Mereces una Vida de Abundancia

Claves_del_articulo

El artículo que publiqué la semana pasada sobre el coaching estratégico generó un gran interés y muchas personas me contactaron preguntando cómo podían acceder a esta formación y hasta me solicitaron información sobre mis sesiones de coaching.

En aquel post hablaba de unos descubrimientos profundos que hice sobre mí misma a través de esta potente modalidad del coaching. Y como lo prometido es deuda, voy a contarlo por aquí: ¿qué revelaciones he obtenido que me hicieron replantearme toda mi vida?

Abundancia vs. Escasez

Para empezar, tengo que confesar que volví a Madrid, después de aquel intenso fin de semana en Vigo, con una palabra clave en mi cabeza: “abundancia”.

Si se trataba de desarrollar a un personaje dormido en mí, mi parte Reina, la pregunta sería: ¿qué caracteriza a una reina de verdad? Desde luego la Abundancia es una de las claves.

Una reina no pide, no ruega, no suplica, no se humilla, no se esconde, no se queda paralizada por miedos o culpas... Una reina es una persona que confía en sí misma, que tiene autoridad, es abundante, que desde una posición de sabiduría y madurez crea su espacio, su reino, su proyecto, lo expande y regala a los demás los frutos de su trabajo.

La palabra ambición a muchos nos rechina, ¿no es cierto? ¿Pero te puedes imaginar a una reina sin ambición? ¿Cómo quiero que sea mi reino: un pantano que no se mueve o un torrente que fluye y genera riqueza y abundancia?

Y ahora toca el momento de sincerarme. Durante años, prácticamente desde que nací me persiguió un patrón de escasez en mi vida. Justo lo contrario de lo que es la esencia de una reina.

No se trata de buscar culpables ni de hacerme pasar por víctima, nunca lo he hecho y no quisiera caer en ese estado. Simplemente se trata de analizar una realidad que por lo que sea me ha tocado vivir (y que seguramente es uno de mis mayores aprendizajes en esta vida).

Todo parte de una creencia-raíz muy arraigada que puede ser una de las preguntas primarias que los seres humanos podemos hacernos.

¿Cómo se forman las creencias-raíz?

A partir de experiencias profundas, dolorosas, incluso traumáticas de nuestra vida. A través de esas experiencias intensas aprendemos lo que es dolor y lo que es placer. Y nuestra meta entonces se dirige a perseguir placer, evitar dolor o ambas cosas a la vez. Cuanto más cercanas a la infancia las creencias, más poderosas son, pues se crean de forma inconsciente y generan patrones que dirigen toda nuestra vida sin que sepamos por qué actuamos así.

Dicen los psicólogos expertos en materia que los 3 primeros años de un niño son vitales para su desarrollo posterior. En esos primeros años de vida es cuando el niño actúa como una auténtica esponja creando a una velocidad increíble conexiones neuronales que configurarán la base de su futura personalidad...

Por circunstancias de la vida que me han tocado, durante esos primeros años de mi más tierna infancia, tuve que vivir alejada de mis padres, y aunque recibía cuidados y mimos por parte de otras mujeres de mi familia (mi abuela, mi bisabuela, mi tía materna y la tía abuela de mi madre), ahora entiendo que viví una especie de abandono, pese a que veía a mis padres todas las semanas.

Esa experiencia vital y primaria posiblemente me generara una sensación de escasez. Es decir, sentía que no había para mí lo que sí había para otros niños.

La escasez, de hecho, me ha perseguido durante toda mi vida, de ahí que me considero a día de hoy una experta en materia de la resiliencia. Superación constante. Escasez de amor, escasez de reconocimiento...

Nunca he querido tener casa propia (probablemente porque temía que la podría perder o porque simplemente sentía que no la merecía). A nivel de pareja: más de lo mismo. Me conformaba con el primero que me hacía caso. Y lo mismo ocurría a nivel profesional: cero ambición, conformismo y aceptar el primer trabajo posible, aunque no me hacía feliz, no tenía que ver con mi profesión y cobrase muy poco.

Afortunadamente mi capacidad de superación, mi afán de conocerme más a mí misma, de crecer a nivel personal... hicieron que fuera superando esas barreras que la vida me iba poniendo. A día de hoy he conseguido tener una profesión que me llena, una pareja maravillosa, viajes a lugares increíbles del mundo (Costa Rica, Japón, México, recorrer toda Europa...), haber vivido en países tan maravillosos como Alemania y Holanda, he conocido y sigo conociendo a gente interesante y abundante, ayudo con mi trabajo a cientos de personas que leen este blog o trabajan conmigo a través de cursos y procesos de coaching que ofrezco.

Las preguntas que te haces enfocan tu vida

Pero ahora toca superar otra barrera más, de las pocas que van quedando: el tema de las finanzas. Hace tiempo descubrí que mi relación con el dinero no era la mejor. Es decir, en lugar de preguntarme cómo puedo ganar más dinero y crecer económicamente, me enfocaba en el ahorro, en el hecho de no perder, más que en ganar.

La diferencia está clara. Si mi enfoque es ahorrar, viviré una vida pobre, una vida de restricciones, una vida en la que sentiré que no merezco tener una casa maravillosa, ropa de calidad, clientes que pagan bien por mis servicios.

Como el 9 que soy en el eneagrama, todo lo material siempre ha sido relegado por mí al segundo plano. De hecho, si te fijas en mi canal en Youtube, los primeros vídeos pertenecen a una serie llamada «Vivir con poco». Es cierto que me gusta no depender de cosas materiales y no les doy demasiada importancia, pero una cosa es ser desapegada y otra vivir en la escasez.

Y es que la escasez y la abundancia son cuestiones meramente de enfoque. Si te enfocas en la abundancia, si sientes que hay espacio para ti en esta vida, si crees que hay gente dispuesta a pagar por tu ayuda, que hay suficiente amor, dinero y salud las cosas llegan, porque el Universo es abundante y generoso.

La pregunta que más me ha perseguido durante toda mi vida ha sido: “ si no me doy prisa, lo puedo perder”. De ahí mi impulsividad e impaciencia en muchos ámbitos de mi vida. De ahí el decir siempre sí, porque si digo no, puede que ya no obtendré ese sí más adelante. Falta de asertividad, baja autoestima, falta de confianza, sentirme inferior, creer que no me merezco ciertas cosas...

Así todo junto suena bastante desagradable, ¿verdad? Por fortuna muchos lastres ya los dejé atrás hace años y en otros sigo trabajando a día de hoy.

Porque el hecho de ser coach y dedicarme a ayudar a otros a mejorar sus vidas no significa que yo haya llegado al umbral de la perfección y lleve una vida fantabulosa. Mi gran reto ahora es reconciliarme con las finanzas, con la abundancia a nivel económico, sentir que hay suficiente en este mundo para mí, que lo merezco.

Cómo enfocarte en una vida de abundancia

Y si tú te has sentido identificada con mis palabras, me gustaría que lo compartieras con todos. Por ejemplo, ¿qué patrón te ha perseguido desde tu infancia? ¿Qué preguntas te haces con relación al dinero o a otro ámbito de tu vida que está estancado? ¿Cómo empiezan tus preguntas recurrentes ante dificultades en la vida?

A veces simplemente fijándote en tu patrón recurrente a la hora de hacer las preguntas, puedes entender muchas bastante acerca de tu manera de vivir.

¿Por qué todo lo malo me pasa a mí?

¿Por qué nunca consigo lo que deseo?

¿Por qué me cuesta creer más en mí?

Escribe tus preguntas recurrentes. Y después pregúntate cómo puedes cambiarlas por algo más productivo:

¿Cómo hago para que me pasen cosas mejores?

¿Cómo puedo conseguir aquello que tanto deseo?

¿Cómo puedo creer más en mí?

A veces una diferencia tan sutil como sustituir un por qué por un cómo te abre un mundo lleno de posibilidades, te lleva hacia la abundancia, en vez de anclarte en el pasado y quedarte en las excusas.

Sé que no es fácil ser conscientes de cómo pensamos día tras día, de cómo nos hablamos, de qué decisiones tomamos o qué emociones sentimos a cada momento. Pero para eso está la figura de un coach: alguien que te puede hacer de espejo, fijándose en tu forma de expresarte, hablar, en tu enfoque, en el significado que le das a aquello que te ocurre...

Si llevas tiempo preguntándote por qué no eres feliz o por qué no consigues aquello que te propones, tal vez sea hora de invertir en ti misma.

Y sí, a mí siempre me hizo sentirme culpable el hecho de gastar en mí misma: en ropa, en accesorios, incluso en formación. Siempre he buscado la vía más barata, más económica de conseguir aquello que deseaba. Pero como versa un dicho popular: lo barato sale caro. Los zapatos de plástico no duran ni una temporada. Las aplicaciones gratuitas llevan no te ofrecen todas las funciones.

Por ejemplo, dudé muchísimo a la hora de invertir en el Curso de Coaching Estratégico, pero ahora siento que fue de las mejores inversiones hechas en mi vida.

Yo creo firmemente que absolutamente todos nos merecemos una vida mejor. Y lo mejor es que eso no depende de lo que tengamos en este momento, sino de cómo enfoquemos nuestra vida entera, a través de preguntas, significados y decisiones que tomamos a diario.

Si te interesa iniciar un proceso de coaching conmigo para llevar tu vida al siguiente nivel y conseguir una vida abundante. O tienes interés en realizar el curso de coaching estratégico que ha sido clave en mi transformación personal y profesional, contáctame y te proporcionaré la información sobre ello.

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16 comentarios

    1. Gracias Isa! Hice tantos descubrimientos en la Abadía, que me daría para muchos posts… Pero creo que voy a parar aquí 😉 Que al final mi hermana pequeña dice medio en broma que soy la coach-penurias jeje. Aunque creo sinceramente que un ejemplo real de transformación y reinvención es lo que más inspira a la gente. Muchas gracias por tus palabras! Abrazos 🙂

  1. Muchas gracias Maria, me ha encantado el post, la verdad es que nos inculcan unas ideas que arrastramos inconscientemente, a mi por ejemplo la idea de conformarte, aunque yo he salido un poco rebelde y no me suelo conformar, quiza ese tambien sea un poco mi problema…por que a veces me cuesta tomar decisiones. En fin, creo que eres muy valiente y que se tiene que luchar por lo que uno quiere. Gracias!

    1. Hola Mónica. Tienes toda la razón. A muchos nos enseñaron a conformarnos. Mira, hace poco vi una película de Disney nueva, Zootropolis o Zootopia. Tienes que verla, porque no es sólo para niños, justo habla de eso: de no conformarnos, de no dejar romper nuestra identidad ni nuestros sueños, aunque la sociedad entera nos diga lo contrario. Pronto escribiré un post hablando de esta película, porque está llena de metáforas y es un ejemplo de superación para cualquier persona. Muchas gracias por dejar aquí tu comentario. Un abrazo.

  2. Muy buen artículo María! Y muy valiente 🙂 Yo creo que soy consciente de muchas creencias limitantes como por ejemplo “no soy merecedora”. Tengo la sensación de que, aunque me estoy dando cuenta de muchos patrones que repito, me cuesta enfrentarme a ellos… lo postergo, la rutina del día a día me gana! Sé que hay que pasar a la acción…
    Me gustaría parar el tiempo e irme una semanita a algún lugar bonito para solo “trabajar en mí misma”. Leer tus artículos serían, sin duda, una de las tareas diarias, enhorabuena! 🙂

    1. Hola Marina. Pues no lo dudes. Si sientes que yéndote a un sitio bonito a desconectar es lo que necesitas, ¿por qué no hacerlo? Tú misma dices que tienes la creencia de “no soy merecedora”. ¿Y sabes cuál es la mejor manera de cambiar tu creencia? Pasando a la acción. Así es como yo rompí con muchas de mis creencias: haciendo aquello que temía, que me causaba miedo o incomodidad. Y es que todos merecemos ser felices, todos merecemos ser abundantes. He visto cambios espectaculares en mi reciente curso de coaching estratégico. Personas que venían con creencias muy profundas y de repente cambiaban de identidad. Esto no es magia. Sólo hay una condición: querer cambiar, desearlo. Y ponerte en marcha. Un abrazo y muchas gracias por dejar tu comentario 🙂

  3. Hola María! Gracias por tan significativas palabras. Me he sentido muy identificada porque toda mi vida he estado muy relacionada con la escasez. Hoy me he dado cuenta de ello y me he quedado meditando seriamente en todo lo que expones. Bendiciones para ti!

    1. Hola Anna. Me alegro mucho que este post te haya hecho reflexionar. Así me quedé yo después de caer en la cuenta de mi creencia limitante con la escasez. A partir de ahora toca pensar cómo puedes generar una nueva mentalidad basada en la abundancia. Un abrazo!

  4. María que post tan espectacular, me veo reflejada en cada una de tus palabras, mientras avanzaba en la lectura era como si me viese de alguna forma en un espejo, que valiente eres al desnudarte con palabras como lo has hecho; precisamente estoy escribiendo un post en el cual recorro mi historia personal para detectar en qué lugar de mi vida se planteó el desamor propio como un sentir muy arraigado, soy una persona que trabajo en mí a diario y mi meta personal este año es trabajar en mi amor propio, así que estoy reprogramando mis pensamientos y reentrenando mi mente, las afirmaciones de Louise Hay me han ayudado muchísimo para no desviar mi mente hacia caminos que no contribuyen con mi bienestar, temas como prosperidad y abundancia son esenciales para conectarse con la vida mientras se trabaja también en el merecimiento, porque pareciera que esos tiempos difíciles de nuestra infancia quedan muy profundos y cuando vemos las cosas maravillosas de la vida creemos que no somos parte de ello, cuando en realidad la vida misma nos está esperando para dárnoslo.
    Te voy a compartir un video de Louise Hay que de seguro te puede ayudar con este tema de abundancia para que continúes con tu camino de plenitud personal https://goo.gl/71Iqcp
    Un gran abrazo y gracias por tus hermosas palabras.

    1. Gracias por tu comentario Eliana y tus palabras. Veo que muchas personas se han sentido identificadas con esto que cuento en el post. Será que hay mucho trabajo en este campo, que muchas nos hemos sentido infravaloradas, poco merecedoras… Y es momento de cambiarlo. Darnos cuenta y a partir de entonces cambiar nuestro enfoque: ¿abundancia o escasez?, ¿amor o miedo? Gracias por el vídeo, lo miraré. A mí Louise Hay también me ayudó mucho a entenderme y a crear afirmaciones que han supuesto crecimiento en mi vida. Un abrazo!

  5. Hola Maria, aprovechando este rato que viajo a Madrid para leerte en tu blog, echaba de menos este rato, y realmente has hablado de un tema interesante, pues yo si quiero aportar mi granito de arena, en el sentido de que mi cree creencia raíz, en cuanto al dinero, desde muy pequeño, siempre ha sido el mismo, vivir más en el ahorro que en gasto, más cerca de la austeridad que de la abundancia, y aunque si creo que merezco una vida mejor, esto . Bastante contento, pues me ha permitido salir hacia adelante y superar dificultades tremendas, igual que lo hicieron mis padres, siendo pequeño, junto con mus hermanos, cuando surgían dificultades de una u otra índole. Y al final he llegado a una “clave o conclusión” si la mayor parte de ti vida, ahorras, llevas una vida, más o menos de gastar lo justo, de priorizar tus gastos, tus gustos ( en todos los ambitos), luego podrás tener una buena parte para aquello que, con el paso del tiempo, te va surgiendo para aumentar tu felicidad, para conseguir muchas más cosas de las que vas queriendo, en definitiva , llegas a un razonamiento que me ha surgido mucho en mi mente: “Si tienes hoy, podrás obtener mañana” una reflexión para la gente como yo, clase media normal, y que hay renunciar a ciertas cosas para obtener otras, la cuestión, o interrogante que también me ha surgido mucho en estos años: Qué mas ne conviene parabmi felicidad, teniendo en cuenta mis posibilidades? Y si con esto puedo sentirme como un rey?
    Un abrazo amiga Maria.

    1. Hola Justino. Como siempre me alegra verte por aquí. Qué interesante lo que cuentas. Efectivamente: nos creamos nuestras creencias en la infancia, especialmente en el tema del dinero. Yo no estoy para nada en contra del ahorro, porque gracias a ello he podido permitirme grandes cosas… Pero hablo más de la mentalidad de abundancia que es un poco diferente. Es como pensar a lo grande, en vez de enfocarme en lo pequeño, en vez de pensar que mañana no tendré dinero o no permitirme algo que es realmente importante para mí. Antes gastar en formación o coaching me parecía un gasto enorme, ahora veo que lo necesito si quiero crecer en todos los sentidos. Por supuesto no me refiero a despilfarrar, ese no es mi estilo de vida ni mucho menos. La abundancia es sentir que todo lo que yo necesito la vida me lo va a dar, sentir que puedo dar mucho y recibiré mucho. Es un cambio de chip que permite que crezcamos y logremos un estilo de vida hasta ahora no imaginado, como es mi caso. Siempre tuve una mentalidad pequeña. Ahora estoy expandiendo mi mentalidad y me enfoco en la abundancia… y eso significa perderle el miedo al dinero. Un abrazo, amigo! Y gracias por aparecer por aquí (ya te estaba echando de menos jeje).

  6. Gracias MARIA!!!!! la verdad que me hicistes ver como estamos anclados muchas veces en una pregunta sin darnos cuenta. Empezare a tomar mas encuesta mis pensamientos y cambiar esos POR QUE? en QUE? COMO? CUANDO? y atacar esas creencias baratas que muchas veces hemos recorrido durante toda nuestra vida. Y sacar esa reina dormida que esta en mi. Te mando desde mi rincón muchos cariños y una vez mas mil gracias por ser tan especial.

    1. Hola Liliams! Me alegro mucho de que este post te haya ayudado a tener más claras tus ideas y sacar esa reina dormida que hay en ti. Recuerda el ejercicio que hicimos en nuestra sesión, tú ya visualizaste a esa reina, tenla presente y no la olvides. Un abrazo y espero que pronto salga tu proyecto del que me hablaste.

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