Todo lo que necesitas saber del Coaching

si deseas contratar a un buen coach

En este post educativo quiero contarte lo siguiente:

  • ¿El coaching funciona siempre? 
  • ¿Qué métodos de coaching existen?
  • ¿Cómo saber si el coaching es para mí?
  • ¿Por qué hay tanta diferencia de precios?
  • ¿Cómo elegir un buen coach?

El Coaching, ¿la moda del siglo XXI?

El coaching está de moda y cada vez se habla más de ello: liderazgo, conseguir objetivos, explotar tu potencial, realizarte como profesional, crecer como ser humano... ¿Pero qué es exactamente? ¿Por qué hay tantas definiciones? ¿Por qué existe tanta confusión?

¿Cómo elegir un buen coach? ¿Qué tipos de coaching hay? ¿Cuál es el mejor para mí?

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La verdad es que pese a que cada vez se hable más del tema, veo que sigue habiendo muchísima confusión con respecto a esta disciplina. Y es totalmente normal: es algo todavía nuevo, al menos en países como España, y muchas veces me he encontrado con personas que desprecian nuestra profesión, porque han tenido una mala experiencia, porque han conocido a "coaches" que se han formado en un fin de semana, porque ahora cualquiera puede llamarse coach: un estilista, nutricionista, personal shopper, etc. Basta con añadir el término "coach" delante del nombre de tu profesión habitual.

Además, a nivel popular, existen muchas confusiones con otras disciplinas como psicología, terapia... No voy a entrar en este tema tan polémico. En mi blog puedes encontrar un artículo muy bien escrito por una psicóloga y coach profesional, en el que se aborda esta cuestión tan sensible actualmente.

“El coaching es para mí una filosofía de vida.”

Voy a ser clara: no quiero escribir el típico texto de venta para que creas que el coaching es la panacea o es este método infalible para convertirte en una persona de éxito alcanzando todos tus objetivos, haciéndote rico de forma rápida y fácil, conquistando el amor que estabas esperando y viviendo con plenitud cada día de tu vida.

Hay mucho reclamo y publicidad barata con respecto al tema, de ahí que muchos dicen que el término coaching está muy prostituido. Suena a lo fácil, a lo inmediato, a lo mágico, a lo populista. Y no es en absoluto así. Al menos, no es así como yo lo veo ni como yo trabajo.

Para mí el coaching es una filosofía de vida. Una manera de entender la realidad. Una forma de conocerte por dentro, de saber quién eres, qué es importante para ti, a dónde quieres llegar, cómo quieres hacerlo, cuál es la fórmula que te funciona a ti y sólo a ti, porque cómo tú no hay otros.

El coaching es un profundo y apasionante proceso de auto-descubrimiento, de conocimiento interno y de liberación. Porque lo primero que verás cuando acudas a un buen coach es que vivimos inmersos en nuestras propias limitaciones, bloqueos que la experiencia y la educación nos ha ido creando, falsos mitos en los que creemos ciegamente, actitudes mentales que nos frenan y estados emocionales recurrentes que hemos convertido en hábitos tóxicos o limitantes.

María Mikhailova Coach & Blogger

Hay una frase de uno de mis profesores, concretamente de coaching estratégico, Tino Fernández, que dice:

En un proceso de coaching tanto el cliente como el coach están luchando contra la antigua identidad del coachee.

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Por eso, para que un proceso de coaching resulte realmente efectivo, éste no puede limitarse a unas pocas sesiones o a cuestiones meramente superficiales. De hecho, muchas veces ocurre que el objetivo que trae el cliente de coaching es una mera excusa para descubrir su enorme potencial hasta ahora desconocido.

Cuando llegó el momento de reinventar mi vida, me pregunté: ¿a quién acudo? Sentía que podría dar muchísimo más de mí , que valía para bastante más que atender a clientes por teléfono o coordinar incidencias de equipos informáticos... Quería crecer, sentir que puedo ofrecer más de mí a los demás, intuía que podía desarrollarme de verdad como profesional aportando valor a otras personas, desde el corazón y con ganas.

Fue entonces cuando descubrí esa disciplina llamada coaching. Fue entonces cuando me dije: creo que esto es para mí. Y le di una oportunidad a esta hermosa profesión.

El coaching es un proceso de transformación. Acudes al coach con dudas, bloqueos y miedos... sin saber claramente a dónde quieres llegar muchas veces. Buscas consejo o comprensión.

El coach sin embargo no suele darte consejos. Te escucha atentamente, te entiende, no te juzga ni te cuestiona. Entiende dónde estás, aprecia tu situación y te hace numerosas preguntas que irán desbloqueando tu pensamiento. Es como si fuera poniendo luz y foco en aquellas zonas de tu mente que no tienes iluminadas, que están ahí pero que no valoras o no te atreves a observar.

Las 3 claves de un proceso de Coaching
  • Visión. Definir la visión o el objetivo que motive al cliente y con el que éste se comprometa de verdaderasEstrategia.
  • Crear una estrategia clara y un plan de acción para que el cliente vaya paso a paso acercándose a este objetivo.  
  • Conflictos internos. Pero a veces incluso teniendo un objetivo claro y una estrategia efectiva, el cliente no consigue implementarla, aquí es donde entran en acción los llamados conflictos internos, algo muy típico y que nos sucede a todos: miedos, bloqueos, falta de valoración, creencias limitantes, valores y reglas incongruentes, necesidades insatisfechas... Ésta es en realidad la parte más bonita del coaching: ayudar al cliente a crecer, para alinear su identidad actual con el objetivo que tiene en mente.

Cuál es el mejor método de Coaching

  • Existe el coaching puro, en el que el coach no interviene en el proceso, y sólo guía al cliente a través de preguntas para lograr su auto-descubrimiento.
  • Por otro lado, hay muchas técnicas y métodos específicos: coaching transpersonal, estratégico, sistémico...
  • Después podemos hablar de modalidades: coaching personal, ejecutivo, organizacional, de equipos, grupal, etc.
  • Y no olvides que un coach también puede estar especializado en alguna materia en concreto. Por ejemplo coach especializado en relaciones de pareja, coach experta en reinvención profesional, coach vocacional, coach para emprendedoras, coach para bloggers, etc.
  • Además hay muchos coaches multidisciplinares, que no son sólo coaches, pueden ser a su vez psicólogos, terapeutas, practitioners de la PNL o expertos en la Inteligencia Emocional y otras muchas disciplinas, tanto oficiales como alternativas.

No hay un método mejor o peor. Hay un método que te funcionará mejor a ti y sobre todo un coach con el que te puedas sentir más a gusto. Más abajo te explico cómo elegir un buen coach con el que trabajar.

¿El Coaching funciona siempre?

Ésta es una duda muy común. Y es totalmente normal, porque frente a otras disciplinas más conocidas, el coaching sigue siendo todavía algo poco conocido y no siempre estamos dispuestos a invertir en este campo.

El coaching es un servicio que una persona te proporciona, poniéndose a tu disposición con su conocimiento y experiencia. Pero el verdadero cambio dependerá de ti mismo: tu actitud, tu compromiso, tus ganas de cambiar, de transformarte y mejorar tu vida o el área personal o profesional que has decidido trabajar.

María Mikhailova Coach & Blogger

Si el coach es un profesional formado, honrado, consecuente y profesional, si da lo mejor de sí mismo para que vuestro proceso sea lo más productivo posible, y tú te implicas al 100%, eres constante, tienes un firme compromiso contigo y tu proceso... lo normal es que vayas viendo resultados.

Pero lógicamente, al tratarse de una materia que no es una ciencia, tu mente, tu sensación subjetiva de cambio y satisfacción personal, no sería correcto afirmar que siempre hay resultados probados. En la mayoría de los casos sí se ven resultados, pero si por ejemplo opones mucha resistencia interna al proceso de cambio o no te comprometes a realizar el plan de acción propuesto, es posible que no veas resultados enseguida o que decidas que el objetivo inicial propuesto no era para ti.

¿Es para todos el Coaching?

La respuesta es no. No todos estamos preparados para un proceso de coaching. Para un proceso verdaderamente provechoso es necesario tener un cierto grado de desarrollo emocional. Y sobre todo: ser sinceros con nosotros mismos.

No todos estamos preparados para cuestionarnos a nosotros mismos, indagar en nuestro interior, preguntarnos por el por qué de nuestras decisiones, ser capaces de implementar acciones nuevas en nuestra vida, dejar salir fuera nuestras emociones...

De hecho, no todo es tan bonito: tras una o varias sesiones de coaching puedes llegar a sentirte triste, porque te encuentras con tu verdad, con tu dolor, con eso que no querías ver en tu vida. 

Cambiar muchas veces es doloroso, significa dejar cosas atrás, abandonar tu vieja identidad y sumergirte en un mundo nuevo, lleno de retos nuevos, riesgos, miedos y mucha incertidumbre.

También se trata de un trabajo interno que requiere un cierto esfuerzo y disciplina por tu parte. No se trata de recetas rápidas ni fáciles, sino de un verdadero proceso de transformación. Muchas veces no verás resultados enseguida e incluso te parecerá que estás retrocediendo, en vez de avanzar. Aquí la clave es confiar, persistir y atravesar miedos y momentos cruciales nada sencillos.

¿Por qué hay tanta diferencia de precios?

Muchas personas consideran que el coaching es demasiado caro y en parte puedo entenderlo, porque yo también lo veía así cuando empecé. También es cierto que puedes encontrarte con una escala de precios muy dispar. Una sesión de unos 60 minutos puede costarte desde 35-40 euros hasta 250 euros o más.

¿A qué se debe esto? ¿Significa esta diferencia que el mejor coach es el que más cobra y el que menos, es alguien poco preparado? En realidad no tiene por qué ser así, como te explico más abajo.

¿Por qué el coaching es tan caro y hay tanta diferencia de precios entre un profesional y otro?

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Al tratarse de una profesión liberal y que no está regulada por organismos oficiales, a pesar de que existe cada vez mayor competencia en el sector, puedes ver que el precio lo determina cada uno según su propio criterio.

Una de las cosas que más me choca son los reproches que tienen algunas personas hacia el hecho de que se cobre por ayudar a los demás. Imagino que comprenderás que el coaching es una profesión tan digna como otra cualquiera y que de algo tenemos que vivir. Lo mismo que un panadero nos ayuda a seguir alimentándonos, al vendernos su pan, o la compañía de teléfono nos cobra por nuestra línea telefónica porque nos ayuda a comunicarnos con otras personas a distancia, un coach tiene el mismo derecho a cobrar por su trabajo.

A lo que no estamos acostumbrados es a pagar por pensar, sentir o relacionarnos mejor con nosotros o los demás. No estamos acostumbrados a invertir en nuestro propio desarrollo personal. Si nuestros padres y abuelos no lo han hecho nunca, ¿acaso tiene necesidad alguna gastar mi dinero, teniendo que renunciar a algún que otro capricho, en mi crecimiento interno?

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La cuestión es por qué estoy dispuesta yo a pagar. Es bastante obvio que no podemos vivir sin comer, pero sí sobreviviríamos sin usar el teléfono, aunque está claro nos sería más complicado realizar determinadas tareas.

Invertir en ti misma tiene unos beneficios a largo plazo que te permiten prosperar y mejorar tu vida. ¿Cuánto crees que vale todo esto?

Te seré sincera: solemos implicarnos en algo de forma proporcional a lo que estamos pagando y desde luego no valoramos para nada algo que está gratis. Seguramente te has apuntado a alguna conferencia gratuita y cuando llegó el momento de asistir, es posible que no fueras, porque total... no perdías nada si no ibas. Lo mismo ocurre en el coaching: si un cliente paga poco por un servicio, se implica de forma proporcional. Cuando empecé en esto del coaching, tenía a clientes que me pagaban un precio simbólico por las sesiones. Su actitud y esfuerzo eran también bastante simbólicos.

Afortunadamente no ocurre así siempre, pero sí en la mayoría de las veces: valoramos más aquello en lo que hemos invertido bastante dinero. ¿O me dirás que cuidamos del mismo modo un móvil viejo que un iPhone de última generación?

Y por último, las sesiones de coaching suelen ser caras porque requieren de una dedicación muy alta por parte del coach. Yo misma al principio no era consciente de ello. Una sesión de una hora nunca es un trabajo de una hora. A menudo las sesiones se alargan, porque tu cliente necesita expresarse, necesita contarte detalles que le parecen importantes. En una sesión de coaching el cliente es el protagonista y yo como profesional le tengo un enorme respeto, pues se trata de sus sentimientos, sus miedos, su situación muchas veces complicada que me confía, mostrándose en su total vulnerabilidad... A mí no se me ocurre interrumpirlo o meterle prisa. Cada cliente tiene su ritmo y sus propias necesidades. Yo me adapto totalmente a su manera de proceder.

El coaching es un trabajo que requiere de muchísima atención, escucha activa e implicación total de parte del coach en el proceso del cliente. Y al cliente le aporta un enorme valor: mejorar sustancialmente su propia vida.

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También, antes de cada sesión necesito unos 15-20 minutos de preparación, para entrar en ese estado tranquilo, para que mis propias emociones o problemas no interfieran en nuestra sesión. Me tomo también un tiempo para repasar la sesión anterior o comprobar los ejercicios que el cliente me ha enviado por correo. Al acabar nuestro encuentro, suelo elaborar un informe detallado para mí, y también le envío al cliente los ejercicios propuestos, otra tarea que me supone unos 20-30 minutos. Como ves, el trabajo no se limita nunca a la sesión de una hora, sino que llega a 2 o hasta 3 horas, según cada caso.

¿Cómo elegir a un buen coach?

Termino este artículo, que me ha quedado muy largo, con esta última aportación. Lo cierto e que no es fácil elegir a un buen coach, especialmente si no te han recomendado uno en concreto. En internet hay muchísima información, páginas web, blogs, vídeo-blogs, etc. Modalidades diferentes, precios altos y bajos, primeras sesiones de regalo, procesos cerrados de 10 sesiones o más, programas específicos de varios meses de duración. Para elegir a un buen coach, te recomiendo leer los siguientes tips que te ofrezco a continuación. Responde con sinceridad a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué objetivo u objetivos tengo? ¿Qué quiero alcanzar o conseguir con un proceso de coaching?¿En qué área me voy a enfocar para empezar un proceso? Te comento que si tienes muchos cabos sueltos, o quieres cambiar toda tu vida, empieza por analizar tu situación actual, realizando la rueda de la vida, que puedes encontrar en este link, los mejores ejercicios de coaching gratis
  • Piensa en qué cantidad estarías dispuesto a invertir en tu proceso de coaching. ¿Cuánto vale para ti transformarte a nivel que has elegido? ¿Cómo puede mejorar tu vida si alcanzas tus objetivos? ¿Cómo recuperarías este dinero? A nivel personal te recomiendo que no busques a un coach sólo por precio (ni es peor el que cobra poco ni es mejor el que cobra más). Decide cuál es tu máximo presupuesto y busca la mejor opción para ti dentro de este rango.
  • Sigue a coaches de la temática que te preocupa a través de sus blogs, lee sus artículos, busca a alguien cuya forma de hablar de inspire o con quien te puedas sentir identificada. Por ejemplo, si quieres reinventarte profesionalmente, es mejor que busques a alguien que tenga experiencia en temas de cambio profesional u ofrezca un plus, frente a coaches más generalistas, pues seguramente tenga más conocimientos en este ámbito y podrá entenderte y ayudarte mejor.
  • Fíjate también en el estilo o la manera de expresarse o actuar del coach (por ejemplo, si tiene un vídeo-blog, esto puede ayudarte mucho a que le conozcas un poco). Hay coaches más directos, más motivacionales (ejemplo: Tony Robbins), que desprenden fuerza y energía... Por otro lado, hay otro tipo de coaches más tranquilos, que inspiran confianza, serenidad, te dan tu tiempo y no te empujan (éste es por ejemplo mi caso). No es que un estilo sea mejor que otro, sino que hay un estilo que encaja más contigo, con el que te sientes más cómoda.
  • Investiga si el coach que vas a escoger tiene formación reglada. Es decir, si está certificado por organismos como la ICF, ASESCO o AECOP, por ejemplo. Si no está certificado, ¿dónde se ha formado, con quién? Puedes investigar en internet las escuelas que te menciona, para hacerte una idea de qué tipo de formación ha obtenido. No tengas reparo en pedirle su título, si es que no lo tiene en su página web, como he hecho yo, para facilitar este trabajo.
  • Puede interesarte también saber cuánta experiencia y/o cuántas horas de trabajo con clientes reales tiene. Por supuesto es imprescindible que veas la sección de testimonios. Incluso me ha pasado recientemente que una cliente me escribió pidiéndome el email de algunos de mis clientes antiguos para contactar con ellos y preguntarles cómo se han sentido trabajando conmigo.
  • Normalmente, antes de iniciar un proceso de coaching, es necesario conoceros: que habléis primero, por teléfono o Skype. Es posible que el coach te pida que rellenes un formulario, y será bueno que podáis conoceros un poco, para que tú puedas preguntarle todas tus dudas y veáis si os sentís cómodos, si hay feeling, si compartís valores similares, etc.
  • Antes de comenzar un proceso es necesario también que firméis un acuerdo de confidencialidad, así como las condiciones a las que os comprometéis ambos en el proceso (pagos, número de sesiones, política de cancelación, etc.)
  • Por último: ¿coaching presencial o por Skype? Aquí te diría que no suele haber mucha diferencia. Es cierto que existen algunos ejercicios de la PNL que no es fácil realizarlos por videoconferencia, pero como norma general, el coaching es conversación, preguntas, respuestas, meditar, imaginar, visualizar... y todo esto lo puedes hacer perfectamente a distancia. Incluso muchos expertos sostienen que se tiene una mayor privacidad si el proceso se realiza por Internet, porque siempre puedes apagar tu cámara, en caso de que estés más sensible en un momento dado. Además la versión online evita desplazamientos y el tiempo que perderías en el transporte. El único handicap que le veo a esta modalidad es que a veces hay distorsión en la comunicación debido a una conexión deficiente... pero si tienes banda ancha o fibra óptica, suele funcionar muy bien y los problemas técnicos son muy puntuales.

Si decides contratar a un coach:

Y hasta aquí todo lo que quería contarte sobre el coaching y los procesos, según mi propia experiencia y las preguntas que me suelen hacer mis clientes reales y potenciales. Si decides escoger a tu coach, busca, investiga, pregunta... Al final lo más importante es que éste sea un coach para ti, y que puedas sentirte libre de compartir tus miedos, tus dudas, puedas mostrarte vulnerable y confíes en que la persona que está al otro lado te puede entender y ayudar.

El coaching es una profesión muy vocacional y requiere ante todo de una manera de ser generosa, abierta, llena de humildad, curiosidad y predisposición de ayuda. Hay muchos coaches muy diferentes, cada uno con su estilo, su formación, su campo de especialización... Si encuentras a esa persona con la que encajas, es probable que puedas iniciar una relación de coaching muy positiva y podrás abrirte más y así crecer y progresar en tus metas.

María Mikhailova Coach & Blogger

Te deseo lo mejor en este precioso proceso de crecimiento. Y ya sabes, si crees que yo puedo ser tu coach, sólo tienes que escribirme y contarme tu caso. Trataré de ayudarte de la mejor forma posible para que avances y mejores tu vida personal y profesional.

Si quieres iniciar un proceso de coaching:

  • Escríbeme un email a info@mariamikhailova.com
  • Cuéntame qué tema quieres trabajar
  • Te pediré que rellenes un formulario pre-sesión
  • Concertaremos una cita por teléfono para conocernos
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"Tus clientes te valoramos muchísimo María. Detrás de esa humildad, de esa cercanía, de esa bondad como persona, hay una enorme profesional. Muy preparada y de muchísimos quilates. Se nota tu afán de superación y grado de compromiso con tu profesión. Cualquiera puede intuirlo en la calidad del servicio que ya das de manera altruista, gratuita. Tu capacidad de trabajo, vocación de servicio y eficacia que siento como alumno en tu nuevo curso MailCoaching, es sencillamente alucinante. Un 11 sobre 10. Nos estás cambiando nuestras vidas, enseñando nuestro propio potencial, ayudando a quien esté dispuesto a mejorar. Impagable. ¡¡Gracias de corazón!!"


Enrique Buzón (Ingeniero y Emprendedor)
"La experiencia que tuve con mis sesiones de coaching fue excelente y además muy productiva, ya que pude aclarar y aterrizar varias cosas que traía dando vueltas en mi mente. María me ayudó mucho, ya que me fue guiando en todo momento para que yo pudiera sacar lo mejor de mí, realizando preguntas que poco a poco me hacían darme cuenta de mis propios sentimientos e ideas, logrando aclarar con su ayuda muchos miedos, angustias, temores y logrando resolver situaciones que me tenían detenida, evitando avanzar en mi vida personal"


Claudia Arango (Terapeuta)
"Inicié una sesión de coaching con María para que me ayudara a aclararme para cambiar de trabajo y, en las sesiones que llevo, me esta encauzando, me está transmitiendo esperanza, motivación, casi sin pedirlo, y para mí es una autentica ilusión trabajar con Marina, contarle como soy, mis ilusiones, mis miedos, lo que me gusta, lo que deseo en la vida, y ella me va orientando de maravilla. Es fantástica, y lo puedo decir, ya que he tenido la gran suerte de conocerla en persona, puedo corroborarlo. Podrás encontrar en María a alguien que te trasmite tranquilidad , confianza, optimismo, pero sobre todo que hará lo posible por ayudarte."


Justino Martín (Emprendedor)