Por qué no deberías perderte Inside Out

Claves del artículo:

... o cómo enamorarte de tus emociones

Inside Out, o su versión en español, Del Revés, la última película animada de Pixar y ahora en cartelera en todo el mundo —la he visto aquí en Holanda—, no es un dibujo animado cualquiera, no es únicamente para niños, es sobre todo una gran oportunidad de que los adultos conozcamos y entendamos de una vez nuestras emociones y de paso, cómo funciona nuestra mente.

¿Te imaginas poder entrar en tu mente y ver cómo funcionan tus emociones?

Yo siempre lo he soñado y aunque la nueva película de Pixar recuerda bastante a Érase una vez la vida, se centra en un aspecto muy especial y muy importante de nuestra vida: nuestras emociones, esas grandes desconocidas.

Sinceramente, antes de ver la película, ya conocía el trailer y no dejaba de sorprenderme la cantidad de veces que veía artículos, comentarios, infografías, etc. relacionadas con ella. ¿Acaso no tienen otra cosa de qué hablar? Lo cierto es que sencillamente no había visto la película. Creo que es difícil no hablar o no escribir acerca de algo tan poderoso como nuestras emociones y sobre todo tan brillantemente producido como lo ha hecho este estudio de animación. Se cree que esta película va a optar al Óscar, pero no a la mejor película de animación, sino a la Palma de Oro. Y no me extraña: es una auténtica obra maestra y Pixar se ha superado con ella.

La película te transforma

Aparte de emocionarte, por supuesto. Al terminar de verla, me enamoré de todas aquellas emociones, pero lo más importante: me enamoré de las mías propias. Lo que esta película consigue de forma magistral es trasladarnos el mundo emocional de una manera profunda y seria y a la vez divertida y cercana.

Insisto: Del Revés no es una película sólo para niños; éstos disfrutarán con ella y aprenderán, pero lo que la hace grande es que sea para todos los públicos, especialmente el público adulto, porque Inside Out es que nos reconcilia con nuestras emociones. Yo, que estudié Inteligencia Emocional y pensaba que lo sabía todo acerca de las emociones... ¡ilusa de mí! Ahora por fin logré conectar de verdad con mis emociones, enamorarme de ellas, pude ponerles un nombre y una cara, sí, aunque sea a través de los muñequitos de colores que Pixar ha creado. Y es que los personajes de este estudio de animación son tan entrañables, cercanos y humanos que no puedes hacer otra cosa que cogerles un gran cariño, como me ha pasado recientemente con Wall-E o Up (es curioso, pero no las vi hasta este verano y ya soy su fan incondicional).

La película ha contado con psicólogos de referencia del mundo actual, como el experto en emociones Paul Eckman, para dar un soporte científico en relación a cómo funcionan las emociones y sobre todo cómo las vive una niña de 11 años, protagonista de la película.

No voy a entrar a contar el argumento de la película, porque no quiero hacer spoiler por si aún no la has visto. Es más: lo que ocurre en la vida real de la protagonista es una mera excusa para explicar cómo funciona nuestro mundo emocional, de una manera gráfica, sencilla y muy muy entretenida. Por tanto, voy a centrarme en la parte de psicología de Inside Out y lo que podemos aprender de ella.

¿Qué nos enseña Inside Out?

Las emociones básicas

Aunque las emociones básicas son 6, en la película sólo aparecen 5, siendo éstas las más importantes. Falta la Sorpresa, una emoción muy corta en duración, que normalmente da lugar a otras emociones más duraderas como alegría o tristeza, por ejemplo.

  • La alegría se presenta cuando nos encontramos bien, cuando nos sentimos positivos y motivados
  • El miedo o el temor nos quiere proteger de situaciones peligrosas
  • El asco o disgusto nos ayuda a que no nos envenenemos, física y socialmente
  • La ira se presenta cuando creemos que nuestros límites han sido violados
  • La tristeza nos permite ahorrar energía y nos ayuda a superar situaciones de pérdida

Por supuesto, éstas son sólo las emociones básicas que combinadas entre sí, darán lugar a emociones más complejas que desarrollamos conforme maduramos. En esta tabla, que se ha compartido muchísimo por las redes sociales, puedes ver algunas de las emociones que se forman a partir de las básicas. Por supuesto que hay muchas, esto es tan sólo un ejemplo.

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La importancia de todas y cada una de nuestras emociones

Tanto la protagonista, una niña de 11 años en cuya mente sucede la trama principal de la historia, como sus propias emociones, divertidos muñecos de colores que dirigen el panel central de su cerebro emocional (en realidad: sistema límbico del cerebro), no le ven ninguna utilidad y suelen ignorar a una emoción llamada Tristeza, porque “estropea” los pensamientos y los convierte en recuerdos menos positivos.

La tristeza sin embargo tiene una función muy importante. Sentir tristeza es necesario en ciertos momentos de la vida: para entender qué es importante para nosotros, para pasar el duelo, cerrar etapas de nuestra vida, etc.

De hecho el mundo occidental en el que vivimos nos insta constantemente a ser felices, estar optimistas, pasarlo bien y disfrutar de cada momento. Algo bastante utópico y muchas veces contraproducente. Al ignorar la tristeza o reprimirla, acumulamos emociones no expresadas en nuestro cuerpo y podemos incluso llegar a enfermar.

Los recuerdos y la memoria

Uno de los elementos centrales de la película es la creación de recuerdos y su relación con nuestras emociones. Nuestros recuerdos tienen matices emocionales y se van formando a partir de experiencias de nuestra vida. Así en la animación aparecen bolitas de colores, correspondientes a la emoción presente.

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Cuando las experiencias y las emociones han creado determinados recuerdos, los más relevantes se almacenan finalmente en los infinitos laberintos de la memoria a largo plazo. Es increíble la visión que presenta Pixar de nuestro archivo de memoria: una especie de biblioteca-laberinto llena de recuerdos (bolitas brillantes de colores), de la se van eliminando aquellos recuerdos que nuestra mente ya no considera necesarios.

Valores y personalidad

Cuando los recuerdos o nuestras experiencias vitales son lo suficientemente intensos y significan mucho para nosotros, vamos creando a partir de ellos nuestros valores. En la película aparecen como islas, que sustentan nuestra personalidad, aquello que para nosotros es importante. Conocer nuestros valores es esencial para vivir una vida digna, para aceptarnos y valorarnos y actuar de forma coherente en nuestro día a día.

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Honestidad, Familia, Amistad, Diversión... ¿Conoces cuáles son tus verdaderos valores? Muchos vivimos sin conocer qué es importante para nosotros, en qué se sustenta aquello que hacemos. En mis procesos de coaching siempre recomiendo realizar el ejercicio de conocer y poner en orden de importancia nuestros valores, para determinar si vivimos de acuerdo con ellos o por el contrario los tenemos olvidados. Conocer nuestros valores nos permite sentirnos bien con quiénes somos y conseguir coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos en nuestra vida diaria.

La película nos muestra también cómo esos valores se pueden romper en un momento determinado, a partir de nuestra interpretación de la realidad y cambios en nuestra vida. Pero también se pueden volver a formar o crearse nuevos.

El pensamiento y la abstracción

Inside Out tiene algunos momentos brillantes que tomaría demasiado tiempo describir en detalle. Una de las cosas que más me ha impactado ha sido ver cómo presentan el pensamiento, a través de un tren que viaja por nuestra mente, llevando hechos y opiniones, entre otras cosas, y se detiene cuando estamos dormidos.

Otro aspecto que me llamó la atención y no conseguía descifrar era el vagón de la abstracción. El pensamiento abstracto lo desarrollamos conforme nos vamos haciendo adultos y es lo que nos diferencia de otros animales: tenemos la capacidad de generar pensamientos sin tener que recurrir a estímulos externos.

La imaginación y la fantasía

La imaginación ocupa un gran territorio de nuestra mente. Estemos soñando o despiertos, sin darnos cuenta, no paramos de imaginarnos cosas: imaginamos lo que hacen o piensan los demás, imaginamos lo que pasará mañana o lo que nos gustaría hacer. La imaginación es el territorio de la magia, de lo imposible pero también de lo posible. Es increíble cómo Pixar describe el territorio de fantasía lleno de objetos mágicos y divertidos, presentándolo como un inmenso parque de atracciones en el cerebro de Riley, la protagonista.

¿Hace cuánto que no visitas tu mundo de fantasía y te permites soñar?

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También forma parte del mundo de fantasía de la niña un amigo imaginario que tuvo de pequeña, un Elefante rosa de algodón de azúcar, personaje clave en la película que es una brillante metáfora del paso de la infancia a la pubertad.

¿Recuerdas haber tenido un amigo imaginario de pequeño? Yo sí: una silla de madera llamada Munela 😉

Los sueños y el subconsciente

Es fascinante cómo en la animación se nos explica la formación de nuestros sueños, en los que una productora de cine como si de Hollywood se tratara va creando películas muchas veces surrealistas y sin sentido para que procesemos la información mientras dormimos.

¿Quién no se ha preguntado por la finalidad de los sueños en nuestra vida? Pixar muestra cómo una situación incómoda que hemos vivido podemos convertirla en absurda y hasta reírnos de ella, gracias al gran trabajo que realiza nuestra mente mientras dormimos.

Cuando dormimos nuestro pensamiento se para, pero sigue habiendo un gran movimiento en nuestra mente, a través de sueños y del subconsciente, que en la película aparece como un lugar prohibido y oscuro. Ahí habitan nuestras peores pesadillas que si irrumpen en nuestro sueño, nos harán despertar súbitamente.

Por qué todos deberíamos ver Inside Out

Después de ver la película, como si fuese una niña pequeña, empecé a detectar al instante mis emociones principales. ¡ Ay, mi tristeza, de la que tantas veces huyo!, de repente empecé a verla con cariño, imaginándola como la niña de gafas gordita, de color azul, siempre cansada para moverse y sin ganas de hacer nada.

La película también nos enseña las emociones dominantes que tenemos cada uno. Si en el caso de la niña, la emoción principal que dirigía el centro de las operaciones era la Alegría, en el caso de la madre es la Tristeza y en el caso del padre, la Ira.

Permítete sentir tristeza alguna vez

por-que-todos-deberiamos-ver-inside-out-6Durante mi época actual en Holanda, con tantos días grises y la soledad de expatriada que he sentido en no pocas ocasiones, la tristeza ha asomado por mi puerta, y como mi emoción principal es la Alegría (otra cosa que descubrí gracias a Inside Out), yo también he tratado de acallarla, buscando algunas distracciones externas para no tener que enfrentarme a ella.

Ahora veo de otra manera esta etapa de mi vida, la entiendo mucho mejor: la tristeza es necesaria, me pide que reflexione, que entienda qué es lo que anhelo, qué necesito realmente para ser feliz. La tristeza además es un paso importante cuando se producen cambios en nuestra vida. Y el cambio ha sido la tónica habitual de mi día a día.
Así que si aún no has visto esta película, te la recomiendo totalmente. Te puedo asegurar que aparte de divertirte y emocionarte, aprenderás muchísimo del mundo de las emociones y nuestra mente, y además te sentirás aliviado, reconciliándote y enamorándote de tus emociones.

Y si  ya has visto la película, cuéntame: ¿qué te ha parecido? ¿Has detectado cuál es tu emoción base? ¿Ha cambiado tu relación con tus emociones después de verla?

15 comentarios

  1. Pues la verdas es que la película tiene muy buena pinta, aunque sea de “dibujitos” como las denomina mi sobrina de 5 años, se ve que trata sobre emociones y cosas para adultos.

  2. Jeje pues ya ves, dibujitos y emociones para adultos. Yo he aprendido mucho de ella y me lo he pasado en grande viéndola. Y ahora no paro de recomendársela a todo el mundo. Ya me contarás si la ves, Javier. Un abrazo!

  3. Hola María, disculpa, si no he leído, antes, este artículo tuyo sobre la película, y las emociones, contarte que han sido estos 2 días pasados, intenso de emociones, dos días fuertemente tristes para mí,y al leer este artículo, no puedo dejar pasar esta oportunidad para comentar mis emociones y que yo, normalmente, suelo pasarlo peór, se me murió un ser muy querido para mí, el gato de mis padres, pero que antes fue mío, y hasta que me marché de casa, lo crié desde que tuvo un mes, le he alimentado, he jugado con él, he tenido muchas emociones con él pasé muchos ratos con él, incluso cuando ya no vivía , alli, pero iba a comer a casa de mis padres, y el lunes se nos fue, y la verdad es que todo esto, ha dejado huella en mí, tanto, que no he podido,resistir ciertas emociones, no he podido evitarlo, no he podido ser fuerte, pero a causa de mi ansiedad,y mis débiles nervios, estas emociones, hacen más efecto sobre mí, que en cualquier otra persona, ese lunes y el martes, fueron muy duros para mí,porque no he dejado de recordar, todos aquellos momentos, la mayoría alegres, otros tristes (cuando se ponía malito, etc). y que 13 años no se olvidan con mucha facilidad. En cuanto a la película, pues me has convencido para verla, porque normalmente no suelo ver este tipo de películas, pero si que resulta interesante ver cómo funcionan nuestras emociones, como influyen en nosotros, y como se desarrollan en nuestra mente. Como siempre ha sido un autentico placer leerte, un abrazo, mi querida amiga María.

  4. Hola Justino. Ohhh lo siento mucho, de verdad. Entiendo que un gato se convierte en un miembro más de la familia, así me pasó a mí y mis hermanas con nuestro gato Raúl, que murió a los 3 años, atropellado. Es duro sí, pero justamente la tristeza nos ayuda a darnos cuenta de lo que es importante para nosotros. Y sé que te va a gustar la película, porque justamente enseña cómo funciona la tristeza y la importancia de ésta en nuestra vida. Mucho ánimo y que superes tu pérdida pronto. Un abrazo muy grande, amigo!

    1. Gracias Javi, yo también lo quería, todavía tengo 2 más, y espero desfrutar de ellos muchos años más.Sé que a ti también te gustan. Un abrazo Javi

  5. Hola Masha, como te comenté en tu Reto de FB vi la peli el otro día. Fantástica y tremendamente original.

    Soy informático y electrónico, así como gran aficionado a la mecánica de automoción y vi muchos paralelismos con este tema que sí conozco. Dicen que la computadora se inventó intentando emular
    la mente humana. A nuestra imagen y semejanza. Es la máquina más compleja jamás diseñada y
    construida por el ser humano. Un microprocesador de gama media ya implementa unos 1.100 Millones
    de transistores aunque nuestro cerebro humano unos 100.000 Mil Millones de neuronas.

    Sin embargo la computadora parece tan apacible y serena, simplemente ejecuta su software. A diferencia nuestro, parece que sin emociones negativas, ni dudas, ni miedos. Se enfoca en lo suyo y punto, realizando el trabajo encomendado.

    Y pensándolo bien, nuestras emociones son algo equivalente al software (sistema operativo) que
    responde a los sensores de entrada (periféricos), a nuestros sentidos. Son la reacción en base a nuestras creencias, valores u opiniones más o menos arraigadas.
    En función de nuestras circunstancias o vivencias, del prisma diferente en como cada uno vemos
    el mundo, chocarán o no con nuestras creencias, que a su vez dispararán esa especie de software fijo de nuestras emociones, que todos tenemos.

    Los sensores electrónicos+drivers del coche podrían ser el equivalente a nuestras creencias ancladas en nuestra mente: por ej. el sensor de temperatura mantendrá informada a la computadora ECU para
    entrar en modo “desprecio” a 55ºC, “enfado” a 104ºC activando el ventilador a mínima potencia, “ira” a 110ºC activándolo al máximo, o “furia” a 120ºC encendiendo además un piloto rojo en el salpicadero para que pares el motor.

    Pero a diferencia de una máquina, somos nuestro propio informático. Tenemos la capacidad, la
    inteligencia consciente de autoinstalarnos nuestro propio software que reemplace al equivocado.
    Podemos instalar o modificar nuestras propias creencias que desplacen aquellas que son incorrectas.

    También podemos quitarle conscientemente recursos “hardware” de pensamiento y enfocar la mente en otra cosa, temporalmente, de manera que determinadas emociones no se disparen, ni se adueñen, aun estando en conflicto la situación con unas creencias-prejuicios que empezamos a preguntarnos como equivocados.

    En fin, me está haciendo pensar y generar tantas o más dudas como enseñanzas. Ya espero el DVD.

    Un saludo

    1. Hola Enrique. Qué comentario y aportación tan curiosa, original y profunda acabas de hacer. Vale para escribir todo un artículo sobre ello. Nunca había pensado en este paralelismo y me parece brutal. La verdad a mí la película también me dejó muchas dudas después. Es lo bueno de películas como esta: no se quedan en el momento de verla. Van más allá. Un abrazo y gracias por tu comentario.

  6. Estoy aprendiendo mucho con la profundización en las emociones. Creo que es muy importante entender nuestras emociones para conocernos y para no ser gobernados por ellas. Es un mundo desconocido por mí, dado que mi pensamiento ha estado centrado más bien en la dualidad Bien_mal, la moral ha tenido y tiene mucho peso en mi vida.
    Esta cosmovisión es ligera, en el buen sentido y compasiva.
    Quisiera aportar que una película que me impactó y gustó mucho fue: Into the Woods.
    Además de ser preciosa enseña lecciones de la vida extraordinarias: la lealtad, la humildad y saber que las apariencias engañan y que a veces juzgamos a algunas personas sin conocerlas.
    Besos.

    1. Hola Victoria. Muchas gracias por tu comentario. Yo nuca paro de aprender sobre las emociones. Es como una lección diaria que tengo a través de la vida. Y es apasionante. Gracias por la película que recomiendas. La tenía pendiente de ver. Otra película de pixar que me ha marcado ha sido Wall-E. Tengo pendiente de escribir sobre ella. Un abrazo y espero verte por aquí.

      1. La película de Wall-e me encantó. Es muy, muy bonita y me inspiró bastante, hasta el punto de que compramos en su día los muñecos de Wall-e y Eva.
        Pd: esta tarde tengo pensado ir a ver Del revés.
        Besos y feliz domingo.

        1. Ohh muñecos de Wall-E y Eva. Yo debo de estar loca, el otro día vi en la galería comercial de Utrecht una papelera que me recordó a Eva jajaja. Le tengo que hacer una foto antes de marcharme de esta ciudad. Por cierto, Victoria, ¿has visto Del Revés ya? ¿Qué te ha parecido? Lo cierto es que escuché de todo: hay gente que dice que se ha dormido en la primera parte. Y otros que no la captan y dicen: son sólo dibujitos. En fin, que para gustos, colores. Pero seguro que tú tienes algo interesante que aportar. Un abrazo!

  7. Es una película especial. La forma es para niños, pero el fondo, no.
    Creo que los niños no se enteran de mucho. Es más, creo que la mayoría de los adultos, tampoco.
    Es película a la que debes ir informado o el espectador debe tener un nivel cultural determinado.

    Y ojo, que no me meto con la idea que me parece genial.
    Todo ello lo corroboré escuchando los comentarios de la gente del cine.
    Allí habían ido abuelas con nietos. Padres con hijos, Adultos con hijos y sobrinos.
    Los niños vieron una peli más de dibujos, con mucho colorido, con mucha acción y como mucho sacaron la conclusión que la protagonista no estaba a gusto en su nueva ciudad. Pero el lío de las emociones y los recuerdos les viene grande. A determinados adultos, que van a esas películas con sus peques les pasó algo parecido. Con la pega que si no se meten en la cabeza de un niño el colorido y la acción no les aporta nada.

    No es una película para las grandes masas de la población y el nivel culturales es decisivo.

    1. Me encanta tu punto de vista Jose Luis. Efectivamente, no es una película precisamente para niños, ellos lo entenderán de una manera más lúdica, más simple. Pero sí la veo perfecta para adolescentes y personas adultas, para que aprendamos todos a gestionar mejor nuestras emociones. La película enseña muchísimo. Fíjate que yo mientras la veía no podía ni comer al mismo tiempo, de tantas cosas que la película nos enseña, para no perderme nada. La volveré a ver las veces que haga falta, porque te descubre muchísimo sobre el mundo de las emociones. Me alegro mucho de que te haya gustado. Y gracias por tu aportación!

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