Las 6 claves imprescindibles para reinventarte con éxito

Hoy traemos un post de invitada para hablarte de un camino claro y realista para tu cambio profesional y para poder reinventarte y emprender con éxito. No sé si te pasa pero parece que hay muchos mensajes muy contradictorios en esto de reinventarse: unos dicen que es fácil, conecta con tu pasión y ya lo tienes. Otros incluso reniegan de encontrar tu pasión porque lo ven como muy manido, como algo demasiado utópico, ya que tenemos muchas pasiones y gustos, muchos talentos.

Lo que a mí realmente me interesa es proponerte soluciones reales, prácticas y muy claras. El camino no tiene que ser ni fácil ni difícil, depende de ti, de cómo te lo tomes, de cuáles son tus prioridades, de tu confianza en ti, tu relación con el miedo, con la incertidumbre, de lo abierta que estés al cambio.

Y hoy, Margarita Vilalta, coach especializada en reinvención, nos trae las claves que a ella misma y a sus clientas les han funcionado para reinventarse con éxito. Margarita es una mujer dulce y fuerte a la vez. Es madre y ha criado sola a sus dos hijos. Se ha reinventado muchísimas veces, tanto por necesidad como por pasión, y ahora ayuda a otras mujeres a reinventarse con sentido y encontrar su propia idea de negocio para dar los primeros pasos en su camino de reinvención.

Sin más, te dejo con este valioso artículo que me ha encantado leer y donde Margarita te propone sencillos ejercicios de coaching e ideas que puedes poner en práctica desde ya, para reinventarte con éxito.

Claves para reinventarse con éxito

Antes de empezar, quiero darte las gracias, María, por brindarme tu espacio, pero sobre todo quiero agradecer que desde el principio hayas compartido tu aprendizaje y tu sabiduría. Desde el principio fuiste mi referente, esa mujer a la que tanto admiraba y que me animó a dar un giro a mi vida.

Algunas veces me preguntan cómo he conseguido reinventarme y qué pasos considero que hay que seguir para tener un emprendimiento exitoso. Sinceramente, yo no dispongo de una varita mágica y lo único que puedo compartir es lo que yo he hecho y sigo haciendo para reinventarme y poder vivir de lo que amo.

Soy consciente de que cada persona es diferente y tiene sus circunstancias, mas creo que en el camino de la reinvención profesional no hay atajos y que cualquier persona que quiera emprender con éxito deberá hacer las siguientes paradas en su camino.

Clave #1 Trabajar la autoconfianza

“Si quieres te doy la semilla, pero si la tierra no está preparada, si no hay agua, si no hay luz, de nada servirá”.

¿Sigues atrapada en tu lugar de trabajo a pesar de que te hace sentir terriblemente infeliz?

¿Te comparas con otros y crees que ellos son mejores o tienen algo especial?

¿Dudas si serás capaz de hacer bien eso que tanto tiempo llevas soñando?

¿No te atreves a dejar tu puesto de trabajo porque no sabes en qué eres buena?

Para mí, la autoconfianza es la base de la felicidad y me da libertad para hacer aquello que quiero hacer.

Emprender requiere aprender a confiar plenamente en nosotros mismos. Por si acaso, quiero aclarar que no me estoy refiriendo a dejar de tener dudas y tener todo controlado. Cuando hablo de autoconfianza, me refiero a saber que, ante cualquier circunstancia, a pesar de los miedos y de la incertidumbre, seremos capaces de ir descubriendo el camino y superaremos cualquier obstáculo que se nos presente.

He estado muchas veces atrapada en “los cómo”: no sé cómo voy a hacer esto, no sé cómo voy a conseguir el dinero que me falta, no sé cómo… Y he descubierto que los cómo, no son tan importantes. Cuando confiamos en que somos capaces de conseguir aquello que queremos, aparecen muchas respuestas a esos cómo.

Antes de reinventarme, pasaron varios años sin que me atreviera a dar el salto. Me atraía el Coaching pero me decía a mí misma: «Es muy difícil vivir del coaching», «Hay muchos», Soy demasiado mayor, «Qué pensaran de mí» y muchas otras lindeces que me mantenían atrapada en mi pequeña vida. Bueno, salta a la vista que la confianza que tenía en mí misma era escasa.

Si quieres ganar en confianza, sólo hay un camino, debes aceptar que eres la responsable de tu vida. Debes dejar de quejarte y de encontrar razones fuera que justifiquen las circunstancias de tu vida.

Clave #2 Tener claridad

“No hay viento a favor para quien no sabe adónde va”. Séneca

Quizá estés pensando que tú no tienes claridad, que no sabes qué hacer o cómo hacerlo, pero esto, aunque pueda parecer extraño no es tan importante. Si en tu interior hay una voz que te dice que es momento de moverse del sitio donde estás, hazle caso. El camino se irá despejando conforme empieces a andar.

Hay muchísimas personas que al principio lo único que saben es lo que no quieren. Quizá sea tu caso, pero esta no es una razón para no hacer nada. De hecho, saber lo que no queremos ya es tener cierta claridad.

Para empezar un proceso de reinvención profesional no es necesario tener una imagen nítida de lo que vamos a hacer. Si preguntas, verás que la mayoría de las personas que han emprendido, al principio no la tenían.

Lo único realmente importante es conocer a grandes rasgos cuál es nuestro norte y atrevernos a ponernos en marcha siguiendo esta intuición.

Nos angustia no tener claridad y lo que pasa es que vivimos desconectados de nosotros mismos. Estamos tan pendientes del exterior, del qué dirán, de hacer lo que se supone que debemos hacer, de no defraudar a los demás que acabamos por dejarnos los últimos y nos distraemos con cualquier cosa para no escuchar nuestra voz interior.

Puede que no tengas claridad. Puede que si te pregunto directamente qué quieres, no sepas responder, pero realmente no es porque no sepas lo que quieres. Es porque tienes tanto miedo a no conseguirlo que ni te atreves a soñarlo.

Estoy absolutamente convencida de que en el fondo todos sabemos qué es lo que nos hace vibrar. No es otra cosa que lo que nos conecta con nuestra esencia, con nuestros valores.

Determinar con exactitud cuál es nuestra misión, descubrir por qué estamos aquí, qué es lo que realmente queremos, creo que es algo que la mayoría descubrimos conforme vamos trabajando en nosotros mismos. Algunas personas lo saben desde muy jóvenes, pero la mayoría de nosotros sólo lo descubrimos después de una crisis de identidad.

Si en estos momentos te encuentras perdido, no te asustes, escucha tu voz interior y encontrarás las respuestas. Quizá la respuesta sea buscar ayuda. La puedes encontrar en un libro, en un blog, en un referente, no importa. Poner el foco en ti sin duda acabará aportándote claridad para dar con la respuesta a esas preguntas que hasta ahora no la tenían: ¿Quién soy? ¿Qué quiero hacer? ¿Para qué lo quiero? y ¿Cómo lo voy a hacer?

Clave #3 Estar abierto al cambio

Te voy a contar un secreto: para ir de A, a B, es inevitable tener que abandonar A.

Menudo secreto, estarás pensando, y tienes razón esto no es ningún secreto, mas conozco a muchas personas que dicen querer algo y, sin embargo, no están dispuestas a mover ni una sola coma en su vida.

Te suena eso de “sí, claro que quiero, me gustaría mucho, pero es que… No tengo tiempo, no tengo dinero, ahora no es el momento”. Difícil que se produzcan cambios con esta actitud, ¿verdad? ¡Y no te digo nada de obtener resultados diferentes!

Lo dicho, para ir de A a B hay que abandonar A. Es obvio y cualquier persona que quiere emprender o reinventarse profesionalmente sabe que debe enfrentarse a los cambios.

Decimos enfrentarnos al cambio con absoluta normalidad sin ser conscientes de que ahí radica el verdadero problema. ¿A quién le gusta las dificultades, los enfrentamientos, el sufrimiento?

Nos enfrentamos porque respondemos a creencias limitantes que tenemos absolutamente interiorizadas. Nos enfrentamos y lo único que hacemos es crear más resistencia.

Lo que en verdad deberíamos hacer es aceptar el cambio. Afrontarlo, hacerle frente sin eludirlo, asumiendo el esfuerzo que supone y actuando de acuerdo con sus exigencias. Cambiar implica salir de nuestra zona de confort, cuanto antes lo entendamos mejor.

Personalmente, soy de las personas que necesitan estar muy seguras antes de pasar a la acción. He trabajado mucho este aspecto mío y me ayudó mucho darme cuenta de que no tenía que hacer grandes cambios para conseguir lo que quería. Lo único que necesitaba era dar un pequeño paso cada día y abandonar la ansiedad de ver los resultados inmediatamente.

Un pequeño cambio de dirección puede llevarte a un lugar totalmente distinto. Sólo hay una pequeña diferencia entre estas dos respuestas y, sin embargo, el resultado es infinitamente diferente:

A la pregunta «¿Conseguiste tu sueño?» qué contestarías: “No, me rendí” o “No me rendí”. Tú decides, ¿con coma o sin coma?

Nos asusta el cambio. Llevamos fatal la incertidumbre, pero lo cierto es que estamos diseñados para el cambio. La vida es cambio en sí misma, no hay un día que sea igual a otro. Esto lo tenemos interiorizado y no nos angustia. Pero qué pasa cuando se trata de cambios “más importantes”. Entonces olvidamos nuestra habilidad para afrontarlos y nos quedamos paralizados.

Te invito a que a partir de hoy hagas cada día algo diferente en tu vida. Algo que quizá te incomoda un poco: dar una opinión, hablar con alguien, hacer una llamada… O algo que normalmente no te permites, un capricho no importa si es grande o pequeño, lo importante es concedértelo. Convierte este ejercicio en un juego y observa cómo te sientes. ¿Te sienta bien? Estoy convencida de que sí y de que conforme pase el tiempo te atreverás a hacer más cambios en tu vida.

La vida es cambio constante. De hecho, si no existe el cambio tampoco existimos nosotros; sin cambio estamos muertos. Cuando nos quedamos paralizados, sin atrevernos a dar el siguiente paso, vivimos una suerte de muerte en vida, nos sentimos mal, sin ilusión, nuestro trabajo no nos llena, nuestra vida no tiene sentido. Dime, ¿quieres vivir o seguir siendo un zombie? Si estás leyendo este artículo creo que ya sé la respuesta. ¡Te felicito, lo vas a conseguir!

Clave #4 El mejor momento es aquí y ahora

“Y si no es ahora, ¿cuándo?” El Talmud

Las personas tenemos una gran capacidad de sufrimiento, por suerte o por desgracia esto es un hecho y probablemente tenga que ver con nuestra educación. Se nos enseña que debemos tener una gran capacidad de aguante, no decir lo que necesitamos, lo que queremos; porque si lo hacemos ponemos en riesgo nuestra seguridad. Si no encajamos con el resto, nos van a excluir. ¡Fíjate que carga tan grande llevamos sin darnos cuenta!

Afortunadamente, tenemos un tope de sufrimiento y cuando lo alcanzamos, todos absolutamente todos, somos capaces de tomar acción. ¿Qué quiero decir con esto? Lo que quiero decir es que, aunque no lo reconozcamos la capacidad de elegir qué hacer la tenemos desde el principio.

Decimos: «ahora no es el momento», «lo haré más tarde», «cuando pase no sé qué lo haré»… Cuando postergamos no es porque las circunstancias externas no sean favorables, son nuestras circunstancias internas las que no lo son. Atenderlas y cambiarlas sólo depende de nosotros.

Vivimos aquí y ahora, no podemos volver al pasado ni adelantarnos al futuro. Nuestra capacidad de acción es únicamente en este instante y demasiadas veces lo olvidamos. Nos asusta estar presentes y conectar con nuestra propia naturaleza. Nos conformamos con vivir en piloto automático desconectados de nuestra propia naturaleza sin arriesgarnos a que nos rechacen, abandonen o no nos vean.

Si te encuentras en un momento crucial de tu vida, con muchos interrogantes y, sobre todo, con muchos miedos que te paralizan, tengo una buena noticia para ti: es la señal de que ya estás preparada para dar el siguiente paso.

No esperes más, te mereces ser tú, tener fe en ti y confiar en la bondad de la vida.

Clave #5 Escucha a tu cuerpo

Escucha qué te dice tu cuerpo, sabe perfectamente lo que tú necesitas, aunque tu consciente aún no lo sepa.

Si estás insatisfecho con tu trabajo, con tu vida, probablemente tu cuerpo haga tiempo que te está mandando señales.

Yo las ignoré durante años. Estaba de mal humor, con dolor de estómago, en guerra constante con el mundo, cualquier pequeña tontería me hacía saltar y, sin embargo, seguía sin moverme de mi incómoda zona de confort.

Hay una teoría que no tienes por qué compartir, pero que a mí me ha ayudado mucho. Me he dado cuenta de que la vida nos pone delante una y otra vez oportunidades para que aprendamos lo que necesitamos para aprender. Los eventos puede que sean distintos. Una persona que nos saca de las casillas, que nos hace sufrir, un jefe que no nos valora…

Podemos intentar huir, aunque de poco sirve porque “el problema” (la lección) volverá a aparecer en nuestra vida con otra cara, pero seguirá siendo la misma. Viviremos las mismas emociones y estas si no son debidamente atendidas, se reflejarán en nuestro cuerpo.

Sí lo siento, aunque te cueste aceptarlo, somatizamos las emociones que no somos capaces de gestionar. Esta capacidad no es sólo de las personas hipocondríacas, tú y yo hacemos lo mismo. ¿Acaso no has sentido nunca esa angustia en el estómago, un nudo en la garganta, que te fallen las piernas o, cuando es más crónico, ese continuo dolor de cabeza, de espalda o de estómago, por poner otros ejemplos?

Hay un ejercicio muy sencillo que aconsejo siempre. Conviértete en tu propio observador. Te propongo que te pongas dos o tres alarmas a lo largo del día y en el momento que suenen observes qué estás pensando y qué estás sintiendo y lo anotes. No te juzgues, simplemente anótalo. Llevar este registro, al menos durante una semana, te va a permitir conocerte más.

Te invito a que hagas este ejercicio o quizá te guste meditar. No importa lo que hagas. Lo único que sí es importante es que no esperes más a atreverte a ser tú. Probablemente lo único que conseguirás es tener más ansiedad o entrar en depresión.

Clave #6 Hazlo a pesar del miedo

Lo que nos separa de lo que queremos conseguir muchas veces es el miedo. Sé de qué hablo, he sido una gran experta en eso. Bueno, confieso que a veces si me descentro, todavía aparece.

A la mayoría de las personas nos da miedo exponernos y ser juzgadas. ¿Y si no somos suficientemente buenas y dejan de querernos o nos rechazan? Se trata de un miedo ancestral, inconsciente que a algunas personas incluso puede llegar a paralizar.

Todos tenemos miedos. Es bueno tenerlos, nos protegen. Pero si tus miedos te impiden avanzar es el momento de reconocerlos, aceptarlos, agradecer la protección que te pretenden dar y, lo más importante, avanzar a pesar del miedo. La única forma de que el miedo desaparezca es pasando a la acción.

Llegados a este punto, si ya estás decidida a tomar acción y hacer lo necesario para transformarte en la persona valiente, capaz y feliz que de alguna forma sabes que hay en ti, quiero felicitarte. ¡Felicidades por darte el permiso de conocerte! Eso que quieres ya lo eres, sólo hace falta que lo recuerdes.

Vas encontrar respuesta a todas tus preguntas, no lo dudes. Vas a encontrar el trabajo que encaje perfectamente con tu esencia y que te permita sentirte libre y realizada.

Si ya has empezado la andadura de la reinvención, quiero recordarte que es mejor ir acompañado que solo y alguna cosilla más:

  • Nunca tendrás la certeza absoluta de que todo saldrá bien a la primera. Quizá te estés diciendo: «¡Ah, no me puedo permitir fracasar!». Lo entiendo yo misma me lo he dicho muchísimas veces, pero no me refiero a esto. Debemos entender que para emprender es mejor hecho que perfecto. Además, es muy importante adoptar una actitud de aprendizaje que nos permita disfrutar del camino.
  • No debe importante lo que los demás te digan, siempre y cuando tú estés convencida de lo que quieres hacer y por qué lo quieres hacer.
  • Cuida en qué inviertes tu dinero. A veces lo barato o no tan barato, sale caro. Yo he invertido mucho en cursos que finalmente no me han servido para apenas nada. Formarme en mi materia por supuesto que sí y seguiré haciéndolo, pero hay otro tipo de cursos hágaselo usted mismo que en la fase inicial de emprendimiento creo que no funcionan. Si volviera a empezar, invertiría primero en un acompañamiento 1 a 1 que me ayudara a confiar en mí misma, a la vez que ganar en claridad para poder pasar a la acción, sabiendo que cada paso es el correcto. Esto es lo que valoro. Por lo demás, Internet está lleno de contenido gratuito acerca de cómo hacer cualquier cosa que precisemos hacer.
  • El orden es importante. Primero es Ser, luego Hacer para, finalmente, Tener. Yo intenté ganar tiempo. Me decía: “Ya que he tardado tanto en saber qué quiero hacer, quiero ir rápido”. A mí no me funcionó, quizás a otros sí, no lo cuestiono. Yo no estaba mentalmente preparada, tenía miedo a pasar a la acción, a exponerme, a no ser suficiente, a no aportar valor, y de este modo, con tantos miedos y la falta de confianza en mí misma, todo lo que iba creando quedaba en mi ordenador sin ver la luz.
  • Cuando no estamos viviendo la vida que queremos es porque todavía nos falta tener mentalidad de éxito. Si no tienes los resultados que quieres, revisa tu patrón de pensamiento y, sobre todo, revisa tu relación con el dinero.

Por último, quiero compartir contigo un último aprendizaje. Este camino lo podemos hacer desde la presión y la ansiedad por conseguir resultados o disfrutando del proceso. Finalmente, entendí que la única opción válida es la segunda.

Sólo cuando me rendí a querer controlar todo, cuando me abrí a jugar, a conectar con la diversión, a reírme de mí misma, a relativizar cualquier tropiezo, a tomarme cada nuevo reto como un juego, empecé a conectar con mi verdadera esencia y empecé a fluir.

Sólo cuando dejé de representar el papel de superwoman (esa mujer que puede con todo, tiene que saber de todo, que es seria y extremadamente profesional, que no duda y es perfecta), pude conectar conmigo misma y empecé a recuperar la energía que hoy me permite hacer lo que amo hacer. Mi liberación vino de la mano del coaching estratégico. Un día subí a un escenario. Estaba muerta de miedo y Tino Fernández tras hacer una intervención conmigo me propuso convertirme en una aprendiz, en una mujer imparable que, aunque no sepa cómo, consigue encontrar la forma de conseguir hacer realidad sus sueños.

Todos en este mundo somos aprendices. Algunos simplemente llevan más tiempo en el camino y tienen más experiencia, pero tú y yo también podemos llegar donde han llegado otros o incluso superar a nuestros referentes.

Lo único que se requiere son tres ingredientes: Compromiso, Perseverancia y una buena Actitud.

¿Los tienes? Si la respuesta es sí, no lo pienses más, empieza a andar.

—–

Soy Margarita Vilalta, especialista en coaching estratégico y en reinvención profesional. Te ayudo a rediseñar tu vida y transformarte en una mujer valiente, que sabe lo que quiere y pasa a la acción.

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2 comentarios

  1. Muchas gracias por este artículo, en diciembre del 2018 decidí dejar la docencia después de 18 años de ejercerla, porque ya no me hacía feliz y me sentía realmente agotada. Aún me siento perdida en lo que debo hacer para reinventarme y lanzarme al vivir de algo que realmente me haga feliz, pero leer este artículo me ha dado un panorama mucho más preciso de los pasos a seguir. ¡Gracias María y Margarita!

    1. Hola Karina, cómo me alegro! Efectivamente reinventarse es un proceso e igual que Margarita y yo ya lo conseguimos, tú también podrás. Es posible vivir de lo que te apasiona, ya hay muchas personas que lo están consiguiendo. Así que me alegro mucho que el artículo te haya dado una perspectiva más amplia. A por ello y enhorabuena por apostar por ti y por la vida de tus sueños! Un abrazo

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