El Ego, tu falso Yo

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Hace tiempo que quería hablar del Ego en mi blog. Un tema muy recurrente que tratamos con frecuencia en el Curso SelfCoaching con mis alumnos. Algo que absolutamente todos poseemos, que de alguna manera nos define a cada uno, y que en muchas ocasiones, por desgracia, se convierte en un verdadero enemigo para nosotros. ¿Pero es el Ego realmente tan malo? ¿Debemos repudiarlo, ignorarlo, creer que no existe?

En realidad, llevo tiempo reconciliándome con mi propio Ego, a través del Eneagrama, a través de Mindfulness, meditación, Un Curso De Milagros y otras muchas formas de conectar con uno mismo.

Por eso, cuando la coach transpersonal, Sophia Ahmed, una de mis clientes de mentoring y bellísima persona, me ofreció hacer un guest-post, le dije que el tema del ego sería muy interesante para mis lectores. Sé que es un tema muy controvertido, muy actual, que despierta mucha curiosidad, debates y que además es susceptible de ser interpretado erróneamente. O vivimos en el Ego o lo rechazamos por completo. ¿Dónde queda entonces el término medio?

Hoy te invito a este magnífico post de Sophia, me siento muy afortunada de haber tenido la ocasión de haber trabajado con ella, de haber guiado su proceso paso a paso y de poder ver cómo aporta al mundo enorme valor con su gran experiencia profesional y conocimientos.

El Ego, tu falso Yo

Hoy quiero tirar una lanza a favor del Ego. No ensalzándole pero sí reconociendo su labor como protector de nuestra esencia. El cuida de ti, aunque la forma de hacerlo no es la más adecuada ni la más beneficiosa. Sin embargo, gracias a él y a su “función” te sentiste capaz en alguna ocasión de estar a la altura de las circunstancias. En tanto en cuanto no te dañe se puede convivir juntos.

¿Qué es el Ego?

Quiero hacerte una pregunta, ¿qué ves cuando te miras al espejo? ¿estás orgullosa de lo que ves?, ¿es así cómo te muestras a los demás? ¿O te maquillas para esconder lo que no quieres mostrar de ti? Desnúdate en cuerpo y alma al mundo para mostrar tu verdadera esencia.

El ego son todas esos diferentes personajes, yoes, caretas o máscaras, como prefieras llamarlo, que te representan en cada momento y circunstancia. Y es elección tuya sacar al falso yo que mejor se adapte al momento presente y a tu entorno.

Dicho así parece tan sencillo como si escogiéramos qué ropa ponernos según la temporada, la temperatura y el evento al que acudimos. Y, efectivamente, algo así es, que incluso haciéndolo de forma inconsciente parece algo natural.

¿Es malo? o ¿es bueno? Pues ni es malo ni es bueno. Las preguntas correctas serían ¿me beneficia? o ¿me perjudica? Siempre y cuando se mantenga en unos límites entre los que no haga desaparecer por completo tu identidad, puede ser factible convivir con él en sus diferentes versiones. Esos diferentes personajes tienen tanto sombras como luces, y lo que yo te propongo en este artículo es que abraces sus luces.

La escuela de los falsos Yoes

Quiero ponerte un ejemplo muy representativo de lo que son los diferentes Yoes, para aclararlo un poquito más.

Echa la vista atrás y recuerda cuando ibas a la escuela. En clase había toda una diversidad de niños con caracteres diferentes. Es decir distintas personalidades: el intelectual, el listo, el gordo, el vago, el intrépido, el gracioso, el vergonzoso, el borde, el simpático, el arrogante y todos y cada uno de ellos tenían su hueco en el aula. Pues lo mismo sucede en tu mente. Es posible que todos ellos habiten o hayan habitado en algún momento en tu mente.

Es muy probable que tal variedad hiciera que la clase no fuera ni monótona ni aburrida. Si hubiéramos tomado al grupo, nos hubiéramos dado cuenta de la existencia de un equilibrio entre todos los alumnos, incluso aunque la balanza estuviera algo más inclinada hacia unos que hacia otros, era como si tendiera a compensarse.

Pues ahora imagínate que cada uno de esos alumnos son las diferentes personalidades o yoes que eliges tú para cada momento que vas a vivir. Es tu gran caja de herramientas en tu momento presente. Por ello lo verdaderamente importante es tomar conciencia de todos aquellos que más frecuentemente sueles elegir y observa

Lo que te aportan cada uno de esos yoes (seguridad, protección, valentía…) es precisamente lo que le falta a tu Yo auténtico. De ahí la necesidad de buscar los parches a tus heridas. Cuando te sientes vulnerable, cuando tienes miedo, o la inseguridad se adueña de ti, inconscientemente buscas la forma de superarlo y si tu auténtico yo no es lo suficientemente fuerte recurre a la ayuda de sus representantes que lo lleven de la mano.

Un par de ejemplos:

Si cuando hablas con alguien de algún tema cultural quieres estar siempre a la misma altura, es probable que ayudándote de tu yo intelectual, puedas conseguirlo. Sin embargo, lo importante ahí es darte cuenta de dónde viene esa necesidad y qué te está faltando para presentarte tal y como eres en realidad. Quizá sea una falta de autoestima en tu yo auténtico, o miedo a hacer el ridículo, o miedo a parecer ignorante.

Otro ejemplo. Si un amigo te dice de salir a comer y aunque no te apetezca dices que sí con la ayuda de tu yo complaciente, te vas a cenar pero una vez allí, te preguntas ¿qué pinto aquí si tenía otras cosas más interesantes que hacer? Si te haces consciente de ello te darás cuenta que puede haber un tema de respeto hacia ti misma sin resolver, o un tema de no saber decir que no, o de querer siempre agradar a los demás.

Lo importante es observar y ser conscientes de que existen. Aprende a dominarlos y brilla por luz propia en lugar de brillar por la excelente interpretación de un falso yo.

Existe una delgada capa que separa a tu yo autentico de tu Ego con sus diferentes caras. Es decisión tuya que esa capa sea fina y que haya cierta similitud entre ambos o más gruesa y que tu yo autentico no sea capaz ni de reconocer al que está al otro lado de la línea.

Para aprovechar los beneficios de tu Ego intenta que esa similitud sea siempre la más estrecha posible.

La verdadera intención de tu Ego

¿Qué pretendes siendo quien no eres? ¿Qué te da miedo de mostrarle al mundo quién o como eres de verdad? ¿son complejos? o es simplemente una intención de querer ser perfecta. Date cuenta que si en cada una de las situaciones que vives día a día tu única acción es tirar de tu falso yo en sus diversas formas, entonces ¿dónde estás tú? ¿dónde está tu verdadero Yo, tu Yo auténtico?

Piensa en un sólo momento o situación en la que normalmente dirías que estás siendo tú misma. Es decir, donde honestamente podrías decir, “ésta soy yo”, o “así soy yo”. Y hazte esta pregunta ¿qué hace que no quieras mostrarte al mundo siempre así?

No es fácil, sin embargo sí es posible. Y hablo no de erradicar al ego sino de comprender y delimitar sus márgenes de actuación.

La importancia de ser auténticos

Para conectar con tu verdadero Ser debes trascender el ego desmontando los personajes con los que te representa.

A mis clientes les hablo siempre de la necesidad de conexión con una misma, ya que considero que es la única forma que tenemos de auto descubrirnos, de vivir un proceso de exploración interna que te lleve a encontrar al Yo verdadero.

Saber quién eres te aporta seguridad y confianza en todos los ámbito en los que te mueves. Tu autoestima se eleva, tu potencial se desarrolla y tu conciencia se expande. Requisitos imprescindibles para tener éxito y triunfar en la vida.

Pero esto no llega caído del cielo. Como digo siempre, si no hay movimiento no hay acción y sin acción no hay cambios. Por lo tanto si hay algo que quieres conseguir debes ir a por ello.

Cuando te mueves desde la verdad y no desde el engaño en el que el protagonista suele ser un falso Yo, también es mucho más sincero y auténtico lo que recibes. Y es tu decisión emprender un camino en el que te identificas con lo que piensas, sientes y haces para alcanzar la paz interior que le da sentido a la vida.

Trasciende el Ego para dejar a tu Esencia brillar

Reconoce tu Ego, trasciéndelo y sé tu misma.

Pretender obviar al Ego es como pedirle a una montaña que se mueva. Es decir, un imposible.

Me reitero en la frase con la que comenzaba este artículo, y es que esta vez quiero tirar una lanza por el Ego. Date la oportunidad de aprender de él, de sus enseñanzas y lee entre líneas las evidencias que te muestra.

Creo que la teoría es muy fácil de explicar y la práctica no lo es tanto, ¿verdad? Yo personalmente apuesto porque haya un ego, siempre y cuando tu esencia pueda brillar.

Descúbrete, conócete, apuesta por ti porque tú eres lo más importante. Siente tu verdad, siente tu autenticidad, vibra por ti misma.

Estamos ya cansados de escuchar los beneficioso del desarrollo personal, sin embargo ¿te has parado a pensar por qué ha ido in crescendo en los últimos tiempos esta necesidad de mejora? Porque vivimos en una sociedad inmersa en el sufrimiento.

Así que si hoy en día se ha puesto de moda, dejémosla hacer su cometido si con ello alivia en algo el dolor del mundo. En esta sociedad en la que el materialismo se lleva la palma de oro, el ego trabaja en su empeño por alejarnos de manera burda de lo que se supone que es una vida auténtica, aunque su fin último sea protegernos y ensalzarnos.

Concédete la oportunidad de apostar por ti. Haz que este momento sea un momento diferente. Deja de lamentarte por la forma en que transcurre tu vida y haz algo por cambiarlo.

El Ego te desconecta de ti misma

El Ego que se cree alguien superior, busca la perfección, evita el sufrimiento, se cree el centro del mundo, a costa de alejarte poco a poco de ti misma, de tu verdadera esencia, de tu identidad, de quien eres en realidad.

De ahí que hoy en día haya tantas personas que sienten que la vida que viven no es suya, viven por pura inercia y en muchas ocasiones sienten que su vida no les pertenece. Este sentimiento es porque uno siente que no lleva las riendas de su vida, sino que simplemente se deja llevar sin rumbo ni propósito.

Es algo lógico, cuando estamos actuando bajo las normas de nuestro ego, estamos siendo otras personas. El ego no eres tú.

Cuando ya eres capaz de reconocer cuando es tu Ego el que está hablando también empiezas a darte cuenta que está hablando con el Ego de la persona con la que conversas. Es decir, se convierte en una comunicación entre egos y en muchos de los casos es una competición entre ambos para ver quién puede más.

De ahí no sale nada constructivo. Los egos se basan en lo material, se creen que eres lo que haces, lo que ganas, lo que tienes, y lo que opinan los demás. Es como un juego entre niños egoístas que sólo miran por su propio bienestar y defienden su status a costa de lo que sea, por eso actúan de la forma que lo hacen.

Tu Ego piensa que tú tienes razón y el otro está equivocado y vierte pensamientos en tu mente tipo: yo te ayudo porque pienso que tú no eres capaz, como no quiero que corras peligro te sobre protejo porque creo que tú no puedes cuidar de ti mismo. Y esto es lo que alimenta al ego. Me hace creer que ayudo a los demás y sin embargo lo que estoy haciendo es alimentar más aún mi ego … Y esto se repite cientos de veces en tu mente.

Cuando actúas desde tu esencia no hay prejuicios, ni envidias, ni ofensas, simplemente observas, eres, comprendes…

Cómo trabajar tu Ego y sus caretas

La mejor forma de gestionarlos es observando.

Con los ejemplos anteriores puedes hacerte ya una idea en qué tipo de escenarios sueles abusar de tu Ego.

Observa qué situaciones son las que más te incomodan y en poco tiempo descubrirás cuáles son las personalidades que más utilizas. Por tanto, observa cuál de tus yoes sacas en las siguientes situaciones:

  • Cuando quieres aparentar ser alguien que no eres
  • En situaciones donde te avergüenzas de ti misma
  • Cuando alguien te produce rechazo
  • Cuándo te haces la valiente, estando en realidad muerta de miedo
  • Cuando evitas una situación
  • Cuando te proteges de algo
  • Cuando tienes miedo
  • Cuando sientes que no vales
  • Cuando crees que no eres capaz
  • Cuando quieres tener el control de la situación

En todas estas situaciones tu Ego de una u otra forma quiere ensalzarte para mostrarle al mundo que eres alguien especial, que no te menosprecien, que te recuerden por tus conocimientos, presencia, saber estar o por cualquier aspecto susceptible de ser juzgado. El Ego siempre va en busca de reconocimiento y hace todo lo posible hasta lograrlo aunque a veces haga el ridículo.

Observa qué personaje utilizas para cada una de esas situaciones. ¿Cuál o cuáles de ellos son los que más aparecen?

Ahora intenta encontrar lo contrario, es decir, situaciones en las que creas que es tu Yo auténtico el protagonista. Te pongo algunos ejemplos por si te ayudan a encontrar los tuyos.

  • Cuando estás con tu hijo contándole un cuento
  • Cuando hablas con tu mejor amiga/o
  • Cuando meditas
  • Cuando contemplas una bella puesta de sol
  • Cuando conectas contigo misma
  • Cualquier situación en la que no has de mostrar nada a nadie
  • Cualquier situación en la que no busques reconocimiento,
  • Cualquier situación sin posibilidad de ser juzgada

Has de tener en cuenta que ellos, tu Ego y sus personalidades, habitan en tu mente y no por el hecho de estar sola quiere decir que se esfumen. Están casi siempre en tus pensamientos. Recuerda que son esa vocecita que te susurra constantemente, como ese diablillo que mira por su propio bienestar.

La idea es que conectar con tu esencia no se limite a momentos puntuales en los que tú decidas sino que se instaure como forma de vida,

Recuerda Ego de Ego-ismo. Yo pienso, Yo digo, yo quiero, yo soy. Ego-centrismo, donde como su palabra indica es el Ego en su deseo de ser el ombligo del mundo.

Si quieres saber otras formas de trabajar con tu Ego también puedes leer otro artículo que escribí al respecto. Te dejo el link por si te interesa

5 pasos a seguir cuando son las emociones las que despiertan tu Ego

Cuándo son las emociones las que hacen surgir a tu Ego puedes seguir estos 5 sencillos pasos para identificarlos, tomar conciencia de ellos, y llegar a dominarlos. Mi recomendación es que lo observes en el momento presente, cuando surgen, pues la percepción de la situación es auténtica. En caso de no conseguirlo hazlo con experiencias pasadas siendo lo más sincera posible y tratando de revivir las emociones.

  1. Identifica cuáles son tus emociones más recurrentes
  2. Ponles nombre: ira, rabia, angustia, frustración, alegría, amor, miedo…
  3. Busca las causas que despiertan esas emociones y escríbelas
  4. Identifica los pensamientos que surgen en ese momento y escríbelos también
  5. Recuerda tu reacción ante esa situación

Pon tú los ejemplos, puede ser divertido:

  • Me sentí (............) cuando rechazaron mi solicitud de trabajo.
  • Sentí (............) cuando no quisieron venir conmigo
  • Me (...........,) cuando mi compañera de trabajo me llevó la contraria
  • Sentí (...........) cuando mi amiga no vino a ayudarme

Haz un trabajo de introspección y busca en tu interior la necesidad que hay detrás de esos sentimientos y pensamientos. ¿Cómo te sentiste en cada una de esas situaciones?

Los 7 pasos de Wayne Dyer para dominar el ego

Para no extenderme demasiado haré un breve resumen de cada uno de los puntos.

1. No te sientas ofendido

Si vives sintiéndote ofendido, recuerda que ese sentimiento te debilita. El Ego en su afán de protagonismo trata de convencerte de que el mundo no debería ser como es sino como él mismo interpreta que debería ser. La misma energía que te ofende crea en ti una energía destructiva que te arrastra hacia el conflicto, la guerra, la reacción…

2. Libérate de la necesidad de ganar

Pregúntate cuántas posibilidades tienes de ganar todo el tiempo y tu respuesta será “ninguna”. Es harto difícil ser siempre el vencedor. De hecho sería muy aburrido pues si no pierdes tampoco puedes ganar. Recuerda que sin uno el opuesto no existe. Para que haya oscuridad ha de existir la luz.

Puedes destacar en algunas materias sin embargo siempre habrá alguien mejor que tú, porque tiene más experiencia, porque se le da mejor, porque tiene un don para ello o simplemente porque tiene más suerte.

Casi todo lo que haces se mueve en una escala de posibilidades en las que ganar y perder son los extremos de la misma. Es decir tanto bueno es lo uno como malo lo otro.

El Ego disfruta dividiendo al mundo entre ganadores y perdedores y eso es un arma de doble filo ya que significa que tienes tantas posibilidades de ganar como de perder, y por ende las emociones que acompañan tanto a un resultado como a otro.

Estando en ese otro, la lista de perdedores, te sentirás como la palabra indica, una perdedora. Alguien que no está a la altura, que no vale y eso te lleva a la frustración, la rabia, la tristeza…emociones que tanto miedo le dan al Ego.

De ahí el ansia de ganar, más que para sentirte ganadora es para evitar sentirte perdedora. Y eso no es exactamente lo mismo. Puede que te dediques incluso a la competición pero ganar no lo es todo.

La vida no se detiene ahí. Tienes la posibilidad, como ya comenté antes, de observar. Tú no eres el trofeo en sí, eres un ser humano con una intención de ganar y si no es hoy tu día para ganar, lo será otro. Disfruta del momento, del camino y no del resultado final.

No te dejes llevar por los pensamientos que rigen tu Ego.

3. Libérate de la necesidad de tener razón

El ego siempre quiere tener la razón y eso te lleva al conflicto. Sin embargo no tienes por qué obedecer a tu ego como si fueras su esclava, puedes optar por alejarte de él, estar más receptiva a la información que te llega y en caso necesario darle incluso la razón a tu contrincante, como es muy probable que tu Ego le esté considerando. Depende de ti elegir ser feliz evitando el conflicto o tener razón.

4. Libérate de la necesidad de ser superior

Recuerda siempre que todos somos iguales y olvida las comparaciones que te llevan a sentirte superior a otros.

Lo importante es que quieras ser superior pero en relación a ti misma, es decir, que apuestes por tu crecimiento personal y que hoy seas mejor que ayer. Supérate a ti misma cada día, crece, desarróllate, aprende a sentirte como un igual al otro.

Cuando tienes la necesidad de sentirte especial es porque ves en el otro algo de lo que tu careces, te comparas con él y lo quieres. Eso te produce sentimientos de hostilidad y resentimiento…

El valor de una persona no se basa ni en su aspecto, ni en sus pertenencias, ni en su dinero. El valor de una persona la encuentras en su honestidad, en su bondad y en su esencia. Esos aspectos que el Ego obvia pues su obsesión es llevar a cabo su objetivo de hacerte diferente y especial entre el resto de los humanos.

5. Libérate de la necesidad de tener más

El Ego siempre quiere más y más. Nunca tiene suficiente y aunque consigas lo que te propongas siempre habrá otra cosa más por alcanzar. No encuentra final. Son las ansias de poseer. El Ego te llevará a la búsqueda continua de algo que no tiene un final. Cuanto más te dejas llevar por esa necesidad de abundancia mayor sensación de escasez sientes.

Cuando te desapegas de esa necesidad te haces consciente de lo poco que necesitas realmente para vivir y sobre todo para sentirte feliz y en paz.

6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros

No eres tus logros. Tendemos a identificarnos con lo que conseguimos y nada más lejos de la realidad. Tú eres quien eres por lo que eres en esencia, un ser neutro que contiene el todo. Cuando conectas con tu identidad tomas consciencia de que toda tu felicidad está en tu interior y eso permite desapegarte de esa necesidad que tiene tu Ego de sentirse alguien importante cuando consigue algo.

En el momento inmediatamente anterior y posterior a la consecución de tu meta sigues siendo la misma en esencia, no ha cambiado absolutamente nada en ti, y esto hace que alcanzar tu meta pierda su valor.

Esto a tu Ego no le gusta nada, sin embargo ahí estás tú para ponerle límites de actuación.

7. Libérate de tu fama

Se tiende a pensar que tu fama te la creas tú pero no es así. Lo pensamientos que tienen otros sobre ti lo crean sus propias mentes por lo que tú no tienes ningún control sobre ello. El Ego te hace creer que sí que depende de ti y por ello tu gran empeño en agradar tratando de moldear el cómo te perciben los demás.

Es literalmente imposible que caigas bien al 100% de las personas que conoces, así que cuanto antes lo aceptes menos te importará caer bien o no tan bien. Cuando esto último suceda simplemente piensa que esa persona era del tanto por cierto con el que no encajarías. Y tu empeño por complacer a todo el mundo se disipará.

15 frases que te cambiarán la vida

Te comparto las 15 frases de Wayne Dyer que, para mí, tienen un valor especial.

Si consigues grabarlas en tu mente y llevarlas a la práctica cambiarás el enfoque de tu vida hacia una perspectiva mucho más auténtica.

1- Cuando juzgas a otros, no los defines, te defines a ti mismo.

2- No son las personas o cosas lo que te hace infeliz, sino tus pensamientos sobre ellos.

3- No tiene sentido preocuparse por cosas sobre las que no tienes control porque no hay nada que puedas hacer y por qué preocuparse sobre cosas que no puedes controlar. La preocupación te mantiene inmovilizado.

4- Si tu estancia en la tierra es tan corta, debería ser por lo menos agradable. En pocas palabras, se trata de tu vida; haz con ella lo que tú quieres.

5- La necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: "Lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mí mismo”.

6- Cómo te trata la gente es su karma; cómo reaccionas es el tuyo.

7- Cuando dejas de tomar decisiones, entras en el vasto mundo de las excusas.

8- Cuando tengas la opción entre ser correcto y ser amable, elige ser amable.

9- No hay nada malo con la ira siempre que se utilice de forma constructiva.

10- La abundancia no es algo que adquirimos. Es algo con lo que sintonizamos.

11- Cuando perseguía el dinero, nunca tenía suficiente. Cuando tuve un propósito en la vida y me centraba en dar de mí mismo y de todo lo que llegaba a mi vida, entonces era próspero.

12- Tú eres quien determina lo que vales sin necesidad de dar explicaciones a nadie.

13- No somos seres humanos en búsqueda de una experiencia espiritual. Somos seres espirituales inmersos en una experiencia humana.

14- Los juicios nos impiden ver lo bueno que hay tras las apariencias

15- Deja de actuar como si la vida fuera un ensayo. Vive este día como su fuera tu último. El pasado ha terminado y se ha ido. El futuro no está garantizado

Wayne Dyer

Si tienes alguna duda, pregunta o sugerencia te invito a visitar mi página web donde podrás encontrar artículos y programas para conocerte y conectar contigo misma.


Soy Sophia. Coach y Terapeuta especializada en el ámbito Transpersonal, que combino con mis formaciones en PNL e Inteligencia Emocional. Soy una apasionada de la lectura y el aprendizaje en todo lo relacionado con la introspección y el autoconocimiento. He creado mi página web www.emocionalmamente.com para dar acceso a aquellas personas inquietas y deseosas por descubrirse trascendiendo lo superficial y adentrándose en su mundo interior.

10 comentarios

  1. Hola María, gracias por este maravilloso post que nos has compartido, la verdad es que he podido leer cosas muy interesantes sobre nuestro Ego y que debo reconocer que desconocía y que al leer uno se da cuenta.
    En particular quisiera destacar, que es Ego es nuestro protector, cuida de nosotros y es cierto que en muchas ocasiones no de forma correcta, pero creo que en ocasiones arroparse en el ego nos puede salvar de algunas situaciones, digamos comprometidas y con esto María no quiero resaltar un que mi forma de ser sea egoísta, todo lo contrario, ya me conoces, pero, también es cierto que es necesario un cierto equilibrio entre uno mismo y su ego,pero a veces cuando necesitas ser o actuar de una manera algo distinta,es porque hay una cierta necesidad que no es tu ego quién lo considera así,o eso creo, sino nosotros mismo y utilizamos ese ego.
    Y me han parecido muy razonables y coherentes tanto las 15 frases finales como las 7 pasos para dominar el ego que refuerza ese equilibrio esa actitud neutra que necesitamos para que nuestro Ego no nos domine. Un saludo María y de nuevo gracias.

    1. Gracias Justino! Qué gusto leerte. Me encanta la calma que transmites, la claridad en tus mensajes, la sencillez… Estoy deseando que arranques tu proyecto porque tienes mucho que aportar al mundo y porque eres ante todo una buena persona. Cada vez valoro más esa cualidad en la gente y creo que personas así merecen todo el triunfo del mundo. Un abrazo enorme y gracias por tu apoyo incondicional, amigo! Si pasas por Madrid, no dejes de avisar por favor. Abrazos!

  2. Muy buena síntesis del manejo del Ego en el día a día. Felicidades por haberlo hilado todo tan bien y gracias por compartirlo.

  3. Muchísimas gracias Masha y a Sofia por este post tan completo y revelador sobre el ego. Das claves prácticas, cotidianas, tanto para su reconocimiento como para la reconciliación con él. Amén de las frases tan sabias como colofón del artículo. Me ha encantado el enfoque con el que se trata. De nuevo gracias por todo lo que compartes.

    1. Mil gracias por tus palabras Micaela! Es un post muy interesante y profundo, me alegro de que te haya resultado útil! Un abrazo 🙂

    2. Muchas gracias a ti por tus palabras Micaela. La verdad es que me motivan a seguir aportando lo que voy aprendiendo. El Ego, tan presente en nosotros y tan desconocido para muchos. Un fuerte abrazo!

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