo tan sencillo, tan gratuito y tan bello como mi propia SONRISA, que a tantos ha servido y ayudado. De esta manifestación innata, y de esta “gracia” es de la que estoy tirando, para no dejarme arrastrar por la envidia de los otros hacia mí. ¿Sabes lo que he hecho en éstos últimos meses, borrar contactos de aquellas personas a las que ayudé muchísimo, y que con el tiempo, me han infravalorado.. , a pesar de ello, me siguen llamando para saber qué estoy haciendo , sólo para esto, … y si están en un apuro, sólo en en este caso, me piden ayuda. ¿Qué paradójico?. No quiero poner nombre a esto, pero sé que me genera incomodidad y malestar, por lo que mi respuesta es “cortar por lo sano” , eliminar todo lo que resulta espinoso y no ayuda a mi crecimiento y a vivir en paz conmigo. Hay que saber cuidarse sirviendo de tu fuerza y de presencias valiosas que no defraudan.
    Por otra parte, en este proceso de reinvención, en el que estoy tratando de aprender y ver de otros, tú eres una de ellas, Masha.., una verdadera bendición en estos momentos de mi vida.. , sin embargo, me encuentro con un verdadero OBSTÁCULO, que yo no lo llamaría envidia, sino IMPOTENCIA. Las personas, creo yo, se dejan llevar, en general, por necesidad, de fuentes inspiradoras tomando como referentes a personas carismáticas como tú, con gran capacidad de transmitir talento, don, presencia que conmueve, alma, belleza humana, vibración.. Aunque me siento parte de esa onda de expansión de buenas vibraciones, ahora mismo soy consciente de que no estoy expresando en toda mi dimensión vital.. Mi fuerza vital, todo mi potencial creativo, están aún replegados.. Veo a Borja Vilaseca, a Laín García, y a otros como ellos dos.. y me siento plenamente identificado con su fuerza.. No es envidia lo que siento hacia ellos, sino más bien como mis referentes vitales con los que me identifico vocacionalmente, porque son personas que irradian VIDA, los veo como mis RETOS, y esto me hace sufrir, porque, en mi caso, mi sordera hace que los vea, en cierto modo, lejanos, referentes un tanto inalcanzables, pues mi proceso de expansión personal se ralentiza, limitándome mis capacidades. A veces, cuando los veo en los vídeos (con subtítulos), y leo sus post.. mi interior se agita, porque “me recuerdan” que aún tengo que superar y continuar indagando dónde estoy, para qué estoy, para qué sirvo… y por qué verdaderamente estoy tan paralizado. ¿Es la envidia, es la impotencia, o son mis creencias erróneas? Así que, en la medida que me permita mi consciencia, resuelvo que no voy a conceder protagonismo a todo aquello que pretenda “cortarme las alas” (influencias externas como la envidia, las propias creencias limitadoras, las percepciones distorsionadas o sesgadas,…). Gracias, Masha!!!!

    1. Qué fuerza transmites, Joseba! La tienes dentro, por eso te llaman personas con Laín, Borja… Incluso cuando dices que yo tengo carisma (por cierto te lo agradezco un montón), eso me recuerda que hace años un chico que conocí, al verme tan tímida (tenía 23 años y empezaba en esto del mundo laboral) me dijo “con su mejor intención” que personas como yo valían para trabajar como camareras, acatando órdenes de otras personas… No te imaginas lo que me dolió escuchar aquello, por fortuna no le volví a ver pero fue un puñal clavado en el centro de mi autoestima. Estaba tan llena de miedos, me sentía tan inadecuada, que el hecho de haber acabado una carrera universitaria con buenas notas no me servía de nada. Escogí el primer trabajo posible, sin responsabilidades, atendiendo llamadas en un call center, donde ni siquiera reflejaron mis estudios universitarios en la nómina, me pusieron como nivel estudios Educación Secundaria o algo así, y cuando pregunté por qué, dijeron que no hacía falta.

      Así que ahora alguien me diga que tengo carisma y valentía, me parece increíble! Ya ves cómo puede cambiar nuestra percepción de nosotros.

      No sé si conoces a Carlos Arbós, él tiene una limitación visual severa y tiene un blog, ha escrito un libro, va a todas las conferencias de bloggers. Me parece admirable que pese a su dificultad no se rinda e inspire a personas. Este es un ejemplo a seguir. Te recomiendo buscar a esas personas a las que sí puedes ayudar y volcarte ahí. Hay asociaciones de personas con sordera y otro tipo de limitaciones, ellos necesitan referentes como tú. Simplemente ponte en el camino y ayuda a los que te necesitan! Un abrazo enorme!

  13. Querida María,
    Muchísimas gracias por abordar este tema desde la honestidad. No es que me haya sorprendido que lo hayas hecho desde este enfoque, sólo es que, como en ocasiones esa sinceridad no abunda, se agradece muchísimo cuando la encuentras en valija de porcelana.
    Estoy totalmente de acuerdo contigo en que la envidia es una emoción o una sensación más, que aparece para recordarnos algo. Creo que ni bueno ni malo, sólo algo que está presente y que merece nuestra atención (mayor o menor, ya la elige cada uno).
    No creo que sentir eso sea algo negativo, siempre y cuando no sea una fuerza que te lleve continuamente a mostrar lo por de ti y a desear lo peor a la persona que te despierta esa sensación.
    Al final, la envidia es una forma más de admiración y es con esa idea con la que prefiero quedarme.
    Estoy segura de que la persona que te envió ese mensaje no dejará de seguirte porque es consciente del gran valor que perdería si lo hiciera. Es precisamente por eso por lo que te admira, así que no tendría sentido alguno que se negara a sí misma la posibilidad de seguir aprendiendo.
    Sea como sea, parece que recibir ese e-mail te ha tocado la fibra y te ha ayudado a prestar atención a algo que quizás se te había pasado por alto y, si es así, es algo positivo para ti porque contribuye a seguir elevando tu grado de consciencia.
    A quien te dedicó ese mensaje, si lee esto, quiero animarle a reflexionar acerca de lo que puede hacer para alcanzar sus propósitos y acerca de lo que puede aprender de quienes lo están logrando. Creo que es mucho más constructivo.
    Un fortísimo abrazo!!
    Ali

    1. Gracias Alicia! Me gusta mucho tu enfoque, se puede usar la envidia sana como motor de crecimiento. Cuando siento envidia sana, a veces lo expreso literalmente así: “qué envidia!” y mucha gente lo hace así, no le veo una connotación negativa. Y como bien dices, es cierto que me afectó al principio recibir este email. Hace poco gracias al grupo de SelfCoaching (aprendo muchísimo de los alumnos) descubrí que soy PAS (persona altamente sensible). Algo que no había pensado nunca, porque no soy de lágrima fácil, y nunca me ha gustado mostrar mis sentimientos en público, pero por dentro soy muy emotiva e intensa. Ahora entiendo que me afecten tanto las emociones de los demás… Esa persona que me escribió merece toda mi admiración y como dije en el post, la considero una valiente y una persona muy honesta al enfrentarse a su propia emoción y querer ser honesta conmigo. El que me afectara ya es cosa mía y ahí me enfrenté a mi dolor al rechazo, algo que nunca tiene que ver con otros, sino con cómo yo interpreto lo que me sucede. Se me olvidaba decir que esta chica dijo que cuando pase el tiempo, volverá a seguirme, o sea que su intención nunca ha sido hacerme sentir mal. Un abrazo grande, Alicia! Nos seguimos por las redes y en persona 🙂

  14. yo te sigo porque otra persona te recomendo y esto es costumbre entre vosotros para ayudaros y me parece muy bien si luego hay alguien que te dice que te tiene envidia sanamente esta persona esta creciendo me merece todos mis respetos

    1. Totalmente Victor. Esa persona merece todo mi respeto, de hecho si te fijas en el artículo la llamo una persona valiente y también mi maestra. Porque me está enseñando algo que debo también sanar en mí. La finalidad de este post es aprovechar mi propia vivencia para entender qué significa la envidia, cómo reaccionamos ante ella, cuando la sentimos o la padecemos. Como cuento en el post, yo ya he pasado por algo parecido y esta situación me está enseñando a crecer desde otro ángulo. Gracias por dejar tu comentario.

  15. María que post tan bonito, más bien parece una carta sentimental a alguien,es lo que me ha estado pareciendo según lo he ido leyendo. Primeramente siento mucho que te hayan borrado tus post, la verdad no lo entiendo ( por mucho envidia que haya) cuando un material es bueno no sólo en sí mismo, sino que lo es porque puede aportar mucho a los demás, no se debe hacer esas cosas, y tu trabajo es bueno, es digno no de envidia insana o mala, sino de admiración y respeto, desde luego no me es fácil comprenderlo, pero en fin. Segundo siento que esa chica te haya dejado de seguir por envídiarte porque te va tan bien (cosa de la que me alegro un montón). Creo que esas envidias deben convertirse en envidias sanas ,en admiración, ejemplo para seguir mejorando y progresando.
    Yo también siento envidia de muchas personas, incluso dentro de mi empresa .
    Antes era envidia que derivaban en rabia, en desesperación, en que tienen mejores trabajos, están en mejores condiciones, y eso me daba mucha rabia, mucho enfado, hasta extremos . Pero María llegó un momento en que no servían para nada, que esas sensaciones, no te iban cambiar la vida, no te ayudarían a mejorar tu vida en general, y mi estado emocional pasó a convertir esa envidia mala en admiraciones, en fuerza y energía para yo poder conseguir igual o parecido , en luchar por mejorar mi vida, mis cosas, y ahora mismo es lo que prevalece en mi. Yo siento mucha envidia sana de muchas personas, que se traduce en respeto, admiración y alegría, como me pasa contigo, yo te tengo una envidia sana, alegre, un gran respeto por ti como persona y como profesional y se traduce también en un ejemplo a seguir. También en otras personas,por ejemplo también Rosa Quintana, es digno de admiración como hace su trabajo, lo bien que comunica, etc y eso es digno de aprecio y admiración, pero la cuestión es que, el que a otras personas, como tu, les vaya bien, debe significar para nosotros que es luchadora, trabajadora que quiere triunfar en la vida, y que debes ser un referente, una ayuda , una energía para encaminarnos nosotros también en una lucha por subir, mejorar tu vida emocional, laboral, etc
    Y creo María que entendiendo y comprendiendo tu estado de ánimos ante ese correo, de que tengas cierto miedo a brillar, debes dejarlo a un lado, además que tu no eres prepotente, tu eres buena persona, sencilla pero una gran profesional que tienes éxito y brillas, y ¿por qué no? tienes derecho, y no debe impedir seguir trabajando para mejorar. Muchísimas personas te admiramos, y te envidiamos de una manera positiva, y eres para nosotros un referente.
    Entonces, la envidia mala, debe convertirse en admiración, en ejemplo .
    Un saludo María. y de nuevo gracias por lo que nos compartes.

    1. Mil gracias por tu comentario tan motivador, Justino! Es verdad, yo no puedo ser prepotente porque es lo contrario a mi ser. Y si alguien me ve así, es más cosa suya que mía. Es cierto que hago mucho y claro que debo brillar, eso es algo que me más me ha costado reconocer, una cosa es saberlo con la mente y otra sentirlo. Pero si me permito brillar, sólo mejoran las vidas de otros. Así que gracias una vez más por tu grandísima y valiosa aportación. Fíjate que el caso que presento es que me afectó el hecho de que a alguien mi luz le ha podido doler. Pero debo asumirlo. Por eso agradezco a esa persona que me haya dejado ver mi miedo de cerca y superarlo. Un abrazo, campeón. Ganas de verte brillar a ti también!

  16. Yo también he sentido envidia de otras personas, pero con el tiempo he visto que muchas de las cosas que he envidiado, con esfuerzo también las puedo tener yo. Pienso que después de envidiar a alguien, deberíamos de preguntarnos si es tan difícil tener lo que tiene esa persona. Magnifico articulo, que nos ayuda a ser más constructivos.

    1. Muy buena pregunta. Gracias por dejar tu comentario y tu experiencia. Así nos damos cuenta de que envidiar no es nada raro para el ser humano. Todos tenemos luces y sombras. Un abrazo Ana!

  17. Buenas noches, María. Es de madrugada, cuando más claro pienso. Primero que nada, buen post!! Realmente no me había puesto a pensar en qué siento cuando otros sienten envida de mí. Todos sentimos envidia en numerosas ocasiones, aunque en muchas de ellas sea algo débil que hasta puede pasar desapercibido. Recuerdo particularmente dos situaciones en mi vida. La primera fue ver a otros como referentes a los que seguir o como personas a las que ayudar. Aprendí mucho. No veía más que oportunidades de de crecer, ganas de hablar, leer, ser creativo. La segunda fue un hecho personal que marcó mi vida. Sin quererlo, ese sentimiento de envidia que todos tenemos, se convirtió en algo que comenzó a frenarme. Y cuando eso ocurrió paso lo obvio: la envidia porque otros conseguían lo que yo no podía crecía. Por suerte conocí a una persona especial que me mostró nuevamente lo satisfactorio de ayudar y aprender de otros y al fin pude retomar el camino que había iniciado antes. Son dos mundos diferentes para mí.
    Por otro lado, esta frase es importante: “Y sobre todo preguntarme: ¿qué puedo aprender de esa persona para tener lo mismo que ella?”. Creo que la envidia nace muchas veces como consecuencia de una percepción que tenemos acerca de la realidad. Creemos que funciona de una manera y por eso pensamos que hacemos lo necesario para lograr algo. Cuando no lo hacemos y otros sí, vemos la supuesta injusticia. Pensamos que la otra persona lo consigue sin merecerlo. En realidad la otra persona hizo algo diferente y deberíamos verlo como una oportunidad de aprender de ella.
    Eso es todo. De nuevo, excelente post.
    Saludos!!!

    1. Muchas gracias por comentar, Daniel. Muy buena tu experiencia, me encanta ver que todos hemos sentido alguna ve la envidia y que podemos aprender de ella. Un abrazo muy grande!

  18. Querida María

    Esta es la primera vez que leo uno de tus post y aquí me tienes, y aquí estoy pa echarle leña a la hoguera de tu brillo ❤
    Mira verás, te cuento.. a mi lo que me da la envidia: es tristeza, pena de quienes sienten envidia porque eso implica que no son conscientes de su verdadero brillo, belleza y grandeza. (que aún al lado contrario de su mejor versión). De hecho lo bueno que tiene la envidia es que es el síntoma perfecto de una enfermedad al que cada uno con su responsabilidad debería ponerle cura. (la otra opción es seguir sintiendo algo que creo que es bastante desagradable y amargo). La metáfora que me viene es la de alguien tirando piedras sobre si propio tejado.

    A mi, desde mi esencia, me encanta que las personas brillen. Lo que me deja sin batería es la falta de conexión con ciertas personas que elijo por sus cualidades/capacidades. En mi caso, llevo un par de años con mi último proyecto personal y noto que no me toman en serio, ni unos ni otros, ni conocidos ni desconocidos…ni si quiera quien yo me pensaba, que lo iba a hacer (personas que yo creía que eran amigos en este mundo del desarrollo personal… Ejemplo: confié en alguien y me equivoqué y ahora le veo dándole importancia y espacio a otras personas que hablan de lo mismo que yo pero sin embargo, a mi no me da ese sitio y no siento envidia de esas personas a las que parece que tiene en mejor estima que a mi, siento pena de mi y de él (como conjunto), porque me hubiera encantado ser aliados, ser sinergicos pero la realidad y él, me demuestran que no es posible. Lo que no acierto es a saber si el error esta en mi por creer que eramos aliados o en él, por no elegirme para serlo jijiji). Lo que siento por casi todos lados es Rechazo y eso me bloquea y también me da tristeza, como que se me va parte de mi energía en eso. y rabia, también me da por sentir rabia sobre lo que puedo haber sido y no es capaz de ser. y agradecimiento porque si no es es porque algún aprendizaje debería llevarme de esta historia. (lo que no se, es cual jijiji)

    Este post, me ha dado “tela que cortar” en cuanto a ese rechazo que siento y al que le doy tanta importancia. (pueden ser por mil cosas y quinientas pueden ser mentira o percepciones inventadas mías )

    Como eneatipo 2 ese es uno de mis handicaps, me cuesta brillar sola, le encuentro mas sentido a encontrar aliados por el camino, brillar y apoyamos, incluso con linternas emocionales, para cuando alguno flaquee.

    Va en mi esencia y me siento cómoda en el rol de facilitadora y motivadora pero también soy consciente de la importancia del equilibrio vital de dar/recibir. De hecho solo dar o solo recibir, creo, que es tóxico.

    Creo mucho en la fuerza de la inercia positiva del absoluto libre albedrío de personas sanas y desde hace poquito, ando queriendo moverme en el equilibrio emocional de dar/recibir. Lo veo difícil, pero otros dicen que se puede jijijij

    Lo que hablas del rechazo y recibir aceptación y amor de otros, me suena al eneatipo 2. (no sabía que el 9 tamb le da importancia a esto). De hecho el 9 es tan de no llamar la atención que minimiza casi todo, incluso los posibles rechazos o traumas (a un 9 le cuesta interpretarlos como tal, porque casi todo lo suavizan y minimizan, incluso, en exceso, con tal de encontrar la paz y evitar o minimizar cualquier tipo de conflicto). En mi caso como 2, con exceso de una empatía inútil (e incluso inventada), me pienso que soy yo quien lo hice mal y me imagino que en la próxima lo haré mejor, para que me quieran mejor…pero tal es mi fase de evolución, que ya he aprendido que para que me quieran, yo no debo hacer nada distinto que simplemente SER (y si es en evolución y aprendizaje hacia mi mejor versión, mejor para todos). Ser y mejorar y evolucionar, Independientemente de que quienes yo elijo me elijan a mi o no.

    Elijo vivir en un mundo de personas que se aman a si mismas y además aman lo que hacen, con esa suma el mundo (o el ecosistema que podemos crear), se convertiría en el sitio perfecto, porque personas amándose a si mismas y amando lo que hacen, serán INCAPACES de sentir cosas involucionantes, envidia, etc. La envidia como muy bien escribes, es cosa del ego chungo, yo me atrevo a decir también, que es una especie de cáncer para el alma.

    Viví mucho tiempo no siendo consciente de la envidia que generaba, (tuvieron que venir otros a decírmelo), el caso es que me cuesta mogollón resonar en esa palabra y me da muchísima pena que alguien llene de moho su brillo, con ella. Ya he aprendido a trascenderlo. Reconozco que me resta algo de energía pues siento que intentan opacar mi brillo (y el de la persona que está sintiendo envidia) y eso, de nuevo, me genera, tristeza, me desgasta.

    Sumado a tus palabras (fíjate si son buenas, que aquí nos tienes a unas cuantas personitas, dejándote comentarios ✰✰✰✰✰ del tamaño de un post ♡). Creo, que también, es un modo de agradecerte tu valentía y la belleza que hay tras el mensaje que has reflejado, además de las cosas que se sienten mientras lo vamos leyendo. Bueno, al menos yo sentí cosas hermosas mientras leía y sentir es imprescindible para aprender cosas nuevas. Además, me gustó mucho. mucho, mucho encontrarme con un mensaje honesto hasta lo cristalino.

    Además de lo que has escrito, le sumo y le añado a tus palabras, como posible remedio; la misma cura para la envidia, que para los celos. “No te compares”, no nos comparemos. Somos hermosos incluso con nuestras imperfecciones pero lo somos con condición, con la única condición de que decidamos evolucionar (y no quedarnos en la fase egoica chunga, sino lo que estaríamos haciendo sería tóxico o enfermizo y no seríamos hermosos así jijiji).

    Lo has dejado perfectamente reflejado y explicado con tus palabras. Y bueno, que para quienes tienen pensado evolucionar y hacerse cargo de su desarrollo y evolución personal, la envidia es el síntoma perfecto para detectar una enfermedad que tiene su solución, (como muchas de las enfermedades que tienen que ver con nuestro Crecimiento Personal).

    Gracias y mil disculpas por haberme excedido tanto en número de palabras. Me cuesta un cojón o dos y un ovario o dos, lo de cerrar el grifo al dar (ojalá haya sido también aportar en positivo) Muacksss*.*

    Leyendo los demás comments es alucinante lo que ha pasado en cuanto a diferentes emociones que han salido a la superficie entre todos. Wow! Sinergico total!

    1. Mil gracias Lucía por dar tu testimonio tan autentico y bello. Sí, yo soy 9 pero tengo mucho del 2. Además cuando un 9 está en un nivel más sano, se permite brillar en lugar de minimizar sus logros, así que eso estoy aprendiendo a hacer. Yo soy de los que creen que todo los que nos pasa es para aprender algo. Así que en la situación de esa persona que no te ayuda, yo pensaría qué significa para ti esta situación. ¿Tal vez precisamente por no querer hacerlo tú sola, ir por este camino y buscar la manera de tú misma llegar a los mismos resultados que acompañada? Muchas veces nuestro aprendizaje pasa por lo incómodo de algo que es para nosotros. En mi caso, me es incómodo brillar, así que allá que voy! Ah y gracias por esa aportación tan valiosa: dejar de compararnos, que lo hacemos sin parar… Es el Ego, como siempre. Es humano sentir envidia pero lo interesante es trascenderla. Así que me siento feliz de que te haya aportado y más feliz aún de que participes y cuentes en primera persona tus impresiones. Un abrazo enorme y gracias por leerme. Tu blog ya me sonaba… Muy bonito y útil!

  19. HOLA MARIA!!!!!! te doy las gracias por este maravilloso post sobre la envidia, he empezado a leerlo y de pronto me he dado cuenta por k,yo deje de brillar ene. 2010,cuando empecé mi andadura en la belleza, por miedo a la envidia que la gente y su reaccion. Yo me he pasado la vida sintiendo el dolor k me hacia sentir la gente k me tenia envidia, yo nunca lo entendía, y mi madre, mi hija ,mi pareja solo me decían, ERES TU!!!!!! NO LO QUE TU TENES!!!!! CUANDO LO VAS A ENTREDER????, No es lo k tu tienes, ni como vistes ,ni como llevas tus zapatos de tacones, ERES TU!!!!!! Y yo jamás lo entendía, y yo misma me preguntaba, si no tienes nada!!!!!hasta k hoy leyendo tu post, me he dado cuenta María!!!! K era mi miedo al rechazo de la gente, o ahora k dirán, k pensarán……. que triste verdad????? No se como te agradeceré k este articulo llegara a mis manos esta mañana.MIL GRACIAS

    1. Wow, qué alegría me da que te dieras cuenta de algo así. Muchas veces detrás de la envidia está el miedo al rechazo, creemos que al brillar nos querrán menos, se alejarán… Y así será en algunos casos, no podemos evitarlo, por desgracia. Pero otras muchas personas se nos acercarán y tendremos otras cosas que si no nos atrevemos a dar el salto, no tendríamos. Así que si has abandonado tu proyecto de la belleza, ¿por qué no lo retomas ahora? Ahora que ya sabes que lo que está detrás, toma el timón de tu vida, da el paso, lánzate y permítete brillar! Un abrazo muy grande y me alegro mucho de saber siempre de ti!

  20. Hola María, yo también he sentido envidia y no a gente por la red si no gente que he tratado porque las conozco, se como son y les va bien y, como dices, es algo que no entiendo que les vaya tan bien, pero…. hace tiempo que empecé a gestionar todo esto. Si siento la tentación de sentir envidia lo gestiono pensando que “me alegro de que les vaya bien, porque yo no quiero que les vaya mal, lo que quiero es conseguir que me vaya bien a mi e incluso mejor” es decir, que he dejado de prestarles atención a esas personas y me la presto yo a mi misma que suficiente tengo con ello. Y de las personas que me caen bien, incluso las que no conozco personalmente, pero a través de programas o blogs o de la forma que utilicen, veo que les va muy bien, sólo alegrarme por ellos y pensar que si estas personas lo han conseguido yo también lo puedo hacer.

    1. Gracias por tu aportación Araceli! Es bueno reconocer que todos sentimos envidia, que es parte de la vida y emociones del ser humano. Simplemente debemos aprender a gestionarla a nuestro favor, en lugar de que nos paralice o nos haga daño. Usemos la envidia para crecer, para conseguir aquello que deseamos y todavía no tenemos.

  21. Hola…,
    Es cierto, todos hemos sentido envidia alguna vez, y probablemente haya personas en nuestro entorno, cercano o no que nos envidian…
    Pero yo entiendo la envidia como una forma de aprendizaje…, ¿qué es lo que me gusta de la vida de tal persona…?, ¿me puede ser útil seguir su ejemplo?…, o por el contrario puedo pensar qué he de no hacer para cometer sus errores (o lo que yo creo que son errores).
    Envidiar puede ser sinónimo de admiración, cuando esa persona ha conseguido con gran sacrificio y esfuerzo su éxito…, debemos valorarla y no sentirnos mal por sus logros, debemos aprender que todo sacrificio tiene su recompensa…, entonces…, ¿estamos dispuestos a sacrificarnos para conseguir nuestros logros…?.
    Un saludo.

  22. Querida,

    Yo me siento más que identificada con cada letra que has escrito. No quiero darte consejos ni contarte mi vida (de momento) pero te diré algo:

    A menudo en la vida hay señales (como por ejemplo y en mi caso, la salud y la “enfermedad”) que nos dicen que , cual Fénix, hemos de resurgir de nuestras cenizas. Yo fumo y nunca tiro mis cenizas, a menos que lo haga, de forma simbólica , al viento o las entierre. Es una manera ritualista de decir que nunca morimos y que en una llamarada nos convertimos en un ser más elevado, nuevo. Cuál murciélago que por mi tierra empieza a salir de noche a buscar pareja.

    Te envío mis ánimos en tu gestión y te diré que estás haciendo un gran trabajo. No me refiero a lo que haces extrínsecamente si no al trabajo de tu interior y tu relación con las estrellas. Yo también soy así aunque voy cual delfín de oro de la superficialidad a las profundidades a veces con mucho tesón y otras con cierto vayven. Pero bueno, todo sea por estar Eutímica.

    LLegué aquí vía Linkedin y te compartí en Google +. Si lo deseas hablamos por otro medio cuando tengamos tiempo. Que dicho tiempo no si no la moneda de esta era.

    Un beso gigante y un lametón de jirafa

    María IAKOTA

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