¿Eres una persona altamente sensible? Haz este test orientativo

Si alguna vez has oído el término «persona altamente sensible» o PAS, este artículo puede interesarte. Y es que cada vez más personas descubren que muchas de las cosas que han sentido toda su vida no eran exageradas o raras… sino parte de un rasgo real: la alta sensibilidad. Descubrirlo y conocer en qué consiste ser PAS puede ayudarte mucho a entenderte, aceptarte y hasta valorarte más.

Y si hablo de esto precisamente, es porque hace ya unos cuantos años descubrí que soy una persona altamente sensible (PAS). Y desde entonces, he empezado a valorar mucho más mi forma de ser, porque de repente entendía muchas cosas que durante años me habían hecho pensar que había algo mal en mí, cuando en realidad simplemente soy diferente. Y esto es maravilloso.

¿Qué es ser una persona altamente sensible?

La alta sensibilidad ha sido estudiada y sistematizada especialmente por la investigadora y psicóloga americana Elaine Aron, que a principios de los años 90 comenzó a investigar qué tenían en común las personas que percibían con mucha intensidad lo que ocurría a su alrededor, que se sobrecargaban con facilidad y que al mismo tiempo, tenían una gran profundidad de procesamiento, empatía e intuición.

En 1996, Elaine Aron publicó el libro The Highly Sensitive Person, que popularizó el término y permitió por primera vez una estructura clara para entender este rasgo. Desde entonces, la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial se ha estudiado en diversos países y se ha desarrollado una escala de autoevaluación llamada HSPS (Highly Sensitive Person Scale).

Según estos estudios, aproximadamente dos de cada diez personas tienen este rasgo, tanto hombres como mujeres. Lo importante aquí es tener en cuenta que no es un trastorno, ni un problema, ni algo negativo en absoluto. Yo creo que es hasta un don. Ser altamente sensible es una forma de estar en el mundo, con una mayor capacidad para procesar información, captar matices y sentir de manera profunda.

Cómo suelen ser las personas altamente sensibles

Las personas altamente sensibles (PAS) suelen caracterizarse por:

  • Profundidad de procesamiento: piensan las cosas a fondo, reflexionan mucho, se preguntan el “por qué” de las cosas.
  • Tendencia a la sobreestimulación: se saturan más rápido con ruido, multitudes, prisas, cambios constantes.
  • Alta sensibilidad a sutilezas: perciben detalles, matices, cambios en el ambiente o en los tonos emocionales que otros no notan.
  • Empatía y emocionalidad elevadas: se conmueven con facilidad, sienten intensamente, se implican profundamente en lo que les ocurre a los demás.

Mi experiencia como persona altamente sensible

Quiero contarte algo personal, porque ser PAS me ha ayudado mucho para entenderme y entender a personas con estas características. 

Siempre he sido muy empática desde niña. Lloro con facilidad con películas, incluso con películas que no son dramáticas, pues hay muchos gestos que me conmueven. Por ejemplo, hace poco les leí a mis hijas El Principito y había párrafos que directamente no era capaz de terminar de leer en voz alta, por lo mucho que me conmovía la ternura, el amor, la belleza de este eterno libro, de los más bellos que he leído jamás.

Por supuesto, desde hace años ya no puedo ver nada de terror porque luego no duermo: me quedo con imágenes, con sensaciones, y mi sistema nervioso lo procesa todo.

Soy súper sensible a ruidos, sonidos fuertes. Si voy a una feria hoy día (cosa que sólo hago por el amor a mis hijas), me tengo que llevar tapones de oídos, porque si no, me sobrecargo al instante. Si hablo con gente muy enérgica o intensa, me quedo cansada. A menudo me he llegado a sentir drenada tras conversaciones con ciertas personas muy intensas, incluso cuando no pasa nada “malo” entre nosotras.

En mi carta védica tengo Ascendente Cáncer, Luna y Venus en Piscis. Si tienes en tu carta natal mucha agua, puedes tener tendencia a eso: ser más permeable, más receptiva, más absorbente emocionalmente.

Gracias a ser una persona altamente sensible, me dedico a lo que me dedico: llevo desde 2013 acompañando a personas que necesitan sanar, crecer a nivel personal, emocional o espiritual. Aunque esa capacidad de escuchar a otros ya la tenía desde que era niña. La gente que conozco, incluso sin saber a qué me dedico, suelen abrirse conmigo y contarme cosas muy personales, pues sienten esa confianza de manera intuitiva.

Y lo que te cuento, es posible que resuene contigo. Pues en mis clientas diría que más de la mitad son personas altamente sensibles, por lo que han compartido conmigo a lo largo de estos años. Es algo que noto claramente en la consulta, en los talleres, en los cursos… Y no me extraña, pues las personas que llegamos al desarrollo personal o espiritual solemos ser precisamente altamente sensibles.

Para mí ha sido clave entenderlo, integrarlo, valorarlo. Porque a menudo se nos olvida que es un DON, aunque también puede traernos ciertos problemas si no sabemos cómo cuidarnos. Y de esto te hablo más abajo y te traigo una propuesta muy interesante y profunda, que probablemente te va a resonar.

Cómo percibe el entorno a las personas altamente sensibles

El entorno no siempre ayuda. A veces los que somos PAS solemos atraer a gente tóxica, personas con rasgos narcisistas o también llamados vampiros emocionales, con carácter agresivo o pasivo que se quejan mucho, quieren ser escuchados pero no desean cambiar. Y es que esa energía tan amorosa, de escucha y presencia atrae mucho a las personas a las que les falta precisamente esto. Y así, a menudo sin darse cuenta, puede parecer que se están aprovechando de nuestra disposición. Y sí: eso también lo he vivido. Si quieres profundizar en ello, lo he compartido en este artículo sobre narcisismo.

Y eso no solo sucede en nuestras relaciones personasl. Muchas veces también nos pasa en lo profesional: atraemos clientes que solo quieren quejarse en vez de cambiar, o que tienen una carga emocional muy grande en su vida. Y si no sabemos poner límites amorosos, de manera clara, a nivel interno y también externo, podemos al final sentirnos peor. Y eso sucede por nuestra naturaleza amorosa, por nuestra tendencia a querer ayudar, a escuchar, a acompañar, pero como decía, podemos acabar absorbiendo su energía, su carga, su dolor. Y luego nos sentimos más bajas, más cansadas, más desconectadas de nuestro centro.

Si te ha pasado alguna vez (o muchas veces, como a mí), estoy segura de que sabes perfectamente de qué estoy hablando.

También es muy común que muchas personas en desarrollo personal, o que nos dedicamos o queremos dedicarnos a ello, seamos PAS. Es algo que noto mucho en mi trabajo, en mis talleres, en mis clientas.

Hay grados en lo de ser PAS, pero si lo eres, lo notas enseguida leyendo este artículo o haciendo este pequeño test aproximativo. Te dará respuestas.

El don de ser una persona altamente sensible

Ser PAS no es un defecto. Al contrario, puede ser un gran don, especialmente si trabajas con personas, si tienes intuición desarrollada o si recorres un camino de crecimiento personal o espiritual.

Las personas altamente sensibles tenemos capacidades muy hermosas y especiales:

  • una gran capacidad de sentir y de conectar con lo profundo
  • una intuición muy desarrollada
  • una empatía que nos permite acompañar a otros de manera auténtica
  • una percepción de detalles que a otros les pasa desapercibida
  • una profundidad de procesamiento que nos permite ver más allá de lo visible.

Pero también necesitamos aprender a proteger nuestra energía para no vivir agotadas, sobrecargadas o desconectadas de nosotras mismas.

Neurografía y personas PAS

Aquí es donde entra la neurografía, una herramienta que utilizo muchísimo en mi trabajo con personas sensibles, porque funciona muy bien con el sistema nervioso, con el inconsciente y con lo que llevamos dentro.

La neurografía es una técnica de dibujo consciente que trabaja con líneas, formas y color para acceder a procesos internos, movilizar el inconsciente y favorecer transformaciones profundas. No se trata de dibujar “bonito”, sino de permitir que el trazo abra caminos nuevos dentro de ti.

Para las personas altamente sensibles, la neurografía puede ser especialmente potente porque:

  • facilita la expresión de lo que es difícil de poner en palabras;
  • libera la carga emocional y energética sin necesidad de hablar;
  • trabaja con el sistema nervioso desde un lugar más suave y creativo;
  • ayuda a soltar tensiones, bloqueos y cargas que no son tuyas;
  • permite trabajar el perdón, la aceptación y la protección energética de forma viva y profunda.

Test orientativo para descubrir si eres una persona altamente sensible (PAS)

Este test es solo orientativo y está pensado para ayudarte a reflexionar. No sustituye una evaluación profesional ni pretende etiquetarte, pero puede darte pistas valiosas sobre tu forma de sentir y percibir.

Instrucciones

Responde a cada pregunta con sinceridad. Puedes usar estas opciones:

  • Sí, claramente
  • A veces
  • No, casi nunca

Preguntas

¿Sueles darte cuenta de detalles, matices o cambios sutiles en el ambiente que otras personas no perciben?

¿Te cuesta desconectar cuando has vivido algo intenso emocionalmente, aunque haya sido algo pequeño?

¿Tiendes a implicarte profundamente en lo que les pasa a los demás, incluso cuando intentas tomar distancia?

¿Los ruidos, el desorden, las prisas o la sobrecarga de estímulos te agotan con facilidad?

¿Necesitas más tiempo que otras personas para procesar lo que sientes o lo que has vivido?

¿A veces sientes emociones muy intensas sin tener claro si son tuyas o si estás captando algo del entorno?

¿Te afecta mucho la crítica, el conflicto o los ambientes tensos, incluso cuando no va directamente contigo?

¿Sueles necesitar momentos de silencio, soledad o recogimiento para volver a sentirte bien?

¿Tu intuición suele ser fuerte y a menudo “sabes” cosas sin poder explicarlas racionalmente?

¿Con frecuencia sientes que das mucho a los demás, pero luego te quedas vacía o drenada?

¿Los cambios repentinos o los imprevistos te descolocan más que a otras personas?

¿Sueles notar antes que los demás cuando hay tensión en el ambiente en casa o en el trabajo?

¿Las películas, libros o músicas con carga emocional te conmueven con mucha intensidad?

¿Te sienta mal el exceso de estímulos visuales, luces brillantes o muchos colores a la vez?

¿Tienes la sensación de que tu sistema nervioso es más sensible que el de la mayoría de las personas que conoces?

¿Te cuesta mucho mantenerte tranquila en multitudes, lugares muy llenos o eventos muy ágiles?

¿A menudo incorporas a tu cuerpo el estrés, la ansiedad o el cansancio de las personas que te rodean?

¿Sientes que tu sensibilidad es parte fundamental de quiénes eres, aunque a veces te haya hecho sufrir?

Cómo interpretar el resultado del test

Mayoría de “Sí, claramente”
Es muy posible que tengas un rasgo alto de sensibilidad y que muchas experiencias de tu vida encajen con el perfil de persona altamente sensible. Ya sabes que esto no debería suponer ningún problema, al revés, es un don. Significa que probablemente percibes, sientes y procesas más profundamente que la media.

Mezcla de “Sí” y “A veces”
Puede que tengas varios rasgos de alta sensibilidad o que estés en una etapa de tu vida en la que todo te afecta más. En cualquier caso, merece la pena observarte mejor y aprender a cuidar tu energía y tus límites.

Mayoría de “No, casi nunca”
Puede que no te identifiques especialmente con la alta sensibilidad o quizá tu experiencia vaya más por otras vías emocionales o energéticas. Aun así, si sientes desgaste, saturación o carga ajena, eso también merece atención mirarlo.

NeuroProtección: un espacio creado para ti

Si al hacer este test te has visto reflejada, quiero decirte algo importante: ser una persona sensible o altamente sensible no es una debilidad. Es una forma particular de percibir la vida, con una gran riqueza interior, intuición y profundidad; pero también necesitas aprender a proteger tu energía para no vivir agotada, sobrecargada o desconectada de ti.

Por eso he creado mi nuevo taller Neurografía para la Protección Energética, que me hace mucha ilusión y que sé que muchas personas necesitan.

Este es un taller doble, como suelo hacer, con dos partes totalmente inéditas:

  1. Taller grabado: Amor, Gratitud y Perdón
    Un trabajo profundo basado en neurografía, amor, aceptación y perdón, inspirado en la temática de Ho’oponopono. Es un paso a paso para soltar cargas emocionales, suavizar lo que pesa dentro de ti y conectar con un lugar más amoroso y reparador en tu interior. Ideal para perdonar a personas que te drenan la energía, te molestan y recordar que somos un Espejo.
  2. Taller en vivo: Algoritmo de NeuroProtección Energética
    Aprenderás a detectar cuándo estás absorbiendo energía ajena, fortalecer tus límites energéticos y volver a tu centro sin perder tu sensibilidad. Trabajaremos con tu aura, con los escapes de energía y con esos parásitos energéticos que sin darnos cuenta tenemos apegados a nosotros a través de emociones tóxicas, miedos o hábitos poco saludables.

El taller 1 grabado lo recibes a los pocos días de apuntarte. Y el taller 2 en vivo será el 24 de junio (18:00 hora España, aprox. 3 h de duración), y podrás preguntarme tus dudas en el momento, revisar algunos dibujos y acompañarte en el proceso. Si no pudieras asistir, como siempre, lo recibes al día siguiente.

Además, tienes el precio de lanzamiento de 57 euros, con un descuento especial por tiempo limitado. El precio oficial es de 127 euros, pero la promoción está abierta hasta el 23 de junio incluido.

Este taller es increíble, profundo, bello y muy transformador. Es justo lo que necesito si eres PAS, si te llevas la energía de otros, si trabajas con personas y a veces sales de las sesiones cargada, si te sientes drenada con facilidad, si necesitas proteger tu energía sin perder tu sensibilidad. O simplemente, si a menudo estás en contacto con personas muy intensas, demandantes o con un carácter difícil y esto de deja sin fuerzas después.

Puedes ver toda la información del taller aquí.