Por qué no todos tendremos éxito como emprendedores

Claves del artículo:

Hace tiempo que estoy dándole vueltas al tema y preguntándome por qué unos emprendedores triunfan o persisten y otros se desesperan y tiran la toalla. Quiero que las personas que estamos emprendiendo o queremos hacerlo, tengamos claro a qué nos enfrentamos, qué es más importante aún que el conocimiento, o sea, cuál es la actitud adecuada para emprender.

Y te confieso una cosa: dudé mucho antes de publicar este artículo, pensando que quizás alguna persona pudiera sentirse incómoda o molesta por algo que comparto en este post, quizá porque piense que tal vez no tendría éxito emprendiendo por sus cualidades personales. Por eso, antes que nada quiero advertirte que lo que cuento no es blanco o negro, que yo misma he estado en muchas de las situaciones que describo a continuación y la mayoría de ellas las he superado. Es decir, que todas las actitudes que describo se pueden desarrollar y potenciar o mejorar.

De esto trata el coaching, de nuestra capacidad innata de transformación, aprendizaje y crecimiento. Así que si algo te molesta o incomoda, te invito a acercarte a este artículo con la mente abierta, preguntándote: ¿que puedo hacer para mejorar esta área de mi vida? Y créeme, tienes recursos internos más que suficientes para crecer y superarte.

Por qué unos emprendedores consiguen resultados y otros se quedan a mitad de camino

Cada vez lo veo más claro. Puedes formarte muchísimo, hacer mil cursos, contratar a los mejores profesionales, pero si te falla la actitud tu proceso emprendedor tendrá muchas lagunas.

No es mi intención con este post juzgar a nadie. Al fin y al cabo cada persona tiene su personalidad, sus retos, sus necesidades puntuales, sus miedos y limitaciones. Yo misma estuve ahí hace años, cuando empecé este camino. Lo hice sin estrategia, sin mentores, con un blog bastante casero y escribiendo para todo el mundo y en realidad para nadie, más bien para mí misma. Y luego me extrañaba de que no me llegaran los resultados.

Pero conforme avanzaba, me fui dando cuenta de lo importante que es tener la actitud adecuada para emprender y tener resultados. Y hoy quiero compartir contigo mis conclusiones de estos últimos años.

Cómo logré pasar de ser una chica perdida a nivel laboral sin una dirección clara, llena de miedos e inseguridades a convertirme en una profesional que está cada vez más cerca de convertir su pequeño negocio de autónoma en una empresa. O convertirme en coach reconocida (estas semanas participo en una encuesta para seleccionar a los 100 mejores blogs de desarrollo personal y profesional, si te gustan mis contenidos y quieres ayudarme, puedes votarme en esta sencilla encuesta aquí, te lo agradecería mucho).

7 actitudes imprescindibles que todo emprendedor debe tener

A continuación te desvelo las 7 actitudes imprescindibles de un emprendedor que si no llegas a desarrollar, probablemente te cueste mucho conseguir resultados reales (y ojo: cuando hablo de un emprendedor, me refiero a uno con valores, no el conseguir por conseguir).

1# Responsabilidad

Esta es una actitud indispensable si quieres emprender. Emprender requiere responder ante tus clientes, ante tus proveedores, colaboradores, y sobre todo ante ti misma. Pero si en tu vida cotidiana no eres una persona responsable que cumple con sus promesas ante ti o ante los demás, ¿acaso crees que esto va a cambiar cuando emprendas?

Para mí la responsabilidad tiene mucho que ver con valores. Si cumplir lo que te has propuesto es un valor indispensable para ti, te aseguro que tus clientes lo notarán y confiarán más en ti. Yo personalmente confío en aquellos que cumplen con su palabra. ¿Es este también tu caso?

Te pongo un ejemplo muy actual para mí: algunas personas solicitan sesiones previas conmigo y cuando les escribo para confirmar la hora tardan meses en contestarte o ni siquiera lo hacen (e incluso no aparecen en el momento de la llamada).

¿De verdad creen que esa actitud les llevará a emprender con éxito? Si no puedes responsabilizarte de responder un email que se supone te importa, ¿tal vez lo que estás persiguiendo –en este caso emprender– no sea realmente importante para ti?

2# Proactividad y autonomía

Para mí la proactividad es clave a la hora de emprender. Yo he trabajado con varios mentores a lo largo de estos años pero siempre he buscado soluciones por mi cuenta. El hecho de contratar a un profesional no significa que te dará todo digerido, hay decisiones que tú mismo tienes que tomar, hay cosas que tendrás que implementar por tu cuenta. No todo lo que aprendas te servirá al 100%, tendrás que desechar algunas cosas y probar otras.

Innovar, probar, experimentar, buscar nuevas soluciones. Investigar, indagar. Si no cuentas con todo esto y sólo quieres aplicar lo que te enseñan tal cual, sin pararte a analizar si puedes mejorarlo o adaptarlo a tu estilo, tampoco tendrás buenos resultados. Quizás en un momento dado sí, pero un emprendedor nunca deja de innovar, mejorar y crecer. Si te estancas, es que decreces.

La buena noticia es que todas las personas somos emprendedores por naturaleza, si no, no habríamos llegado como especie hasta aquí

En el coaching estratégico hablamos mucho de ingenio y recursos. Estos últimos son limitados (dinero, tiempo, contactos, conocimientos tecnológicos), mientras que el ingenio y la creatividad son ilimitados. Aquí hablamos de pasión, determinación, ganas, fuerza, coraje, no rendirte, etc.

Ya sabes que para emprender es más importante el ingenio que los recursos. Y esto siempre lo vamos a poder desarrollar porque aprender es una capacidad innata del ser humano, como cuenta el conferencista y autor del bestseller “Aprendiendo de los mejores” Francisco Alcaide, al que pronto tendrás en una entrevista exclusiva en mi blog (con sorteo de su libro incluido).

3# Optimismo y resiliencia vs. victimismo

Como mentora y coach que soy, te confesaré que es muy difícil trabajar con alguien que sólo ve el lado negativo de la situación, que se desespera por no ver resultados rápidos, que se queja de todo y cuando le propones opciones, las cuestiona una por una.

El optimismo y la positividad son claves para emprender. Ya sabemos que emprender es una tarea que no te garantiza resultados exactos en un tiempo concreto, tiene un alto componente de incertidumbre.

Pues bien, si te empeñas en controlarlo todo, verás que las cosas se escapan constantemente de tu control y eso te podrá frustrar y desesperar, llegando a pensar que tal vez no merece la pena.

Por eso es esencial mantener un alto nivel de energía que te genere optimismo y te haga levantarte en momentos difíciles. Aquí hablamos del concepto de resiliencia, esencial para salir a flote en situaciones que no controlas.

Muchas de mis acciones que he llevado a cabo no me dieron los frutos esperados y a veces me frustraba, pero no podía mantenerme mucho tiempo así, porque tenía que seguir creando, emprendiendo, encontrar nuevas ideas y dar lo mejor de mí a mis lectores, alumnos y clientes.

Y si no me crees, te invito a leer uno de los posts que más éxito han tenido en mi blog, cuando a una de las charlas gratuitas que preparé con mucha ilusión no acudió ni una sola persona. Lo titulé Mi primera decepción como emprendedora.

4# Fuera excusas

Si eres de los que ponen excusas a todo, siento mucho decirte que tampoco te será fácil emprender. Por ejemplo, si estás en un proceso de coaching y de manera recurrente no cumples con el plan de acción propuesto, encontrando siempre excusas de todo tipo que no te permitieron realizarlo.

Recuerda que tal como eres en tu vida en general, serás como emprendedor. Y más aún: los clientes que te lleguen serán parecidos a ti. Es decir, si tú pones excusas, ellos también las pondrán y al final no harás un trabajo efectivo. Y es que nunca dejo de decir que la vida es un espejo; aprendemos de todo y de todos: de nuestros clientes, proveedores, colaboradores, etc.

Para mí las excusas son un síntoma claro de que este no es tu camino. O que tienes un miedo enorme que deberías trabajar antes de lanzarte a la piscina.

Y de nuevo, insisto, yo también he estado ahí.

Me sucedió en un proceso de coaching siendo coachee (cliente), cuando quise ponerme en forma. No había manera de que cumpliera mi plan de acción, siempre había alguna excusa que no me permitía hacerlo. El mal tiempo, el cansancio, la falta de tiempo, el buen tiempo, mucho trabajo, etc. etc.

Al final llegué a la conclusión de que simplemente no quería hacerlo (el plan era ir al gimnasio al menos 2 veces por semana). Por más que mi mente me dijera que era bueno para mí, mi inconsciente se aferraba a las excusas y no conseguí mejorar.

También puede suceder que sí deseas emprender y este sea tu sueño pero tu miedo sea tan grande que las excusas se convierten en tu salvación.

Aquí hablamos de 2 zonas en las que habitamos los seres humanos normalmente: la zona de seguridad o de confort (te duele pero no lo suficiente como pasar a la acción) y la zona de calidad o de crecimiento (donde hay miedo, incertidumbre, riesgo... pero que es inevitable transitar si quieres crecer). En este vídeo te cuento cómo pasar de la zona de confort a la de seguridad. O cómo saber si tu miedo es más grande que tu sueño.

5# Buscadores de salvación

A veces me encuentro con personas que creen que por contratar a un coach o un mentor, éste les resolverá sus problemas en cuestión de pocas sesiones.

Incluso hubo alguien que llegó a reprocharme que “no estuviera lo suficientemente pendiente” de ese cliente para que cumpliera con su plan de acción o estuviera más motivado. Pero siendo sinceros, éste no es mi trabajo como coach.

Un coach te da las herramientas, pautas, trabaja contigo a nivel profundo y de mindset en las sesiones, si es mentor además te ayuda con la estrategia, te da su visión, te amplía tu punto de vista, pero no es alguien que estará llamándote cada día para ver cómo vas, porque no es tu niñera ni tu salvador.

Si tienes dudas o problemas, me puedes escribir como cliente y te responderé encantada, pero no estaré vigilando tus pasos a cada momento. Y si hiciera eso tampoco te estaría haciendo ningún favor. Porque ¿qué pasará contigo cuando ya no trabajes con tu coach? Se trata de que te entrenes para ser autónomo en tu proceso emprendedor y no dependas siempre de alguien que esté guiando y supervisando cada uno de los pasos que das.

6# Tus clientes son un reflejo de ti

Eso ya lo había mencionado más arriba. ¿Sabías que tu actitud determina cómo te van a tratar a ti tus propios clientes? Si buscas lo low cost, te llegarán clientes de ese tipo. Si pagas tarde y mal, también pasará lo mismo con la mayoría de tus clientes.

En realidad tú eres tu primer cliente. Tal como te comportes como cliente y sea tu manera de ser y actuar, así se comportarán tus futuros clientes, serán similares a ti. Obviamente no es una regla estricta. Tendrás todo tipo de clientes: comprometidos o más perezosos, que pagan a tiempo y ni les tienes que avisar o aquellos a los que tendrás que insistir casi (y créeme, es una cosa super incómoda, al menos para mí).

Obviamente aquí hay un trabajo también con el tema de creencias limitantes y de coherencia. Por ejemplo, si yo nunca he invertido en un proceso de alto valor, ¿cómo voy a pretender vender algo a este precio? Si yo busco lo barato pero quiero cobrar caro, esa incoherencia me dificultará ofrecer mis servicios porque por dentro sentiré que estoy engañando al otro.

Hace poco me escribió una chica preguntando cómo podía obtener ingresos a través de internet sin hacer ningún tipo de inversión porque no tenía recursos. Tuve que ser muy sincera con ella. Le dije que no conocía formas de emprender sin invertir absolutamente nada.

Es cierto que yo empecé con un blog en wordpress gratuito, pero no me daba para comer. Ni siquiera podía tener una lista de suscriptores porque para eso había que instalar un plugin y para ello debía tener dominio y hosting propios (o sea, de pago). Y sólo empecé a obtener resultados después de invertir en mi blog, en plugins, en tecnología y formarme en cuestiones técnicas y de marketing que no controlaba.

7# Claridad y compromiso

Cuando emprendes has de tener las cosas muy claras y dejarlo claro a los demás. Si vas con medias tintas, si no dices las cosas como son... al final no tendrás credibilidad y si no confían en ti no terminarán comprando tus productos o servicios.

Me ha pasado trabajar con personas que te decían sí a todo (planes de acción, acuerdos en cuanto a pagos y plazos), pero llegado el momento de la verdad no daban respuestas, evadían sus compromisos, no cumplían sus planes de acción, etc. Afortunadamente eso era antes, ahora cada vez más me llegan más personas comprometidas y con las que me siento muy a gusto trabajando.

¿Cómo lo he conseguido? Dejando las cosas muy claras desde el principio, siendo asertiva a la hora de explicar cómo trabajaremos, cuáles son los mínimos a los que se debe comprometer el cliente, etc.

Piensa que si no eres capaz de actuar desde dentro con claridad y compromiso, ¿cómo vas a tener un negocio próspero? Te vas a engañar a ti mismo constantemente, vas a procrastinar, vas a encontrar excusas de todo tipo y no vas a cumplir con tus compromisos personales y de cara a otras personas.

Y así, siento tener que decirlo, no llegarán resultados, porque esta es la verdad: emprender es un camino duro y arduo, hay muchos obstáculos que superar, mucho esfuerzo, dinero y tiempo que invertir.

Sí, la semana laboral de 4 horas suena muy bonito pero ¿de verdad piensas que trabajando 4 horas a la semana lograrás vivir de tu pasión emprendiendo? Quizás cuando seas muy grande y tengas a mucha gente trabajando para ti y gestionando tu negocio... o ni eso. Depende también de tu modelo de negocio, por supuesto.

Pero no nos engañemos: crear un proyecto de cero cuesta y requiere de disciplina, paciencia y constancia. Y también de resiliencia, compromiso y autonomía.

¿Cuentas tú con estas actitudes?

Al final no quiero decir que si no eres “perfecto” no emprendas. No me malinterpretes. Todo esto se puede trabajar con un mentor, un coach, gracias a herramientas de desarrollo personal, etc.

Pero al final el resultado y el cambio es tuyo, de nadie más.

Espero que no te haya molestado si te has sentido identificado con alguna de las actitudes que describo más arriba. Ya te dije que yo misma pasé por muchas de esas situaciones y a día de hoy de vez en cuando me encuentro en algún punto donde siento que tengo que trabajarme por dentro. Por ejemplo, mi exceso de flexibilidad juega a menudo en mi contra.

Simplemente espero que te haya servido para reflexionar y, por supuesto, me encantaría conocer tu punto de vista. Escríbenos en los comentarios: ¿cuentas con esas cualidades si eres emprendedor?, ¿te resuena algo de lo que he contado?, ¿añadirías alguna actitud más que consideras indispensable para emprender? Me encantaría escucharte y poder darte feedback.

12 comentarios

  1. Excelente artículo María. Muy realista y objetivo. Yo también soy emprendedora y por supuesto que he caído en diferentes momentos, en varias de las actitudes equivocadas que mencionas, pero he tenido que reconocerlas, aceptarlas y cambiarlas para seguir creciendo. El crecimiento duele, es cierto, pero tiene recompensas enormes que bien lo valen. Un abrazo y saludos desde México.

    1. Gracias por comentar Angie! Sí, como cuento todos nos equivocamos y más cuando empezamos, pero lo importante es darnos cuenta de que podemos rectificar y desarrollar ciertas actitudes que nos van a ayudar en nuestro proyecto. Siempre diré que si tienes la actitud adecuada, ya tienes el 50% ganado. El resto es importante pero si no tienes la actitud, emprender no será una tarea fácil. Un abrazo grande!

  2. Hola María!

    ¿Qué tal?
    ¡Excelente post! Me he visto reflejada en muchos puntos. Creo que la base de cualquier proyecto o emprendimiento es el compromiso contigo mismo y con los demás y la capacidad de vivir con la incertidumbre y la responsabilidad. Por ello también creo que no es para todo el mundo. Casi todos fuímos educados durante muchos años para cumplir con lo que nos decían, tanto en la escuela como en el trabajo, por lo que es muy importante, si uno quiere emprender, cambiar de mentalidad.
    Yo añadiría aprender de los fracasos, seguir aprendiendo siempre y tener la mente abierta, pensar fuera de la caja.
    Un abrazo guapísima!
    Feliz finde!

    Pamela

    1. Sí, tienes toda la razón. Aprender de los fracasos es un punto imprescindible. Me gusta que lo menciones, porque muchas personas se frustran cuando no ven llegar los resultados, y abandonan. La clave está en seguir, mirar qué puedes mejorar, qué deberías quitar o añadir, etc. No quedarte en el rol de víctima: en plan “es que lo he probado todo y nada me sale” sino tirar para delante, buscando nuevas opciones. Pero vamos tú, Pamela, ya tienes todo lo necesario para tener éxito, porque tienes la mentalidad y el optimismo necesarios para no rendirte y persistir! Un abrazo y hablamos pronto guapa!

  3. Hola, María!
    Dudé un tiempo si comentar el post o no, no estaba muy segura si mi opinión serviría de ayuda puesto que yo , a día de hoy, no soy empresaria, aunque puedo decir que lo he sido muchos años haciendo otro tipo de gestiones que me han dado buen resultado. Emprender no es fácil, enfrentarse a tener visibilidad cuando no tienes ni idea, no es fácil, enfrentarse a ser invisible y compararte con otros , no es fácil, aceptar que no tienes ni idea de cómo se manda una newsletter, no es fácil, y aceptar que a lo mejor tus ingresos no llegan hasta dentro de un tiempo o nunca porque te has equivocado de misión, no es fácil.

    Existen los pelotazos y las buenas suertes, pero esas no duran en el tiempo. Si hay algo en lo que estoy de acuerdo con todos los comentarios que he leído es que hay gente que no está preparada y no le ha llegado su momento, pero quizás ( esto es una opinión personal) la siguiente pregunta sería: ¿por qué esas personas que no están preparadas, se han lanzado a buscar un mentor y no ponen el interés que debería o directamente abandonan? ¿ será que a lo mejor estamos empezando la casa por el tejado?

    Es posible que estas actitudes respondan a mensajes mal entendidos o mal enviados. Emprender ahora no es más fácil o difícil que antes, es diferente pero la actitud tiene que ser la misma. La gente de dos generaciones atrás sabía lo que era emprender, la última generación tiene una mentalidad totalmente automática debido a lo que ha visto a su alrededor, quiere resultados y los quiere ya, y eso a veces sucede y otras no. Ser emprendedor significa equivocarse , perderse y a veces arruinarse, cosas por las que han pasado nuestros abuelos pero no nuestros padres, hay que retroceder dos décadas para entender el sentimiento de emprendiduría con todo lo que eso supone, como ese sentimiento a día de hoy no existe, hay que fabricarlo en la mente, es decir, al trabajo añadido de ayudar a una persona a emprender, hay que añadirle el trabajo de cambiarle la mentalidad por completo, pero si no hay motivación, no hay respuesta

    De aquí a un tiempo los mensajes sobre emprendeduría son demasiado atractivos: fluir, no tienes que hacer nada, vas a tener la vida que deseas, una vida plena, conseguirás tus objetivos, todo lo que quieras se hará realidad, y al final, no todo el mundo lee entre lineas.

    Hay gente que desea esa vida pero con la mentalidad de funcionario, y se cree que un coach o una mentoría va a hacer todo por él. Recuerdo a mis abuelos llevando todas sus cosas en una barca y cruzando la ría de la Coruña porque había una zona donde se pescaba mejor, a mi abuela cargando los muebles de la lancha a su nueva casa, consiguieron pescar, y mucho, pero hubo necesariamente una motivación muy grande y un trabajo aún más grande. Hoy en día la gente quiere resultados pero no sabe que primero tiene que cambiar su mentalidad, quiere tener un pelotazo atraídos por los ingresos de otros, quiere todo y lo quiere ya, creo firmemente que hay un mensaje mal entendido.

    Creo que primero tienes que tener claro que esto no es un camino de rosas, y que a lo mejor ni siquiera encuentras tu propósito a la primera, a lo mejor necesitas tiempo, a lo mejor necesitas quitarte la verguenza, la pereza, la envidia….Hay un montón de cosas que tenemos que hacer antes de querer hacer un curso y que nos vengan los billetes por la puerta, es más, a lo mejor nunca vienen si lo que quieres es ser millonario en un día. Tu misión nunca debe estar unida a un deseo, tu misión es tu misión, solo eso.

    A lo mejor es un buen momento para reflexionar entre todos a dónde va a llegar todo esto, yo misma tuve un parón hace unos días porque estaba saturada de información, y bendito parón. Nada es más fácil ni más difícil que antes, no ha cambiado nada, solo hemos cambiado nosotros, que debido a nuestra mentalidad y a nuestra sociedad de bienestar, nos cuesta mucho más dar el salto, pero quizás, la saturación de información, los carteles anunciando una vida mejor desesperados para que nos sigan y nos compren, no es la mejor opción. Paradójicamente en un mundo donde se valora lo diferente, estamos todos haciendo lo mismo; noto como si nos estuviéramos desviando arrastrados por un mundo ficticio que , como todos los mundos, nos hemos fabricado una vez más, nosotros mismos….
    Como sé que eres una persona súper consciente y sé que tienes clara tu misión, me atrevo a contarte estas cosas a ti, porque sé que tú no me juzgas y siempre querrás mejorar la vida de las personas 😉
    Un beso muy grande
    susana

    1. Mil gracias por decidir publicar este comentario Susana! Desde luego eres un pozo de sabiduría, tus reflexiones siempre son con fundamento y me encanta escucharte. Pues así es: un cambio de mentalidad es lo que necesitamos pero también es cierto que hay mucho mensaje de lo fácil que es emprender y para nada es así. Incluso si llegas a tener resultados rápido (que también es posible, hay técnicas que funcionan), no significa que sea fácil mantenerlo siempre, hay mucho trabajo después de todo tipo y no siempre puedes estar seguro de tus resultados y el fracaso existe y tanto! Me encanta leer lo que cuentas de tus abuelos, de que ellos se esforzaban buscando salidas para su empresa familiar, y que hoy día todo parece tan fácil que muchos te dirán: si te esfuerzas es que no es tu camino. Una cosa que te guste lo que haces y otra que sea un camino fácil. Y luego en el mundo del desarrollo personal ocurre algo aún peor: si estás en la corriente espiritual, te dirán que no persigas metas, que así te llegará todo. ¿Pero cómo vas a emprender si no haces nada y te quedas en el sofá sin metas, diciendo que fluyes con la vida sin más? ¡Me parece totalmente absurdo!

      En cuanto a las preguntas que lanzas, ¿por qué esas personas que no están preparadas, se han lanzado a buscar un mentor y no ponen el interés que debería o directamente abandonan? ¿será que a lo mejor estamos empezando la casa por el tejado? Supongo que es porque hay mucho mensaje bonito ahí fuera y te venden lo fácil que es todo, como decía más arriba. Ojo, un mentor también puede trabajar tu mentalidad, pero debes asumir que en este caso no irás tan rápido como quisieras. Hay un tiempo de adaptación y debes contar con ello.

      Como siempre, gracias por hacernos reflexionar, lo digo de corazón! Un abrazo muy grande, guapa!

  4. Hola Maria! Feliciddades por tu embarazo de gemelas. En buena hora. Me ha gustado mucho este articulo si alguno le molesta pues tiene que trabajar mas aun en si mismo. Ha sido de interes para aclarar y para resaltar aspectos muy importantes como el tener presente que yo soy mi primer cliente y el invertir en plugins y marketing ya que un proyecto no se construye de la nada. Gracias por tus aportes.

    1. Muchas gracias Virginia. Sí, hace tiempo que quería tocar este tema, porque me encuentro con personas que creen que emprender es fácil o si es online es gratis, pero la realidad es que requiere de disciplina, esfuerzo y una mentalidad adecuada. Un abrazo grande!

  5. ¡Felicidades María por el post, y por la valentía de tocar un tema que no es fácil!

    Hoy en día parece que emprender está de moda, y que todo el mundo vale para ello, personalmente NO CREO que TODO EL MUNDO VALGA PARA EMPRENDER, primero porque no están dispuestos a pagar el precio, sí hay que pagar un precio, antes de hacerse “rico”, y puede que nunca llegues a hacerte “rico” 😉 .

    Hay que trabajar, sí que raro ¡verdad! Hay que trabajar para emprender, y no dejar que todo fluya, y fluya como nos están vendiendo.

    No a todo el mundo le gusta vivir en la incertidumbre, sí esto es una realidad que todo emprendedor sabe. Habrá meses muy buenos, y otros que…

    Lo que yo veo que falta y mucho es ACTITUD y COMPROMISO, a las primeras de cambio la gente tiende a responsabilizar a otros de sus “escasos” resultados, y a compararse con los demás, porque a este sí le salen las cosas y a mí no ¿si estoy haciendo lo mismo…? Como dice Susana “empiezan la casa por el tejado” y “lo quieren todo para ya”, ojo que sí hay emprendedores que tienen resultados rápidamente, pero hay que mantenerlos y eso lleva un coste, y desgaste importante (ser emprendedor es una carrera de fondo), si no se sabe gestionar, se termina frustrado y abandonando.

    Por eso antes de emprender es importante saber porque queremos emprender, porque está de moda, porque es lo que resuena conmigo, porque es la única manera de mejorar mi vida. Aquí es donde se asientan las bases de un emprendedor, y esto sólo lo va a saber él y no su entorno, ni su mentor. Un mentor sí puede ayudarle a aclararse pero depende de su implicación, responsabilidad y actitud para abordar todo lo que conlleva emprender. Qué sí es cierto que es maravilloso, siempre y cuando se haga sabiendo lo que se está haciendo, y no siguiendo los mensajes que te venden alcanzar una plenitud sin hacer prácticamente nada.

    Gracias María por hacernos reflexionar sobre un tema que está tan de moda.

    ¡Un fortísimo abrazo!

    1. Qué razón llevas Mariví! Me encantó lo último que comentas: saber para qué emprendo, si es algo que realmente necesito, porque es un camino duro y con muchos baches y obstáculos que me sigo encontrando a día de hoy. Pero mucha gente sólo ve el lado idílico y cuando se encuentra con dificultades reales, se asusta o empieza a buscar respuestas de forma desesperada, cuando se trata de perseverar, tener fe, paciencia, confianza y no rendirte. Estoy segura de que tú eres una de esas personas. Un abrazo bonita!

  6. Hola María
    Hoy he pensado: “Voy a ver que tiene de nuevo María”. Me apetecía leerte :). ¡Y me ha encantado! Personalmente, no me parece que este artículo pueda ofender… A parte de que todo lo que expones es razonable y cierto, tu tono siempre es dulce y respetuoso. Aunque sabemos que la percepción es libre y habla del que recibe el estímulo, no tanto del que lo emite, jeje.
    He asentido con la cabeza casi en cada línea. He disfrutado. Gracias, María.
    Un abrazote.

  7. Hola María, ¿cómo estás?, te felicito, muy bueno el artículo. Me ha sido muy útil ya que en la actualidad estoy con un emprendimiento nuevo de dos meses de gestación y no tengo resultados positivos :-(. Me cuesta mucho aceptarlo y los ánimos tiran para abajo. Voy a tener en cuenta los 7 ítem ya que me parecen muy interesantes. Soy de Argentina. Muchas gracias y saludos.

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