¿Tienes miedo a que te critiquen? Te comparto mi experiencia.

Claves_del_articulo

Hoy en la Pregunta de la Semana voy a hablarte del miedo a las críticas, a lo que opinan los demás, a la incomprensión del entorno. En realidad muchos de mis clientes de coaching, así como alumnos del curso MailCoaching que están en procesos de reinvención personal y profesional se enfrentan a este tipo de miedo.

¿Pero qué hay detrás? En realidad, detrás de todo esto nos encontramos con algo muy común, uno de los principales miedos del ser humano: el miedo al rechazo.

Por eso decidí grabar un vídeo en el que explico con detalle cómo nosotros mismos generamos este tipo de miedo, utilizando diferentes mecanismos inconscientes. Y cómo podemos cambiar la situación a nuestro favor y desmitificar a ese monstruo invisible llamado “gente”.

Te recomiendo ver el vídeo, porque es pura práctica. Y también que leas a continuación mis propias situaciones, ejemplos reales de críticas y opiniones ajenas que me llegaron a afectar pero que logré esquivar y seguir trabajando diariamente en mi proyecto. Todas esas personas que un día me quisieron disuadir, me criticaron o no creyeron en mí, están viendo hoy que cuando algo se convierte en tu verdadera pasión, la recompensa siempre llega.

La incomprensión del entorno cercano

Es totalmente normal sentir miedo a las críticas cuando empiezas un nuevo camino, cuando cambias de vida, cuando no sabes hacia dónde te llevará esto. Y muchas veces te encuentras con la incomprensión del entorno. Familia, amigos, conocidos... todos te ven como a alguien que se ha vuelto loco, porque cree que hay otra forma de vivir la vida. Y eso te duele, porque para ti es importante su opinión, porque son personas importantes en tu vida.

Me pasó a mí con familiares muy cercanos y personas en las que confiaba plenamente. Ellos dudaban de que pudiera lograrlo y vivir del coaching. Pero al mismo tiempo, ¿podía culparles? Si en realidad deseaban lo mejor para mí y esa era su forma de protegerme, alejarme de mi sueño, porque no creían en que fuera posible.

Ellos tienen sus creencias, sus propios miedos... y lo proyectan. Todo en la vida es proyección. De hecho, si nos vamos a un plano más profundo, más espiritual, nada de lo que vemos, sentimos o experimentamos existe, todo lo que entendemos por realidad no es más que la proyección de lo que nosotros sentimos, pensamos, tememos.

Y es así de claro: yo misma no confiaba en mí cuando comencé este camino, yo misma no creía que fuera capaz de lograrlo en mi fuero interno. Por eso, el mundo me devolvía eso que estaba sintiendo y temiendo: a personas que tampoco creían en mí.

Pero también ésta era mi prueba. Sólo creyendo en mí, a pesar de un entorno poco propicio, lograría que ellos también lo hicieran.

Como dicen, el camino del héroe es solitario al principio. Si ésta es tu pasión, tu sueño... no lo obtendrás sin más, hay un precio que pagar, hay barreras con las que romper, creencias que cambiar, un pasado que dejar.

O como decía el otro día en una conferencia Laín García Calvo: 

¿Qué quiere decir esto? Que para reinventarte, cambiar de vida, crecer hay mucho que dejar atrás: viejas creencias, antiguo modo de vida, trabajos seguros, aprobación de la familia y amigos.

Sí, algunos incluso llegamos a sentir que nuestro círculo de amigos ya no comparte nuestros valores, nuestra nueva visión de la vida. Duele dejarlos atrás, pero es irremediable. Y no pasa nada, porque más adelante encontraremos a gente nueva que nos entenderá, sintonizará con nosotros y con la que caminaremos juntos en esta nueva aventura.

Ni te imaginas la cantidad de gente interesante, profunda, gente maravillosa, generosa, que he conocido cuando di el paso a una nueva vida. Algunos de países lejanos, clientes o lectores míos, bloggers buenísimos, colaboradores, compañeros de cursos, mentores, profesores... Y esto enriquece muchísimo.

La envidia, la ignorancia y personas mal intencionadas

Pero no siempre es el entorno cercano el que no nos entiende o nos critica. A veces son otros, los que no conocemos o no son precisamente nuestros amigos, los que fomentan nuestro miedo a las críticas, miedo al qué dirán.

Competidores, supuestos amigos, personas que simplemente no son felices y no quieren vernos triunfar.

La envidia es la sensación de que lo que el otro tiene y yo deseo no lo podré tener. Es, además, de las emociones más destructivas que existen. Porque al envidiar, estás alejando de ti la posibilidad de tener eso que ansías. Porque ya has creado la creencia profunda y limitante de que “yo eso no lo puedo tener”.

No es en realidad terrible sentir envidia. Pero sí es necesario entenderla, ver qué te quiere decir, qué debes cambiar, qué puedes mejorar de ti, qué aprendes de esta emoción.

La mejor manera de rebajarla es desearle felicidad al otro mentalmente y sustituir tu creencia limitadora por otra más poderosa: “algún día yo también lo tendré”. Y obviamente no quedarte sentado, sino trazar un plan de acción para llegar a ello.

Pero ¿qué pasa cuando eres tú el blanco de las envidias?

A mí también me ha pasado. Mi curso MailCoaching ha tenido una acogida muy muy positiva, sólo hace falta leer los testimonios de algunas personas que lo han completado en mi web (y ni siquiera están todos). Pero también me pasó algo desagradable muy al principio, en los primeros días del lanzamiento del curso.

No lo conté en su momento pero desde luego fue una lección brutal para mí. Un supuesto coach adquirió MailCoaching y a los minutos de comprarlo empezó a crear polémica en el grupo privado de Facebook cuestionando su fiabilidad y eficacia. Su manera de dirigirse a mí era brusca, de ataque... ¡Y ni siquiera le había dado tiempo a probarlo!

Obviamente, le devolví el dinero al instante, pero también recibí de su parte muchas críticas negativas hacia mi curso, lo cual por supuesto me dolió.

Te puedo asegurar que pasé dos días muy triste, dudando de mí misma. Aunque mi conciencia me decía que no había nada de qué preocuparse, que esa persona simplemente compró el curso para atacarme y desacreditarme, y aprovecharse para obtenerlo gratis (porque al ser un curso online, no puedo recibirlo de vuelta pero el dinero sí lo devuelvo), estuve buscando apoyos en mis antiguos compañeros del master de Coaching, y les envié el curso a todos para pedirles su opinión.

Como ves, cuando empiezas, es tan fácil dudar de ti, que es casi inevitable dejarte llevar por las opiniones ajenas o malintencionadas.

También recuerdo que me sucedió, incluso antes de empezar mi master de coaching, que un antiguo conocido con el que llevaba años sin hablar de repente me contactó por LinkedIn aplaudiendo por un lado mi valentía de reinventarme a nivel profesional, pero advirtiéndome de los peligros de hacerlo. Me ponía de ejemplo a su hermana a la que le iba mal siendo coach y psicóloga y que éste era un campo muy difícil de entrar y poder vivir de ello. Nadie le había pedido su opinión y tampoco era alguien de confianza, pero por lo que sea pensó que debía advertirme en este sentido.

¿Gente? ¿Quién es la Gente?

Muchas personas con las que trabajo y me hablan de que les da miedo que les critiquen, cuando les pregunto a quién se refieren exactamente, me hablan de la “gente”. Ese término ambiguo, nada claro, con el que denominamos al demonio que se esconde en esa masa de población indeterminada y a la que vulgarmente llamamos gente.

Y cuando les pregunto a mis clientes de qué gente se trata, a veces me dicen que son esos potenciales clientes que les van a rechazar, o ese grupo de conocidos a los que no les caen muy bien o que no nos cae bien a nosotros.

Aquí hay dos cosas importantes a tener en cuenta.

Primero pregúntate con total sinceridad:

  • ¿Por qué te importa lo que alguien desconocido opine de ti?

  • ¿Por qué le estás otorgando este poder sobre ti, y más si ni siquiera le conoces todavía?

  • ¿Es que pretendes caerle bien a todo el mundo? ¿Te parece realista gustar a todos o es más bien algo utópico?

  • ¿No será que estás usando esta excusa simplemente para no dar el paso, porque en realidad te aterra pasar a la acción?

Y segundo: sí, es verdad, no les vas a caer bien a todo el mundo. Efectivamente algunos te van a criticar. Es inevitable que cuanto más conocida te hagas, más te expongas, más comentarios negativos podrás tener. Eso sí, serán siempre una pequeña proporción frente a la mayoría que aplaudirá tu trabajo.

De 100 comentarios positivos, siempre cae alguno negativo. Especialmente si de lo que hablas es de un tema polémico y donde no hay un consenso.

Te pongo algunos ejemplos personales

Cada cierto tiempo recibo comentarios “bien-intencionados” que pretenden “salvarme” de las garras del New Age, terapias alternativas, el demonio del Reiki, etc. para que me de cuenta de sus peligros y abrace la fe católica. No tengo nada en contra de la fe católica ni mucho menos. La respeto profundamente al igual que a todas las demás religiones, pero tampoco necesito ser salvada por nadie.

Todavía, por desgracia, hay demasiada gente con una mente cerrada, dogmática, miedosa, que defiende que lo suyo es lo correcto y lo de los demás no. De ahí tantas guerras que vivimos en el mundo, muchas originadas por el fanatismo religioso. Cuando la verdadera espiritualidad no es la de un Dios en concreto, sino que todo es Dios, todo es Unidad, y no hay religiones buenas ni malas, no hay nada que separar, sino unir, aceptar y amar.

Por supuesto, si no estás de acuerdo con mi percepción de la espiritualidad, no pasa nada. Tienes todo el derecho del mundo a pensar como quieras, pero no tienes que salvarme de nada. 

Críticas hacia la profesión de Coaching

Y también –¡cómo no!– he recibido críticas hacia la profesión de coaching. Muy muy típico. Personas que cuando ofreces tus servicios te sueltan perlas como “los coaches sólo os estáis aprovechando del dolor ajeno”, “cobrar por ayudar es inmoral” y cosas por el estilo.

Todavía hay muchas personas en contra de nuestra profesión, aunque también es verdad hay mucho intruso que se denomina coach porque ha ido a un cursillo de fin de semana. Mucha gente ni siquiera entiende qué es el coaching y hay mucho trabajo por hacer, por educar, por divulgar lo que es el coaching bien hecho.

A nivel personal, me entrego a todos mis clientes, suelo dar mucho más de lo que estaba previsto, si veo que no puedo ayudar en algo concreto, busco la manera de hacerlo y me formo, investigo, mantengo el contacto constante con cada cliente. Contacto ya no sólo profesional sino sobre todo humano. Porque para ser coach ante todo tienes que ser humano, saber escuchar, empatizar y amar.

En el vídeo de hoy te comparto algunas claves para cambiar tu percepción de las cosas, para dejar de generar o crear el miedo al rechazo, porque en realidad, somos nosotros que con nuestra mente, nuestras creencias, enfoque e interpretación de los hechos, generamos todas las emociones, incluido el miedo.

Te invito a verlo con tranquilidad. Tomar notas, realizar los ejercicios propuestos y cambiar tu visión de tu miedo a las críticas, basándote en tus creencias y valores.

Bonus

Y para finalizar, te comparto un Ejercicio del Miedo a las Críticas que propuse el otro día a una de mis clientas de coaching (encontrarás este ejercicio también en el vídeo de la Pregunta de la Semana)

  • Haz una lista del tipo de personas que crees que podrían criticarte (si es posible con nombres, siempre que sean conocidos o cercanos)
  • ¿De quién es la crítica que te dolería más? ¿Alguien que ya conoces, alguien muy cercano, o “la gente” que ni siquiera sabes quiénes son?
  • ¿Cuántas personas en total tendrían que criticar tu nuevo proyecto para hacerte sentir mal? No me digas que no lo sabes: ¿1, 5, 100? Pon un número aproximado.
  • ¿Qué crees que podrían criticar exactamente? Piensa en todos los casos posibles que se te ocurran y escríbelos. Ejemplo: “que escribo mal, que no sé de lo que hablo, que quién soy yo para abrir un blog, que seguro que me irá mal, etc.”
  • ¿Qué les podrías decir para rebatir estas críticas una por una? Si no lo sabes, imagina que una buena amiga o alguien cercano a quien quieres mucho se está reinventando en tus mismas circunstancias y le critican, ¿qué le dirías a los que la critican para defenderla?

Y por último, me encantaría escucharte. ¿Tienes algún episodio de críticas bien o malintencionadas que has recibido en relación a tu reinvención profesional? Yo creo que son esos ejemplos reales los que nos ayudan a ver que no estamos solos, que las críticas es algo muy común pero que lo importante es no darles tanta importancia, sino seguir nuestro camino, porque lo que vamos a aportar es infinitamente mayor que las críticas que podamos obtener.

28 comentarios

    1. Muchísimas gracias, Marcela! Que sigas aprendiendo y creciendo mucho. Todos estamos en este camino, es la época que estamos viviendo. Un abrazo y gracias por dejar tus impresiones :)

  1. Fantástico post. No hace mucho viví una experiencia bien compleja y difícil, que supuso una vivencia crucia en todos los sentidos de mi vida. Tan determinante era que, me empecé a cuestionar toda mi trayectoria y el sentido que tenía la orientación que había tomado en mi vida. Siendo máximo dirigente de una entidad, elegido por unanimidad, al cabo de un año, me acusaron de algo que siempre he considerado deplorable, como es el de la malversación de fondos. Sabía perfectamente que no rea cierto, pero una masa social tan numerosa y tan fuerte logró que, la imagen negativa que habían fabricado de mi persona, circulase por las redes sociales, además de someterme a un proceso judicial. Hasta que, finalmente, se demostró que todo era falso. El calvario duró un largo tiempo, hasta que llegó la sentencia. Toda mi credibilidad en las personas a las que estaba sirviendo, muchas de ellas, que me juzgaron injustamente, se vino abajo. Me pregunté cómo había creído tanto en esa fuerza social malintencionada, cuando yo sabía perfectamente que no era cierto. Me dolió por mi reputación, por la transcendencia que tuvo todo esto, y lo que me perjudicó profesionalmente. Fue el desencadenante que me cerró muchas puertas para mi proyección profesional. El orgullo de muchos les impidió reconocer públicamente el error, aunque creo que, si lo hubiesen hecho.. tampoco habría ayudado mucho, pues el daño ya estaba hecho. Durante los tres años siguientes fueron claves para trabajarme en este sentido, creer en mí mismo, en mis actos, en mi verdadera causa vocacional. Aquél rechazo me dolió como nunca había experimentado en mi vida. Fue el culmen del dolor. En estos momentos estoy abriéndome de nuevo, con un nuevo horizonte personal y vocacional, sé que me enfrento a nuevos retos, posiblemente, habrá rechazos, críticas,.. pero me encuentro más fuerte, pues, gracias a Dios, con trabajo consciente, con la resiliencia, mi ejercicio de introspección, y mi análisis de la verdad de los hechos, tomando la distancia necesaria, he podido superarlo y he crecido en mi fuerza interior. Bendita noche oscura que de ahí me llevó a experimentar la esperanza en la luz, tras una ardua lucha conmigo mismo.

    1. Wow, Joseba… Qué situación tan dura por la que has pasado. Imagino lo doloroso que debió haber sido, y además las consecuencias que pudo tener. Pero como bien dices ese rechazo tan injusto te hizo aún más fuerte por dentro, has podido superarlo y crecer interiormente. Como todo en la vida, las pruebas más duras son las que nos permiten evolucionar mucho más rápido y al final también tienen sentido, aunque duelan, obviamente. Gracias por compartir tu experiencia tan extrema porque nos muestras que incluso en el caso más grave, siempre hay esperanza, siempre hay salida. Gracias de corazón!

  2. Maria me encanta el video da una sensacion de frescura y que el texto aparezca al lado con las frases esta muy bien.
    Las claves sencillas y bien explicadas.
    Felicidades y felicidades otra vez.
    Gracias

    1. Muchas gracias, Virginia. Esta es mi idea: llevar el coaching y PNL a la gente, que les sea útil y fácil de aplicar. Porque si un cambio requiere de muchísimas cosas complejas, ni siquiera lo iniciamos, ¿verdad? A veces un gran cambio empieza por lo más sencillo y obvio. Un abrazo amiga y compi y a ver si nos vemos pronto :)

  3. Tus videos son geniales María.
    Te sigo hace tiempo y me encanta verte tan ilusionada con tus proyectos. Cuando estuve en Madrid en la tribucamp me quedé con ganas de conocerte en persona. Pero todo llegará en su momento. Si puedo ayudarte en algo aquí me tienes. Mi lema favorito es hazlo, y tu lo estás haciendo. Cumpliendo tu misión y ayudando a los demás.

    1. Mil gracias Jorge. Este año pasado no pude estar, pero el próximo iré a la Tribucamp, así que si vas, ahí nos veremos :) Y lo que dices de hazlo también es mi lema ahora. Hace poco conocimos a un chico australiano con el que hablábamos de nuestros proyectos mi marido y yo y se me quedó grabada la frase que repetía él sin cesar ante nuestras ideas: «Do it, do it, do it!» Ahora que tengo una idea, me lo repito en voz alta jajaja: hazlo, hazlo, hazlo. Un abrazo y espero coincidir pronto :)

  4. En ocasiones, el universo te regala en forma de post algo que necesitas en ese justo momento.

    Para mí, sentir miedo al rechazo, a una desaprobación, es algo innato en cualquier ser humano. Sin embargo, cuando miramos a aquellas personas que han conseguido lo que tanto añoramos, cuando vemos a personas tan seguras de si mismas que lo irradian allá por donde van… No nos planteamos poder llegar a ser de esa misma madera.

    La única manera de eliminar ese miedo es hacer mirarse a uno mismo, quererse, mimarme y aprender que siempre habrá alguien que critique algo de ti, sea de forma constructiva o dañina. Y tú debes estar preparado para continuar con más fuerza aún.

    En cuanto al problema de los comentarios de amigos y familiares; sé de muy buena mano lo que significa. Cuando sacas un poco los pies del plato y no buscas aquello que toda tu familia anhela (o no de la misma forma), todos intentan protegerte con advertecias que te van a hacer flaquear y plantearte realmente qué es lo que quieres. ¡No los escuches! Bueno sí, hasta cierto punto. Pero confia en ti, en tu instito, en lo que quieres, en cómo te ves de aquí a unos años… y decide.

    Un saludo, un gran post para reflexionar. Me voy a hacer el ejercicio propuesto !! :)

    1. Magnífico, Marta. Muchas gracias por tu aportación. Esa es la mentalidad que todos deberíamos desarrollar y tú ya la tienes. Es así como tú dices: miedo innato pero no imposible de solventar. Además si lo superas, eso te hará mucho más fuerte y podrás llegar a mucho más en ese ámbito. Un abrazo grande!

  5. María, te conocí en la Conferencia que diste en Exitario, me encantó y te felicito por tu trabajo.
    En cuanto a las criticas, las mismas hablan más de las personas que las emiten que de nosotros mismos,
    tienen que ver con sus carencias y falencias ya que es más fácil criticar que hacerse responsable de su propia vida.
    Y la razón principal es la envidia, que tratan de enmascararla pero es evidente.
    Te recomiendo un video muy bueno que tiene que ver con este tema:
    https://www.youtube.com/watch?v=yUzQG-3J1p4&list=PLf-Vcq-cMoHqK6A9RLkVk1-XBMuvRHbuY&index=5
    Es del gran Borja Vilaseca: «¡Qué más da lo que piense la gente!»
    Te agradezco mucho por todo lo que das y que continúen los éxitos.

    1. Muchas gracias Alberto y sobre todo por el vídeo que ya vi en su momento porque soy superfan de Borja. ¿Es donde va vestido de pollo, verdad? Jejeje. Así es totalmente: los que nos critican dicen más de ellos que de nosotros mismos. Por eso he puesto varios ejemplos míos, para que todos veamos que es normal que nos critiquen pero que eso no debe desanimarnos para seguir en nuestro camino. Un abrazo y encantada de conocerte :)

  6. Querida María, gracias por enseñarnos a amarnos a nosotros mismos.

    La crítica que más miedo me da es la que me hago a mí mismo. Muchas veces creo que si recibo críticas de los demás es porque yo tengo abierta la puerta de la autocrítica. Por esa puerta entra el miedo a aceptarnos tal como somos y no como los demás quieren que seamos.

    Yo también hago un ejercicio cada vez que recibo una crítica, me hago las siguientes pregunta?
    ¿Me estoy amando lo suficiente?
    ¿Me estoy juzgando a mí mismo por lo que hago, digo o pienso?
    ¿Estoy siendo compasivo conmigo mismo?

    Un sentido abrazo.

    1. Buenísimo, Francisco Javier. ¿Me dejarías incluirlo como ejercicio extra al final del artículo? Es que me parece super valioso lo que propones y sería muy útil para las personas que estén enfrentándose a ese tipo de críticas. Muchísimas gracias por tu sabiduría y aportación tan necesaria. Un abrazo grande!

  7. Yo creo que las críticas que nos destrozan por dentro y, por tanto, nos causa terror recibir, no son ni mas ni menos, que las que coinciden con las que nos hacemos secretamente a nosotros mismos.
    Resulta fácil centrarse en la crítica que otros hacen de nosotros (para defendernos, ofendernos, etc.).
    Cuesta un poquito más averiguar y reconocer qué crítica nos está mostrando la oculta y profunda hostilidad que nos tenemos a nosotros mismos.
    Cuesta porque requiere una gran honestidad y humildad y, sobre todo, porque cuando lo descubramos, no nos va a quedar más remedio que ponernos a sanarlo y a renunciar a nuestro comportamiento adictivo de victimismo y queja.
    Pero, desde luego, bien merece la pena.
    Es la libertad, ni más ni menos, la que nos espera del otro lado.
    Como comentas «el mundo me devolvía eso que estaba sintiendo y temiendo».
    Así, desde el enfoque puesto hacia adentro, fijarnos en qué critica tememos y nos duele más, nos servirá para sanar nuestro propio conflicto. Este es, en el fondo, el único a sanar.
    Muchas gracias por invitar siempre a la reflexión con tus posts.

    1. Precioso, Cristina. Efectivamente, las críticas más duras son las internas, como también decía Francisco Javier. Y extrapolamos esos miedos internos llevándolos hacia fuera, cuando en realidad se trata de un trabajo interno contigo mismo. Mi próxima pregunta de la semana seguramente vaya en esta línea: no buscar la aprobación fuera, sino otorgándonosla nosotros desde dentro. Muchas gracias por tu valiosa aportación :)

  8. a Maria, me ha encantado tu post, y muchas de las cosas que has escrito, sobre el miedo, y sobre lo último que pides, te diré, que hace tiempo, ya te comenté que tenía planes de cambio laboral, (por cierto está a punto de concluir las gestiones con éxito, a falta de una importante reunión, y lo sabrás en su momento) y por lo tanto, también gran parte de mi vida,a parte de ti, sólo lo saben 3 amigos más, que desde un primer, que es una gran oportunidad, quizás única de mejorar en casi todo, pero, hay dos aspectos que quería comentar, que a veces, me entran ciertos miedos al pensar en el cambio laboral, en lo que va suponer y en lo que podría suponer, en lo que me podría jugar, y el otro aspecto, es el miedo a decírselo a mi padres y otros familiares cercanos, en las críticas, en lo que me pueden decir, en que me hagan ver «la otra realidad de la situación». Ya sé que soy mayor e independiente, pero el tenerlos cerca y que se preocupen tanto es lo que tiene Maria.
    También te digo que sigas trabajando por expandir el coaching, pues como tu dices, queda mucho por hacer, pero se tiene que saber más.Un saludo Maria.

    1. Hola Justino. Entiendo perfectamente tus miedos. Quién no ha pasado por ellos! Pero ¿qué son los miedos? Algo que no es real. Cuando algo malo sucede, es una realidad. Cuando todavía no ha sucedido, es miedo. Que puede salir mal, claro que sí, como todo en la vida. Que no te van a entender todos y tu familia o amigos querrán protegerte, también es normal. Pero como ves, cuando te vaya bien (y es bastante probable que suceda, porque te conozco y sé que no te lanzas a lo loco), tu familia te felicitará y se darán cuenta de que estaban equivocados. ¿A quién temes decepcionar? ¿A ellos o a ti mismo? Recuerda que si tú eres feliz y confías, ellos acabarán confiando en ti. El verdadero cambio empieza dentro de uno mismo.

  9. Hola muy buen post, concuerdo en muchos puntos que mencionaste y que regularmente afrontamos. En mi caso yo dejé de ser una funcionaria pública administrativa por la envidia de otros y sus malos tratos. Y claramente mi peor error fue buscar afuera lo que llevo dentro. Ahora tengo un trabajo de vendedora en un local, es mucho más menor en comparación con mi anterior empleo y muchas personas de diferentes círculos míos lo han cuestionado, trabajar tanto por poco, sin embargo yo me siento mucho más cómoda ahora. Es real que hay malas personas que disfrutan lastimado y menoscabando a los demás para sentirse superior y gracias a mi actual trabajo en donde funciono con clientela de todo tipo he podido ver la diversidad y homogeneidad como seres humanos. Muchas gracias por aportar a tu modo con un granito de arena para ti y todos

    1. Me alegra mucho ver que has tomado una decisión tan valiente, Macarena. El dinero no lo es todo y yo también valoro mucho más la calidad de vida o de relaciones con el entorno, que la parte puramente económica. Y muchas gracias por aportar tu historia que también servirá de inspiración a otras personas :) Un abrazo!

  10. Un gran post como siempre. Me quito el sombrero ante ti, Masha. Me encanta la facilidad que tienes de explicar las cosas complejas y hacerlas simples y motivantes. Mi gran aprendizaje en el sentido del que hablas en el post es que cuando descubrí que mis ideas y pensamientos eran sistemáticamente rechazados por mi entorno por raros o inusuales, decidí no contar lo que iba a hacer hasta que ya lo hubiese hecho y además me fuera bien o medianamente bien. Así me evito esos comentarios o frases que me quieren evitar riesgos, peligros y protegerme del mundo para que me quede en una zona segura. Me costó un tiempo darme cuenta de que debía hacer esto, pero desde los 30 aproximadamente lo llevo haciendo y me siento mucho mejor. ;-)

    1. Qué buena idea, Isabel! Pues al verdad es que es una estrategia que funciona, yo tampoco le cuento a todos todo lo que hago, pero sí pecaba de ello cuando comencé el nuevo camino. Ahora ya es distinto porque ves resultados, pero incluso a mí me pasa: a veces digo, ¿aunque hoy me va tan bien, y si mañana ya no?, ¿qué pensarán de mí? Pero afortunadamente ya me siento más fuerte en este sentido, son ideas que se van igual de rápido que vienen, porque tengo demasiadas creencias poderosas en contra de esos pensamientos sin sentido. ¿Y qué pasa si me va mal de repente, me muero? No! Sigo adelante, cambio de estrategia, todo tiene una salida :) Gracias por compartir tu opinión, Isa! Muy pronto te leeremos con mucho gusto en este blog ;) Te aviso, guapa!

    1. Ohh qué bonita eres, Alicia! Esto es llama crecimiento. Cada día aprendemos cosas nuevas y crecemos sin parar. Al menos las personas que estamos en el mundo del desarrollo personal :) Un abrazo muy grande!

  11. Hola María:
    Es la primera vez que leo tu blog y he llegado a este artículo casualmente. Supongo que ha sido esa fuerza irrefrenable que hace que llegues a dónde debes llegar. Me ha pasado un caso parecido. Me dedico al marketing en redes sociales e imparto cursos en directo en https://www.classonlive.com.
    Al principio, me daban terror las críticas (también tuve el troll que intentó echar por tierra mi trabajo) y me preguntaba como alumno cosas que no tenían nada que ver con el curso, como si la profesora pasara un examen. Aprendí a ser honesta y en ocasiones contestar «eso no lo sé», aprendí a enfocar mejor mis cursos online y aprendí a imprimir mi estilo a lo que hago. Y puedo decir que vivo de ello.

    Gracias por tu experiencia. Espero que la mía sirva de algo :D

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